Pese a sus problemas judiciales, Cristina gravita en las encuestas

Pese a sus problemas judiciales, Cristina gravita en las encuestas

Por Eduardo Paladini

El presente de Cristina Fernández de Kirchner se basa en su relación con la Justicia, sin embargo los resultados de las encuestas siguen sonriéndole.


El presente de Cristina Fernández no pasa hoy por el lado electoral, sino por el judicial. El pasado martes a la tarde, la situación personal de la ex presidenta pareció tocar un clímax.

Debió publicar una carta en Facebook para defender a su madre, acusada -como otros 10 integrantes del clan Kirchner– por supuesta corrupción. Hace sólo unos meses, cuando aún no había dejado el poder, la exmandataria imaginaba un futuro en bronce, algún cargo internacional donde pudiera transmitir y lucir su experiencia de estadista.

La política suele ser cruel: no hay brillo en la actualidad de Cristina, más bien hay mugre. La furiosa misiva de autoprotección familiar contenía párrafos de vecindario. No son mis hijos y mi mamá, los corruptos son vos y tu papá, le devolvió, palabras más palabras menos a su sucesor Mauricio Macri.

Sin embargo, en distintos ámbitos empieza a hablarse de una confluencia de intereses. El judicial y el político/electoral. Básicamente, porque a medida que se complica uno, el otro podría funcionar como un dique de contención. Dicho sin eufemismos: una banca legislativa, con sus respectivos fueros, podría salva a Cristina
de terminar en la cárcel.

Pero más allá de esta ecuación personal que podría marcar su futuro, la presencia o no de la expresidenta en la grilla
de 2017 incide de modo sustancial en el tablero electoral.

Por eso, proliferan y cobran interés en las últimas horas las encuestas que miden la intención de voto en la provincia de Buenos Aires, el distrito donde, se supone, la exmandataria jugaría sus fichas en caso de lanzarse a la pelea.

El territorio más grande del país, el que concentra casi el 40 por ciento del padrón de electores nacionales, es uno de los ocho donde se votarán senadores. Y allí se resume hoy la gran atención. La conclusión es bastante simple: el que gane la provincia de Buenos Aires, será el gran ganador de la elección y se perfilará para el 2019. En 2013, fue la catapulta de Sergio Massa y el fin del sueño re-reeleccionista de su exjefa. ¿Ahora puede ser la tabla de salvación judicial de Cristina y un trampolín para un eventual tercer mandato? Y razonando un paso más: ¿Tiene chances de ganar?

En el Gobierno nacional hoy se da una paradoja. El que suele explicarla es el jefe de Gabinete,
Marcos Peña, lector obsesivo de las encuestas junto al cuestionado gurú ecuatoriano Jaime Durán Barba. Cristina conserva hoy un caudal férreo de apoyo, un piso que envidiaría cualquiera con aspiraciones electoral. Pero ese núcleo podría no alcanzarle siquiera para conseguir una banca de senadora, si quedara (aún con diferencias apretadas) en un hipotético tercer puesto.

Pero, ¿qué dicen las encuestas hoy? Aquí se reproducen tres sondeos, difundidos este mes, sobre el escenario electoral en la Provincia.

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