"Como el kirchnerismo, resaltamos porque la oposición es pobre"

"Como el kirchnerismo, resaltamos porque la oposición es pobre"

Luego de un año de silencio televisivo, abocado al cine y a la literatura, el segundo semestre lo trae de vuelta con su ya clásico Peter Capusotto y sus videos. Sin pelos en la lengua y con acidez, habló con NU sobre humor político, televisión y el coqueteo del artista con el ego y la repetición.


Canal 7 fue el lugar elegido por Diego Capusotto para atender a los medios presentes. El humorista respondió preguntas de todo tipo. Habló de Cha cha cha, Gasalla, Spinetta, la televisión en sí y recordó al ciclo Delicatessen.

?¿Cómo viene este año de Peter Capusotto y sus videos?

?Algunos personajes son un cúmulo de voluntades. Algunos tienen un impacto más efímero porque el punto está puesto en ese impacto efímero; otros tienen más desarrollo. Con algunos encontramos que, de algo muy chiquito, se construye algo más sólido. Hay personajes que tienen más carnadura que otros, y después se van convirtiendo en lo que se supone que son los clásicos del programa y terminan afirmando el concepto de lo que es el programa como un todo en líneas generales. No tengo mucho para decir en el sentido de lo que venimos haciendo y que es un poco más de lo mismo. Hay un espíritu que nos convoca con Pedro (Saborido), que es auténtico. Tenemos ganas de volver a hacer el programa en la medida en que lo podamos hacer como lo venimos haciendo. Con capítulos más limitados, de no estar todo un año haciendo un programa o intentando justificar una eficacia para la que el programa no está hecho. Está la voluntad de juntarse con Pedro y que tengamos una capacidad limitada de ediciones para que el programa no pierda cierta contundencia. Creo que lo motoriza que haya nuevas ideas. De esas hay muchas, ya que hemos tenido un proceso de seis a siete meses en el que han aparecido cosas, ideas con el mismo espíritu de lo que hacemos.

?Te van a pedir a Pomelo.

?Sí, pero no sé si va a seguir. Pomelo ya está en el imaginario. Incluso pertenece a un circuito que está más emparentado al rock, que ya hizo de las suyas. Que habrá alertado o no; porque no sé hasta qué punto un programa de ficción alerta a ser más o menos idiota. No sé si lo vamos a seguir haciendo. Solemos ser espectadores de nuestro propio programa y hay personajes de los clásicos que me resultan más contundentes que Pomelo como para seguir haciéndolo. Hay una voluntad de encontrarle a un personaje como Bombita alguna otra historia, al igual que a Violencia. Pueden ser ?Las nuevas aventuras de??, y Pomelo ya no tiene más aventuras para dar.

?¿Cómo es tu relación con la televisión, qué consumís de ella?
?Mientras miro televisión, ¡drogas! ¡Me hace ver todo feo como es! Tengo una relación con la televisión desde siempre, pero el único ritual que tengo hoy es el de alquilar una película y ver que eso en donde aparece un noticiero se convierte en Kurosawa. ¡Es mucho más interesante! Perdón si suena medio esnob, pero prefiero ver a Kurosawa y no la televisión. También me quedo como un idiota mirando algún programa, lo cual me hace pensar que soy parte de la involución. No me pasa ahora de saber que está tal programa, a tal hora, y verlo, salvo que sea fútbol o boxeo. Sí me puedo sorprender con algo y a veces me sirve para tapar momentos de aburrimiento. Hay momentos en que necesito llenar con algo… una Viviana Canosa, un Rial. Showmatch no, ya es a la noche ¡y estoy re-puesto! A la noche salgo con el auto a dar una vuelta. Igual, prefiero los chimentos antes que una novela mexicana.

?¿Tienen en cuenta la cuestión social y política para crear a los personajes?

?Es un poco lo que nos atraviesa. No hacemos un programa de humor político, nuestra agenda no tiene que ver con la dirigencia política ni con los sucesos políticos. La política está relatada por nosotros porque nos atraviesa a partir de ciertos íconos que tienen pertenencia con el mundo de la político. Igualmente, nos interesan algunas cosas que tienen que ver con lo micro. Nosotros podemos insertar la política en el mundo del rock, que no tiene mucha relación. De alguna manera tienen cierta incompatibilidad, pero a veces no tanto. Hubo rockeros que le pidieron a Menem que no les pusieran policías en los recitales, y después la policía cagaba a tiros a veinte pibes de la villa y a todos nos chupaba un huevo. No hay que pedirle nada a Menem. De alguna manera es meter al mundo del rock en un lugar en el que no tiene que estar. Algunos sucesos políticos los tomamos y los degradamos. Aquello que sabemos que se cuenta de una manera, lo contamos de otra.

