La interna política y policial en una balacera con mensajes de campaña

La interna política y policial en una balacera con mensajes de campaña

El feroz tiroteo entre federales y bonaerenseses esconde un pelea electoral y policial que involucra a Bullrich, Ritondo, Vidal y Macri.


Nada es lo que parece. En todo hecho policial hay una multiplicidad de causas que se unen en un punto exacto y desatan un acción concreta. “Asesino o detective: no hay otra elección para un hombre”, aseguró el escritor Roberto Bolaño. En el caso del feroz tiroteo que se produjo el viernes por la noche en Avellaneda y que dejó un comisario bonaerense muerto, dos policías federales heridos y varios detenidos, Noticias Urbanas pudo comprobar que el hecho esconde un mensaje político y una interna que involucra a los ministerios de Seguridad de la Provincia y de la Nación y a las fuerzas de seguridad involucradas. Pero como si todo esto fuera poco, también el diablo metió la cola, o para decirlo concretamente, la interna que se vive en el Pro. Hay más, siempre hay más.

A través del testimonio de dos comisarios, uno de la Bonaerense y otro de la Federal y del relato del exasesor del Ministerio de Seguridad de la Nación, Jorge Rodríguez, NU reconstruyó los hechos y lo que la balacera escondió.

La primera revelación: el operativo fue comandado por la ministra Patricia Bullrich a través de la Federal, con el objetivo de pegarle al ministro de Seguridad, Cristian Ritondo y, por ende, al gobierno de María Eugenia Vidal. Desde Nación, a los pocos minutos de que se conocieron los hechos, Bullrich definió a los policía bonaerensese como corruptos cuando todavía se sabía muy poco de lo sucedido.

“Su intención era ligarlos con Ritondo y de esa manera golpear a Vidal, justo en el momento en que se la mencionaba para reemplazsar a Macri como candidata de Cambiemos”, le dijo a este medio uno de los comisarios. Pero hay otra revelación: el propio jefe de la Federal, comisario general, Néstor Roncaglia, les confesó a los suyos que no le queda otra que hacer lo que Bullrich pide porque sino lo echa y en tono enojado dijo: “Yo no mando a mi gente a morir”.

El hecho esconde un mensaje político y una interna que involucra a los ministerios de Seguridad de la Provincia y de la Nación y a las fuerzas de seguridad involucradas

Esto está relacionado con el hecho de que varios federales que participaron iban sin chaleco antibalas, lo que demuestra que los policías no sabían que que se iban a encontrar con lo que se encontraron: un grupo de bonaerenseses que los recibieron a los tiros. De esa manera se cae la versión de Bullrich de una supuesta investigación sobre los bonaerenses.

Otra pregunta sin respuesta es: ¿que hacía un comisario, oficial de alto rango, cobrando una coima de una supuesta vendedora de droga?. Esto nunca pasa en la realidad. Para esas tareas se manda a un solo oficial y de mucho menor jerarquía, no a todo un grupo liderado por un comisario.

“El tiroteo se asemeja mucho, a los diversos enfrentamientos de los grupos de tareas de distintas fuerzas en la dictadura cuando disputaban un «botín de guerra. Nunca o casi nunca un narcotraficante denuncia una extorsión de fuerzas policiales. No lo hace porque los delincuentes no denuncian cuando los roban o mejicanean, porque les caería una muy posible e ilegal pena de muerte”, le dijo Jorge Rodríguez a este medio.

A medida que se profundiza la investigación hay más dudas que certezas. La supuesta denunciante primero se dijo que era dominicana, luego argentina, luego que su marido es dominicano y demás versiones que parecerían, destinadas sólo a confundir. Rodríguez agrega: “La fiscal interviniente manifestó que la denuncia la realizó la dominicana o argentina en horas de la mañana del viernes. Los jefes de la Federal dijeron que el supuesto cohecho policial había sido denunciado primero 24 horas antes y luego corrigieron o confundieron mencionando uqe fueron 48 horas antes” y cierra explicando: “No se registran casos en los cuales comisarios o sub comisarios van a percibir las coimas. En un análisis de 19 comisarías policiales del período 2010-2013 y sobre cientos de cohechos, ninguno de los cobros de los mismos fue realizado por ninguno de los tres primeros jefes de esas comisarías. Y solo en un caso, existieron denuncias sobre que el segundo jefe de una comisaría, percibía los cobros de supermercados chinos y no los iba a cobrar, sino que recibía las coimas en la comisaría”.

Un hecho demasiado raro y con mucha injerencia política: la verdad es siempre la primera víctima de los disparos.

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