“Es necesario dar a conocer la enorme lucha de las mujeres afganas”

“Es necesario dar a conocer la enorme lucha de las mujeres afganas”

NU entrevistó a referentes y politólogos para conocer la otra cara de la historia.


Los Talibán tomaron el poder en Afganistán y desde entonces el mundo mira con preocupación el porvenir de su pueblo, en especial el de las mujeres y niñas, cuyos derechos y libertades fueron reducidos violentamente.

Sin embargo, muchas mujeres salen a la calle y levantan su voz en contra del régimen en la ciudad de Kabul en reclamo a sus derechos a trabajar, estudiar y tener participación en el gobierno. La última marcha de mujeres fue disuelta con gases lacrimógenos y disparos al aire y aun así ellas siguen organizándose y manifestándose.

Las mujeres afganas viven un enorme retroceso en su lucha por la igualdad de derechos y el mundo se apiada de ellas, pero poco se habla de su incansable lucha a lo largo de su historia y en la actualidad y de su fuerza para luchar por lo que merecen.

En diálogo con Noticias Urbanas, Melody Amal Khalil Kabalan, asesora en protocolo árabe islámico, especializada en Resolución de Conflictos y presidenta del Instituto Islam para la Paz, expuso que la mejor forma de comprender lo que sucede en un escenario tan lejano en cultura, ideología y geografía de la Argentina como es Afganistán, es escucharlas a ellas, las protagonistas, y a ellos. Las y los afganos tienen redes sociales que sirven como ventanas directas para conocer y comprender lo que viven y cómo viven. A muchas se las puede encontrar en la cuenta de Instagram @afifaorg contando sus historias y señalando sus cuentas de Instagram personales.

Precisamente, la entrevistada es también fundadora de Afifa.org (dedicado a la mujer de  Medio Oriente y Mundo islámico), co-fundadora de Diversity Network, coordinadora del Laboratorio de Diversidad, Étnico y Religioso de la Legislatura porteña e integrante del Cuerpo Ejecutivo de Religions for Peace (juventud) para Latinoamérica y el Caribe, además de embajadora de Jobs For Lebanon. Su larga trayectoria y autoridad en la temática la convierte en la interlocutora ideal para que vierta su análisis y su lectura sobre la situación que atraviesan las mujeres en el país asiático.

Por su parte, también en diálogo con NU, Beatriz «Tudy» Noceti, militante feminista de las Ligas Agrarias desde los ’70, complementó: “Para profundizar lo que pasa en Afganistán, habría que detenerse en sus riquezas, petróleo y heroína, por nombrar sólo algunas cuestiones, y los intereses que despiertan y han sido las causas de las invasiones por diferentes potencias como Rusia o Estados Unidos, pero ninguna de ellas se preocupó nunca por la situación de la mujer”. Sin embargo, en sintonía con la perspectiva de Melody, Noceti hizo hincapié en la importancia de resaltar la gran lucha invisibilizada desde Occidente de las mujeres: “Hace años que las mujeres afganas se organizan para luchar contra el patriarcado y buscan un país independiente, secular y socialista. La misión de la organización RAWA (Asociación Revolucionaria de Mujeres de Afganistán) que nació en Kabul en el año 1977, durante la ocupación rusa, está lejos de terminar”.

Dicha organización, que es la más antigua de Afganistán, envió un mensaje a los movimientos feministas latinoamericanos y caribeños pidiéndoles “utilizar todos los medios para exponer la verdadera naturaleza de los 20 años de guerra entre Estados Unidos y la OTAN bajo los engañosos títulos de derechos de la mujer y guerra contra el terror”.

“Después de desperdiciar millones de dólares y miles de vidas, los misóginos y criminales talibanes están de regreso, más poderosos que nunca. Las mujeres afganas hemos aprendido mucho en los últimos 20 años y seguramente encontraremos la manera de resistir esta tiranía. Definitivamente la solidaridad y la ayuda internacional nos da mucha esperanza y fuerza”, culmina el comunicado de RAWA.

