El PJ bonaerense concentra poder y elige a Máximo

El PJ bonaerense concentra poder y elige a Máximo

El peronismo necesita más diputados y se dispone a postular a los leales. Alberto y Máximo son el tándem y Gray, el rebelde.


En perfecta sincronía con la apertura del ciclo legislativo 2021, que comenzó dos días después con el discurso del presidente Alberto Fernández, el sábado 27 de febrero se reunió el Consejo Provincial del Partido Justicialista para definir su cronograma electoral. De esta manera, con ambos sucesos, el peronismo dio comienzo a su campaña electoral.

Las elecciones internas para elegir a las autoridades partidarias en la Provincia de Buenos Aires se realizarán el dos de mayo próximo. En esa fecha, si culminan exitosamente las gestiones que se realizan por estos días para llegar a esa fecha con una lista de unidad, Máximo Kirchner sería ungido como presidente del Consejo Provincial, aunque la asunción sería en abril.

El planteo original con el que se arribó al cónclave exigía la renuncia de los 32 consejeros titulares y de los 16 suplentes, pero lo extremo de la propuesta obligó a rebobinar para otorgarle sensatez a esta jugada, que tenía pocas perspectivas de éxito.

De esta manera, el presidente provisorio del Justicialismo en el distrito más importante del país, Gustavo Menéndez –rota en el cargo año a año con el intendente de Esteban Echeverría, Fernando Gray, hoy en rebeldía- pudo anunciar tras el encuentro, que «hoy el PJ bonaerense dio el primer paso para renovar sus autoridades, lo que no implica la caducidad de los mandatos actuales, sino que se abrió un proceso electoral, por lo que vamos a trabajar para una lista de unidad donde todos se sientan representados».

Es necesario recordar que los mandatos de los consejeros tenían vencimiento el 17 de diciembre de este año, por lo que la decisión recortó su duración. La razón es netamente política: la coyuntura que afrontará el Frente de Todos en este año electoral obliga a tomar acciones en pos de mantener la unidad, que el peronismo considera imprescindible para mantenerse en el poder.

De todos modos, si bien la fecha para la elección quedó fijada para el dos de mayo, se especula con que nunca se realizará, sino que un congreso partidario bendecirá a una lista de unidad, que estaría encabezada por el líder de La Cámpora.

La jugada nacional del Justicialismo fue, entonces, encumbrar al presidente de la Nación a la presidencia del PJ nacional y a una de sus figuras más importantes en la cámara baja –el propio Máximo Kirchner- al PJ provincial. La consideración de la conducción nacional fue que no puede haber desgajamientos en el camino si la victoria es el objetivo y que de esta manera se solidifican las opciones y, de paso, se aseguran de que la nueva conducción será la dueña de la lapicera que escribirá las listas de los próximos candidatos legislativos.

El cónclave

La reunión comenzó –sin una puntualidad excesiva, como es norma- alrededor de las 17:30 y duró tres horas, en las que se homenajeó a Néstor Kirchner, que hubiera cumplido 71 años el 25 de febrero. Luego se debatió sobre la fecha de la elección interna, que fue finalmente apuntada para el dos de mayo.

Según el presidente del PJ, Gustavo Menéndez, “el objetivo político de la reunión se cumplió largamente”, en razón de que “estuvieron presentes 43 miembros del Consejo –de 48- y se votó por unanimidad el calendario electoral”. De ellos, 41 votaron favorablemente por la fecha de la elección, sin oposiciones.

Inclusive, aclaró Menéndez, «no hubo ningún compañero que planteara objeciones. Se aprobó el calendario electoral con la convocatoria a elecciones para el 2 de mayo».

Ahora buscarán cerrar la lista de unidad antes del 16 de marzo, que es la fecha límite para el cierre de listas. Al cierre de esta edición, tres de marzo, comenzaban las negociaciones preliminares.

Hablando de preliminares…

En la génesis de estas negociaciones estuvo la necesidad del peronismo de incrementar el poder presidencial, que por estos días, argumentan la oposición y algunos medios de comunicación, se encuentra en manos de su vicepresidenta, Cristina Fernández de Kirchner.

Cuando se le ofreció esta opción a Alberto Fernández, éste puso como condición que el presidente del bloque de diputados nacionales del Frente de Todos, Máximo Kirchner, fuera igualmente designado para secundarlo desde la presidencia del peronismo del distrito más importante del país.

