El último discurso

El último discurso

En su último discurso en el Congreso, la Presidenta hizo un sólo anuncio sobre trenes, disparó críticas a la oposición y manifestó: "El Poder Judicial se ha independizado de la Constitución".


Cristina Kirchner ofreció su último discurso como Presidenta ante la Asamblea Legislativa con un solo anuncio, la estatización de los ferrocarriles y, ofuscada ante los reclamos opositores a través de carteles por la causa AMIA, embistió contra el ex fiscal Alberto Nisman, el “partido judicial” y pidió apuntar a la Corte Suprema sobre la resolución del atentado a la embajada de Israel, pero se olvidó de dejar formalmente inauguradas las sesiones ordinarias.

Durante una exposición de tres horas 38 minutos, la Presidenta no habló de inflación, inseguridad ni narcotráfico, elogió a su equipo económico por la política de desendeudamiento, atribuyó al “miedo” infundido por los medios la baja de consumo, destacó que “se mantiene el poder adquisitivo del salario de los trabajadores” y señaló, en alusión al financiamiento educativo que “nunca ha habido mas federalismo en la distribución de gastos”.

No obstante el tono calmo de la mayor parte de su discurso ante la 133 asamblea, con algunas ironías cordiales hacia la oposición como cuando se refirió al referente del PRO, Mauricio Macri como “compañero” por defender días atrás las “banderas del peronismo”, el clima se rompió con la causa AMIA.

En un momento de la sesión, los legisladores opositores Claudio Lozano, Berta Arenas (Peronismo Federal), Omar Barchetta (Partido Socialista), colgaron en sus bancas carteles que versaban: AMIA en “rojo” y en negro “Comisión Investigadora” o “Apertura de los archivos”.

“A los que ponen cartelitos para que hable de la AMIA, de la AMIA habló desde 1994”, contraatacó Cristina Kirchner a los gritos, “no necesito carteles, yo puedo ir con carteles al frente de la AMIA”, sentenció, tras lo cual bramó: “No me vengan a hablar de la AMIA”, en medio de exclamaciones desde los palcos y el recinto, de oficialistas y opositores.

Ese contexto, obligó a la mandataria a hacer referencia al fallecido fiscal Alberto Nisman, sobre quien dijo: “Lamento su muerte como lamento la muerte de cualquier argentino, de cualquier ser humano” y luego embistió calificando su denuncia como “una verdadera vergüenza y bochorno”.

La Presidenta inició su última exposición ante el destacando que se “desendeudó definitivamente a la Argentina” y felicitó la gestión del equipo económico porque la “ayudó” a sortear un panorama desfavorable ante un “embate internacional” contra su gobierno y la generación de expectativas negativas por parte de sectores locales.

Tras lanzar la primera crítica a la oposición porque en la ofensiva al país los fondos buitre fueron “apoyados internamente”, según su lectura, la Presidenta señaló que “ya nunca más gobiernos que tengan que tomar deuda, para pagar deuda”.

Sin mencionar la palabra “inflación”, recordó a quienes “auguraban” en 2014 “un diciembre de saqueos, sin luz y con saqueos. Sólo faltó que dijeran que nos iban a violar a todos, pero cuando llegó diciembre, el mundo siguió andando”.

Tras destacar la asignación universal por hijo, los “25 aumentos” a los jubilados y los programas sociales, Cristina se comparó con Eva Duarte de Perón: “Ni siquiera Evita pudo cumplir el reconocimiento a las mujeres que trabajan en casas de familias, que hoy tienen dignidad, aportes, vacaciones, seguros y ya no pueden ser explotadas”.

Tras destacar que durante su gestión se aprobaron 48 leyes laborales, Fernández de Kirchner afirmó que los legisladores “no tuvieron que avergonzarse de ninguna” porque “no quitaban derechos” ni “estaban sospechadas de sobornos”, en clara alusión al escándalo que envolvió al gobierno de Fernando de la Rúa.

En lo que constituyó el principal anuncio durante su discurso, la Presidenta indicó el envío al Congreso de “un proyecto para estatizar los ferrocarriles. No me mueve ningún afán estatizador, es simplemente mejorar la eficiencia”, aclaró.

“No creen fantasmas a nadie, este Gobierno no va a tomar una sola medida que atente contra la sustentabilidad de los empleos y de las empresas, porque no somos idiotas señores. Si se caen las empresas, se nos caen los trabajadores, no es que seamos buenos con los empresarios, son parte fundamental del proyecto industrial”, arremetió.

Cristina Kirchner, también hizo una enfática defensa de los acuerdos de cooperación firmados con China, al reclamarle a los referentes de la oposición que “salgan del corsé intelectual y colonial que les han metido en la cabeza desde los medios de comunicación”: íCómo no vamos a tener relaciones con quienes nos vienen a ofrecer inversiones! íHay que ser estúpidos!”.

Te puede interesar

Qué se dice del tema...