Continuando esta corriente, “Tudy” Noceti opinó: “Cada día se hace más palpable que todas las mujeres del mundo luchan o deberían luchar contra el patriarcado. Las mujeres en cada país con sus características, aunque algunas más dramáticas como la de Afganistán,  deben unirse, solidarizarse, porque la unidad y la lucha de las mujeres del mundo son indispensables para conseguir los derechos de igualdad y además para construir un mundo de paz”.

 

Obras de la artista afgana Shamsia Hassani.

 

Feminismo afgano

Es necesario relatar el golpe a los derechos humanos de las mujeres que significa el retorno del régimen talibán, pero también es primordial destacar y dar a conocer lo que las mujeres han logrado en la historia de su país. Por esto, Melody Amal Khalil Kabalan contó a NU la historia de tres mujeres líderes notables y desarrolló la idea de mujeres fuertes y revolucionarias del país en cuestión:

“Las voces de las mujeres afganas son a veces también calladas por occidente, porque si nosotros lo único que vamos a mostrar es nuestra idea de cómo liberar a las mujeres de Afganistán sin hablar y sin mencionar el trabajo que ellas vienen haciendo dentro de ese país, con todas las complicaciones que esto implica, incluso estando exiliadas o viviendo en otros país, no se puede contar la historia completa. Y eso es lo primordial que tenemos que entender para poder ayudarlas”.

El feminismo afgano trae larga data, y para contarlo, Melody destacó a tres mujeres notables, ejemplos vivientes de mujeres que luchan:

Me parece una gran oportunidad para conocer a Mahbouda Seraj. Ella es una mujer líder, afgana, es fundadora de la Red de Mujeres Afganas. Cuando inició la toma de poder del Talibán en Afganistán ella dijo: “Siento que nuestro país acaba de retroceder 200 años. Tengo vergüenza por todos los líderes del mundo”. Es sin dudas una impulsora en decisiones de paz, es una educadora social.

También es  directora de la ORPS, y graduada en la universidad de Kabul. Con esto tenemos una referencia de que en dicha universidad estudiaron y estudian mujeres. Estuvo 26 años en el exilio cuando los talibanes tomaron el poder, luego volvió a Afganistán. Y la organización de la que ella es fundadora es una organización para la investigación en paz y solidaridad. Trabaja en Afganistán para programas de paz y reintegración entre los hombres y las mujeres, cuyo objetivo es resumidamente motivar la paz después de tantas décadas en las que la guerra fue la única herramienta a causa de las injerencias e invasiones en ese país.

Ella es locutora y tiene un programa de radio que se llama “Nuestro Amado Afganistán” y tiene muchos círculos donde ella lidera mujeres para que sean escucha de mujeres en las aldeas de Afganistán. Gracias a su injerencia, ellas llegaron a participar en una gran conferencia de Tokio en el 2012.

Seraj tiene una consultoría que centra su estudio en la participación de las niñas en la educación superior y en la educación terciaria para asegurar la educación de las mujeres en Afganistán.

También hay que destacar a una de las más conocidas, que estuvo saliendo a nivel mundial y de hecho acá también en Argentina: Shamsia Hassaniartista. Es profesora de arte y activista que pinta murales en la ciudad de Kabul y la mayoría de los grafitis callejeros en los que ella expresa su arte están vinculados no sólo a la cultura y patrimonio de Afganistán, sino también al lugar que tiene la mujer en ese país y por lo que está luchando. Estos últimos días todos sus grafitis los hizo en reflejo a lo que sería ahora la vida de las mujeres en Afganistán bajo el mandato de los Talibán. Una de las obras más conocidas es “Pesadilla”.

Después tenemos a otra mujer afgana que es Jamila Afghani, que es un baluarte para los derechos de las mujeres en Afganistán porque ella tuvo muchísimas dificultades durante la ocupación soviética en Afganistán pero logró superarlas y combatirlas. Ella recibió un disparo en la pierna, fue diagnosticada con polio, tuvo muchas enfermedades. Se mudó a Pakistán, donde terminó sus estudios, y dedicó su vida a trabajar con exiliados afganos en Pakistán. Y en el 2001 decide formar y educar a las mujeres para que también sean educadoras femeninas afganas. Funda la ONG “Nur” que en árabe significa “Luz”. Primero se dedicó al lenguaje de señas, a trabajar sobre género y resolución de conflictos y a educar a las mujeres para entender todos estos conceptos y que puedan trabajar sobre ellos.