La idea original era que ambos fueran ungidos el mismo día, el 21 de marzo, una faena que ya no se materializará. De todos modos, si al cierre de listas en

Unidad no quiere decir “todos adentro”

Por de pronto, Gray presentó el lunes último, a la misma hora en que el presidente abría el Período Legislativo 2021, una demanda judicial para impugnar la validez de la reunión del Consejo Provincial, el que consideró que fue convocado de manera “irregular”.

También cuestionó el intendente de Esteban Echeverría que no se haya utilizado “el procedimiento para desarrollar las reuniones de manera remota, el cual contempla la necesidad de garantizar la veracidad de las identidades de los participantes mediante un sistema de validación con las herramientas que brinda al efecto el Registro Nacional de las Personas (RENAPER)”.

Gray impugnó el cónclave y solicitó una medida de “no innovar” ante la que consideró una “convocatoria express” a elecciones internas del peronismo bonaerense.

El receptor de la denuncia fue el flamante juez federal con competencia electoral, Alejo Ramos Padilla, que deberá decidir si lo resuelto el sábado 27 de febrero fue irregular.

Gray impugnó tanto la decisión del Consejo de convocar a elecciones internas –sostuvo que el órgano indicado para ello es el Congreso Provincial-, como el hecho de que la convocatoria hubiera sido realizada por Whatsapp “desde un emisor desconocido, sin validación de la autoridad competente”.

“He tomado conocimiento informalmente que desde la cuenta de WhatsApp de una empleada del Partido Justicialista de la Provincia de Buenos Aires, se habría convocado a una reunión del Consejo”, puntualizó Fernando Gray en la demanda.

En este sentido, Fernando Gray sostuvo: “Se debe respetar la institucionalidad del Partido Justicialista de la Provincia. En 70 años de historia, nunca hemos vivido una situación similar”.

Luego, el intendente de Esteban Echeverría añadió que “hará respetar el partido y sus órganos” porque “no se puede pisotear a las instituciones del país”.

Finalmente, Gray aseveró que “vulnerar el principio de notificación efectiva atenta contra el derecho de los consejeros a participar del encuentro”. Inclusive, el expresidente del PJ provincial expresó que se debería haber utilizado para la convocatoria el prehistórico recurso del telegrama o la carta documento.

Los asesores del intendente de Esteban Echeverría se mostraron esperanzados en que éste cosechó “innumerables” llamados de apoyo de otros consejeros y de autoridades partidarias de toda la provincia para que se mantenga en sus trece, aunque haciendo la salvedad de que, si bien se van a plantar, “la idea no es romper”.

El planteo es que muchos dirigentes del interior no quieren ser conducidos por La Cámpora y equiparan al peronismo de la agrupación que lidera Máximo Kirchner con un eventual acceso de Franja Morada a la conducción del radicalismo. “El radicalismo no es Franja, ésta es sólo una parte”, exponen.

“Cuando se hacen estas cosas -dicen en las cercanías de Gray- se pierde gente en el camino. La diáspora radical derivó en ‘radicales K’; ‘radicales M’; ‘radicales puros’ y radicales que se fueron, por ejemplo, a la Coalición Cívica. Así apareció Macri”, cierran, poniéndole picante a la controversia.

Si no hubiera, finalmente, una lista opositora, en abril Máximo asumiría su cargo. Para que esto ocurra, Fernando Gray, el presidente alterno del PJ, debería haber fracasado en su intento de armar su propia lista y en su plantón frente al poder del PJ nacional.

Es la política

Es azaroso adelantar el destino de la presentación de Gray, más aún cuando éste no tiene intenciones de romper. Esto hace suponer que la controversia no llegará hasta sus últimas consecuencias.

De todos modos, el peronismo enfrentará en octubre una elección crucial para el futuro del país. Es un clásico que los oficialismos ganen en las elecciones de medio término, aunque esto no siempre fue así, ya que, por ejemplo, el Frente para la Victoria fue derrotado por el Acuerdo Cívico y Social en 2009. De todos modos, en este circunstancia, el accionar de una oposición que utiliza métodos extremos, que no dialoga, ni reconoce ninguna política a sus rivales puso al peronismo a la defensiva y enfrentará la coyuntura abroquelado sobre lo que tiene.

Por esta razón, concentrará poder en las cercanías del núcleo central del Frente de Todos, con el objetivo de superar la elección sin perder escaños legislativos. Por el contrario, el objetivo es aumentar su representación con legisladores leales al presidente y a la vicepresidenta.

En este camino, Máximo accedería –aparentemente, sin problemas- a la presidencia del PJ provincial, mientras que Alberto Fernández ya cerró el acuerdo para asumir la titularidad del Consejo Federal del Partido Justicialista Nacional.

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