Las protestas cobran cada vez más fuerza en Estados Unidos

Las protestas cobran cada vez más fuerza en Estados Unidos

A los disturbios con entre manifestantes contra el racismo, se sumaron los saqueos.


A ocho días de la muerte del afroamericano George Floyd en Minneapolis, las protestas reclamando justicia y en contra del racismo, toman cada vez más fuerza en Estados Unidos.

En Washington, la capital del país, este martes se produjo un nuevo enfrentamiento, donde una gran valla ha impedido a los manifestantes acercarse a la Casa Blanca, en tanto que en Nueva York, donde las autoridades han avisado de que, a consecuencia de las concentraciones de personas, el coronavirus se puede extender, el toque de queda se ha adelantado hasta las 20:00 horas, tras una noche de saqueos.

Así, cientos de manifestantes se han vuelto a congregar este martes en el centro de Washington, en una protesta pacífica, pero una enorme valla les impidió acercarse a la Casa Blanca, mientras las autoridades prometían reforzar aún más el dispositivo de seguridad.

“¡No puedo respirar!”, han coreado unas 100 personas, que se tendieron en el suelo a la vez en la intersección entre las calles H y 16, para repetir la frase que enunció George Floyd la semana pasada, poco antes de morir por asfixia debido a la presión que ejercía sobre su cuello la rodilla de un policía blanco.

Los manifestantes se han topado con un nuevo perímetro protegido por las fuerzas de seguridad, que les impedía acercarse a la Casa Blanca: una valla metálica, de unos dos metros y medio de altura, instalada en la mañana del martes. La valla recorría el extremo norte del parque Lafayette, contiguo a la residencia presidencial.

Fue en ese parque donde, la tarde del lunes, las fuerzas de seguridad utilizaron gas lacrimógeno para dispersar a los manifestantes, y permitir que el presidente estadounidense, Donald Trump, pudiera cruzar la plaza a pie, para posar ante las cámaras con una Biblia en la mano ante la iglesia episcopal de Saint John.

Mientras, Nueva York vivió este martes una nueva ola de protestas ciudadanas, pese al aviso de las autoridades de que el coronavirus se puede extender, y tras una noche de saqueos en Manhattan, que ha llevado al alcalde de la ciudad, Bill de Blasio, a prorrogar el toque de queda hasta el próximo domingo.

A pesar de que las protestas diurnas son pacíficas, el toque de queda, el primero en la Gran Manzana en casi 80 años, se adelanta a las 20:00 horas, después de que el lunes el grueso de la violencia comenzara justo al anochecer.

Numerosas tiendas del centro de Manhattan, sobre todo establecimientos de lujo, fueron saqueadas durante la noche, mientras que también se registraron importantes disturbios en áreas de El Bronx, incluidos ataques a por lo menos dos agentes de la Policía. En total, se efectuaron más de 700 arrestos en la ciudad, con diferencia el mayor número desde el inicio de las protestas.

Asimismo, miles de manifestantes también abarrotaron las calles de Los Ángeles en una serie de protestas pacíficas que ante el toque de queda declarado en todo el condado han sido adelantadas. Las marchas, especialmente numerosas, transitaron por zonas emblemáticas de Hollywood y el Downtown.

El tono tranquilo de estas protestas de día contrastó con las escenas de saqueos y disturbios que han obligado a decretar el estado de emergencia y que se han saldado con 2.700 detenciones a lo largo de cuatro noches consecutivas.

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