Su logro más grande es que creó capacitaciones de género a los religiosos afganos varones. Esto es algo impresionante y que nadie habla de las mujeres en Afganistán. Basta de creer que la mujer afgana necesita de nuestra liberación, todo lo que ya están haciendo ellas por la paz, por la convivencia y para que se respeten los derechos, es muchísimo.

 

– Conocemos ya las implicancias que trae a las mujeres de Afganistán la llegada de los Talibán, pero no el por qué. ¿A qué se deben todas las medidas restrictivas hacia las mujeres? ¿Cuál es su respaldo argumental?

Melody: Por un lado me atrevo a decir que en todas las guerras y conflictos entre los hombres, la vida, los cuerpos y las libertades de las mujeres y niñas siempre se ven perjudicadas. En el caso puntual de Afganistán, el grupo Talibán dice basar sus actos en los preceptos del sagrado Corán, a lo que le llaman la Sharía islámica, que son las leyes y jurisprudencias, tienen mala y contradictoria interpretación de los preceptos del sagrado Corán, de las enseñanzas y narrativas del profeta del Islam y de las personas que acompañaron la vida de la revelación divina.

El mensaje del Corán es claro al citar la igualdad entre hombres y mujeres. Entonces, si un libro sagrado nos está invitando a hombres y mujeres a vivir en equidad, ser justos, hacer el bien y prohibir el mal y no corromper la Tierra, que quiere decir tanto no privar a las personas de sus derechos como no hacer mal al medioambiente, no se entiende cómo llegan a hacer lo que están haciendo. El Corán invita a no ser injustos con los ancianos, los niños, las mujeres ni con las minorías. En lo que se basa el grupo Talibán, en cambio, hace uso de una malintencionada interpretación del mensaje del sagrado Corán para privar la vida tanto de las mujeres, las niñas y niños, que se ven afectados. Y por supuesto también los hombres se están viendo afectados porque las familias están siendo separadas. Es una situación muy crítica para Afganistán y su pueblo que quiere vivir en paz

 

– ¿Hay movimientos feministas en este país? ¿Han logrado las mujeres obtener mayor cantidad de derechos en su historia?

Melody: Primero, tenemos que conocer la historia desde los primeros comienzos de ese país, porque hay muchísimas mujeres que han contribuido a la educación y a la cultura de Afganistán pero sobre todo para asegurar que tanto las mujeres como las niñas accedan a la educación y al conocimiento tanto de la cultura como del arte. Movimientos feministas sí existen, lo que pasa es que nosotros desde Occidente creemos que tienen que ser iguales a los nuestros y aquí hay que entender también que las mujeres de Afganistán tienen el derecho de crear sus propios movimientos feministas. También cabe destacar que la población mayoritaria de Afganistán es musulmana, y los movimientos feministas, en su mayoría, van a estar atravesadas por su religión: el Islam. Y cuando hablamos de la religión islámica es todo lo contrario a lo que quiere imponer el grupo Talibán. Estamos hablando de una religión que vino a través de la revelación del sagrado Corán, que es el libro donde nos basamos los musulmanes, y que fue revelado con un mensaje de equidad entre hombres y mujeres, de Justicia. Habla del comportamiento que deben tener tanto los hombres como las mujeres para hacer un camino de paz y armonía. Habla de derechos y obligaciones, y no se refiere con esto específicamente a cuestiones de la espiritualidad sino al modo de vida que deben llevar los seres humanos en la Tierra: cómo comerciar, cómo enseñar a los hijos, qué actos deportivos son recomendables, qué actos son recomendables para la salud, leyes para la convivencia, contratos de trabajo, la herencia… Hace 1400 años atrás, en el sagrado Corán, cuando no lo hablaba nadie, se hablaba de la herencia para las mujeres. Esos son los derechos básicos del Islam, que es todo lo contrario a lo que quiere imponer el régimen Talibán, con la excusa de que vienen en nombre del Corán.