?Con De la cabeza aparece un ?nuevo humor?. ¿Cuáles son sus características?

?Con respecto al nuevo humor, siempre tuve ciertas diferencias. No por esnob sino porque cuando veo una película de los Hermanos Marx no veo que nosotros hagamos humor nuevo. Estamos más cerca de ese espíritu de los Hermanos Marx, adecuados a una época y a otro imaginario, que de la Peluquería de Don Mateo, de Sofovich. Hay una manera de hacer que se acerca incluso a lo de Telecataplum. Estéticamente, apareció De la cabeza con la idea del zapping y esa cosa vertiginosa de los tiempos que corren, pero a nivel concepto, no creo que haya ningún lenguaje nuevo. Nosotros teníamos eso de contar y tener una pertenencia que puede hacer eco y resonar en el otro. También una cosa más de autogestión, de que podía ir uno y proponer cosas o actuaba su propio personaje, escrito por uno un día antes. Era bastante diferente al mecanismo de los programas de humor que tienen un libretista, un capocómico y un elenco que hace la segunda. Esto sigue con Juana Molina y con Gasalla, que trae actores de teatro, que no eran de la televisión, siendo Gasalla el único conocido. Hasta ahí, la tele casi que no había tenido programas de humor. Empieza todo en la década del 90, que fue la mejor época para mí. Fanfarria, ninguna discusión territorial, ¡lo mejor!

?Tenés el ciclo más visto de Canal 7, con siete temporadas.

?Igual, dejame decirte algo que estaba comentando antes. Hace 20 años que aparecimos con De la cabeza y hace 20 años que tenemos cuatro puntos de rating. Esto no lo digo para desmitificar o por la pose del ?gran perdedor?. Todos esos programas han tenido una pertenencia en la gente y en generaciones nuevas donde siempre van a ser recordados por tener ?alma?, y han tenido sus idas y venidas como cualquier disco, para hacer referencia a la música. Han tenido pertenencia. Gasoleros estaba bien hecho pero no sé si hay una generación nueva mirando Gasoleros. No porque fuera mala o buena, sino porque la idea de Gasoleros puede ser reemplazada por otra cosa adecuada al momento y a la coyuntura, que podría ser hoy Graduados. Hay una lógica de reemplazar programa de éxito por otro que tenga el mismo. Nuestro programa no es que tiene ocho puntos acá, en Canal 7, y dé para que te llame Rial y te diga ?Pibe, te vas al 13 y hacés 50?. Mentira. Agarrás la planilla y ves cuatro puntos. No difiere mucho de cuando hacíamos Cha cha cha. Ahora Cha cha cha sigue teniendo circulación en la gente. No ha habido muchas cosas en televisión que hayan superado eso. Incluso las cosas que se ven hoy de humor, tienen referencia a eso. Incluso un programa fallido como fue Delicatessen, que quedó un poco en la nada. Tenía esa mariconada de una producción de la típica colonización argentina de un pibe que se fuma un porro, ve Sony y quiere hacer un programa de televisión con la estética de una serie americana. Hay una argentinidad así. Un sucucho de gente que piensa que ?nada de lo que se hace acá es bueno? y la referencia es una serie norteamericana. Cuando hacemos algo, queremos actuar como esa serie, que son los colonizados estos que quieren hacer Shakespeare como los ingleses. No, pibe.

?¿Por qué creés que hay pocos programas de humor?

?Habría que preguntarles a los que convocan a nuevos espacios. No tengo la menor idea de por qué ocurre esto. Entiendo que el humor hoy se empieza a filtrar en otros ámbitos. Surge un programa periodístico donde aparece algo de humor. No es que no está, sino que se mete en otros lugares. O se pone de moda un periodista que se hace el gracioso y es humorista entonces. No hay programas de ficción que tengan la estructura del elenco porque, capaz, no da rédito. O porque son lugares donde hoy pueden tener pertenencia en cable. El humor hoy puede ser convocado, desde un canal grande, por un actor como Francella, que se sabe que va a funcionar en términos de rating y de calidad. A lo mejor, los que manejan la televisión dicen ?Humor no, metemos archivo?, ?Lanata hace monólogos?. Es el Lenny Bruce de Las Cañitas.

?Decís que a los otros canales no les interesa el humor, pero hubo ofertas para llevarte.

?A nosotros nos ofrecieron hace tres o cuatro años la posibilidad de estar en un canal más grande o de más audiencia, por decirlo de alguna manera. Con un cierto cuidado, supongo, porque ningún tipo de Canal 11 o 13 ?a menos que sea un imbécil? va a ponernos un día a las 10 de la noche. A uno no le interesa que lo vea más gente sino tener un control sobre lo que uno está haciendo. Que no tengas el filtro de tener que reunirte con un tipo que va a querer explicarte que, si se mejora el programa, va a tener dos puntos más de rating. Una discusión ridícula y triste con alguien diciendo ?Si cambiás acá, el programa levanta?. Ahí, de la involución humana, estás a un paso, a medio metro.

