Cecilia Segura: “Hubo demoras en los planes de obra”

Cecilia Segura: “Hubo demoras en los planes de obra”

La obra para la entrada de la estación Santa Fe de la Línea H y su conexión con la Línea D se demoró en algo más de un año y medio, lo que se traducirá en un aumento del 35% en el precio final.


Apagados los ecos de la inauguración de la estación Santa Fe de la Línea H, una pequeña historia revela ciertas desprolijidades de gestión en la obra pública porteña, que llevaron a un fuerte aumento en la obra que realizan las empresas concesionarias, que debería haber terminado, pero que aún sigue en curso.

La Legislatura porteña aprobó en octubre de 2011 la Ley Nº 3948, que declaraba como sujeta a expropiación el inmueble ubicado en avenida Pueyrredón 1401, en la intersección con Santa Fe, donde funcionaba el bar Duero. En ese predio se iba a construir la entrada a la estación que termina de ser habilitada.

Si bien la ley permitía expropiar todo el inmueble, el Gobierno porteño decidió hacerlo de manera parcial. Así quedó afectado para la obra el 25 por ciento de la construcción, que abarca la planta baja y el subsuelo. El resto del predio quedó para el propietario. Así se ahorró una cierta cantidad de dinero que, de todos modos, estaba condicionada al transcurrir de la obra.

Así fue que se pagaron 3,6 millones de pesos por el sector de la propiedad afectado, pero con la salvedad de que se debían realizar las obras correspondientes en un plazo de dos años y, de alargarse el plazo, se debería pagar una multa de 2.000 pesos por día. El acuerdo se realizó con la empresa propietaria del predio, Paraguay 701 SA – Bar Duero.

Las obras para construir la entrada a la estación deberían haber sido terminadas el ocho de febrero de 2015, que es el día en que el Gobierno empezó a pagar la multa estipulada en el acuerdo, que hasta el día en que se publica esta nota, asciende a casi un 10 por ciento del monto que se pagó por el predio. Como la obra de conexión entre las líneas D y H demorarán aún 90 días en ser finalizadas, de acuerdo con lo planificado, el monto a pagar se aproximaría a una suma superior en un 35 por ciento a la que se pagó por el predio expropiado.

En ese contexto la presidente de la Auditoría General de la Ciudad, Cecilia Segura, cuestionó que “Subterráneos de Buenos Aires delegó en una empresa que carecía absolutamente de antecedentes la gestión de todo el proceso de expropiación. En el caso específico de la estación H, además, la ley especificaba que la expropiación de los comercios debía ser total y no parcial como se hizo con el bar Duero”

Luego, la auditora agregó que “el balance de la gestión de las obras de expansión de subte nos indica que, con la excusa de ejecutar una política necesaria, no se han cumplido criterios razonables de planificación, con demoras constantes en los planes de obras y la utilización innecesaria de procedimiento administrativos de emergencia o urgencia, que atentan contra el control y la transparencia que debe tener una acción estatal como ésta, que involucra una cantidad enorme de recursos públicos”.

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