 

– ¿Qué podemos hacer el resto de las y los ciudadanos del mundo que no tenemos poder de intervención en este conflicto para ayudar?

Melody: Lo primero y principal es escuchar al pueblo de Afganistán, a los hombres y mujeres, seguirlos en las redes sociales. Hoy es tan fácil eso que en un segundo podés estar conectado con gente de esa cultura, porque muchas veces nosotros creemos que entendemos la forma que tienen de vivir o cuáles son sus necesidades sin escucharlos a ellos.

Y, en lo que respecta a la mujer, poder compartir la voz de ellas pero también sus redes sociales. Esa es una manera de poder entender qué es lo que están necesitando. Las cuestiones de Afganistán, ojalá que lo pueda resolver el mismo pueblo pero lo que sucede es un llamado humanitario y aquí van a tener que buscar una solución que respete la historia, cultura y patrimonio de ese país. Uno no puede suponer que las mujeres afganas no tienen la capacidad de poder luchar o hablar de sus derechos, o lo que necesitan.

Obras de la artista afgana Shamsia Hassani.

 

Contexto geopolítico

Para contextualizar lo que en Afganistán sucede desde el aspecto geopolítico, Noticias Urbanas consultó también a Said Chaya, coordinador de Núcleo de Estudios de Medio Oriente de la Universidad Austral, quien resumió concretamente lo necesario para comprender el trasfondo de esta situación.

 

– Resumidamente, ¿qué está pasando en Afganistán?

-Said: Lo que está sucediendo es el final de la ocupación de Estados Unidos y Latam después de 20 años de permanencia en ese país. Ese proceso tiene una serie de consecuencias que son muy graves: el regreso de los talibanes.

 

– Conocemos ya las implicancias que trae a las mujeres de Afganistán la llegada de los Talibán, pero no el por qué. ¿A qué se deben todas las medidas restrictivas hacia las mujeres? ¿Cuál es su respaldo argumental?

-Said: El respaldo argumental a las restricciones impuestas a las mujeres es filósofo-teológico. Está fundado en una interpretación sesgada de los textos sagrados y la tradición islámica.

 

– ¿El régimen restrictivo hacia las mujeres se debe a la religión islámica, a una cuestión cultural? ¿O una mezcla de ambas?

-Said: Yo creo que las restricciones a mujeres se deben a ambos factores: hay una fuerte influencia de la religión en el aspecto cultural. Hay una religionización de la cuestión cultural. Podríamos decir que hay una determinada visión religiosa que interfiere en lo que sucede, porque el Islam no es eso que vemos ahora en Afganistán.

 

– ¿Por qué el resto de la geopolítica no interviene para ayudar a proteger los derechos humanos vulnerados bajo el régimen talibán?

-Said: Porque no les interesa. Es decir, probablemente desde el punto de vista geopolítico lo que les conviene es tener buenas relaciones con los talibanes en lugar de condenarlos por sus violaciones a los derechos humanos. Los talibanes tienen un rol ahí y es evitar el derrame de los grupos terroristas hacia su Asia central y en su continente indio.

 

– ¿Qué papel tiene Estados Unidos en esta historia?

– Said: Su rol fue fundamental. Es el constructor del poder político en Afganistán en todo este tiempo. Fue el que durante 20 años ocupó y apoyó a los nuevos gobiernos que surgieron en Kabul.

 

– ¿Qué podemos hacer el resto de las y los ciudadanos del mundo que no tenemos poder de intervención en este conflicto para ayudar?

– Said: Visibilizar todo esto. Visibilizar este proceso en el cual los actores con mucho poder han decidido no visibilizar. Creo que tenemos que estar atentos a lo que suceda en Afganistán y desde la sociedad civil estar listos para aportar a mejorar el contexto de derechos y denunciar de la manera que se pueda la violación a los derechos humanos que veamos. Algunos, desde los medios de comunicación y nosotros, desde la Academia.

 

 

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