?¿Cómo viviste la partida de Luis Alberto Spinetta?

?Con mucho dolor. Estuve con él, la única vez que lo vi en mi vida, y es algo que tengo guardado. La gente se muere. Sé que es un lugar común pero hay una esencia que no muere nunca. En algunos se muere la esencia y el cuerpo. Las dos cosas. Lo que más lamento es que el tipo tenía ganas de vivir. Después, es un tipo que a mí me va a acompañar para siempre.

?Con lo que pasó con Luis Alberto y por el estado de Cerati, ¿cómo ves al rock argentino?

?Me imagino que excede a Cerati y a Spinetta. ¿Cómo lo veo? No tengo una definición al respecto. Hay mucha gente que tiene muchas cosas para decir a diferencia de los que piensan que ya no hay bandas o que las bandas que existen son las conocidas, entre las cuales hay buenas y otras no tanto. Hay grupos que están investigando desde lugares más modestos y quizás sea de una forma más interesante que la que está legitimada. He descubierto bandas muy interesantes que hacen recitales para 40 personas, como Uno x Uno, Proyecto Gómez y Honduras. Pez es un grupo que me encanta y lleva más gente, pero no más de mil personas. Los Natas, Jenifer Perez, la Orquesta Metafísica, que hace tango con cosas que parecen venidas de los Mothers of Invention. Hay que salir a buscarlo y puede no gustarte, pero eso ya es otra cosa.

?¿Luis Almirante Brown va a seguir saliendo?

?Sí, va a salir y ya lo grabamos. Una vez estuve con Spinetta y era un tipo con mucho humor y muchos personajes. Me parece que dejar de hacer a Luis Almirante Brown porque se murió Spinetta es como creer que Luis Almirante Brown era Spinetta. En realidad, Luis Almirante Brown es otra cosa que jamás hubiera sido Spinetta. Luis Almirante Brown es cómo sería Spinetta si mañana se fuera a tocar a una bailanta. Es un personaje que tiene un peso muy importante para nosotros y nos gusta seguir haciéndolo. Al propio Spinetta le gustaba mucho, porque él, que tenía mucho humor, se daba cuenta dónde estaba el espíritu de Spinetta en ese personaje. El espíritu estaba en que es un tipo que quiere empezar a cantar una canción, que puede conmoverte y se convierte en una porquería, cosa que nunca hizo Spinetta. Entonces, no tiene una relación directa.

?¿El mayor peligro de un artista es el ego o la repetición?

?La repetición, probablemente. Gatti era un egomaníaco y era bueno. Si te convertís en egomaníaco viejo, no podés atajar y te comés cuatro goles, ahí pasas a ser un patético. La repetición tiene una ambigüedad porque hay una idea que te obsesiona y siempre se repite. Después uno va más allá y se da cuenta de que el humano tiene cuatro o cinco ideas que lo obsesionan. Algunos vivirán más felices y no tienen ni una sola idea, otros seres serán más pensantes o estarán en constante movimiento. No sé cuál será más feliz de todos ellos. En algún punto, terminamos repitiendo las obsesiones o hablando, de alguna manera, un poco siempre de lo mismo. Hay veces que lo hacés con más intensidad que otras. Depende de cómo estés y cómo te resulte la realidad. A veces te ponés más interesante y otras no. Eso puede ser lo que más me duela o más me haga feliz (el ponerme más o menos interesante), más que la idea de repetición. Igual, soy bastante derrotista, por lo que el ego me podrá durar dos horas como mucho. Y sirve ser un poco derrotista. Sobre todo para no convertirte en un pelotudo egomaníaco.

?En Todo x 2 pesos invitaron a Daniel Melero, Gustavo Cerati y Los Piojos. ¿Hay planes de hacer lo mismo en esta temporada del programa?

?No, porque eran dos conceptos distintos. Todo x 2 pesos hacía referencia a la televisión y al show televisivo, que terminaba siempre con una banda. Esto, de alguna manera, nos servía para cerrar el programa. Las bandas que venían tenían una relación amorosa con el programa, y si no te gustaba el grupo era un tema secundario. Muchas vinieron de onda porque veían el programa y les parecía interesante. A veces nosotros somos como el kirchnerismo, que resalta porque la oposición es muy pobre. Nosotros hemos resaltado por virtudes propias y también porque el desierto se ensancha, como diría Nietzsche.

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