“El peronismo no tiene otra alternativa que la de ir unido en 2019”

“El peronismo no tiene otra alternativa que la de ir unido en 2019”

Noticias Urbanas entrevista a Santiago Roberto, legislador electo por el Bloque Peronista.


El dirigente, hombre cercano al presidente del PJ Capital, Víctor Santa María, es contundente al opinar sobre cómo debe ser la estrategia nacional del movimiento que integra. A nivel local, promete impulsar proyectos para defender a los comerciantes de los barrios, las pymes y los espacios de participación ciudadana. Afirma que “en la zona sur hay una ausencia total del Estado” y que “el macrismo hace política de marketing”.

A pocos días de asumir por primera vez como legislador porteño, Santiago Roberto tiene claro su objetivo. “Mi compromiso es con los vecinos de la zona sur”, afirma el flamante diputado electo por el Bloque Peronista en esta entrevista con Noticias Urbanas, en medio de la vorágine cotidiana de un miércoles a media mañana. “Arranco a las 7 llevando a los chicos a la escuela y con suerte llego a casa para la cena”, explica.

Con 45 años, el abogado laboralista y dirigente cercano a Víctor Santa María, titular del PJ porteño y del sindicato Suterh, habla en esta entrevista de sus objetivos como legislador, critica los gobiernos de Horacio Rodríguez Larreta y Mauricio Macri y apunta que el peronismo debe buscar la unidad para 2019: “No tenemos alternativa”, asegura.

–En los próximos días asume en la Legislatura por primera vez, ¿cuál es su expectativa?

–Yo siempre fui un militante de los barrios de la zona sur, y ser un representante de ellos es un compromiso muy grande. Tengo como objetivos básicos impulsar proyectos que defiendan los espacios de participación ciudadana, como los clubes de barrios o las sociedades de fomento, y también a los comerciantes de los barrios y las pymes. Ellos son los que más nos necesitan por la situación económica del país.

–En su campaña, usted remarcó mucho las diferencias que existen entre el norte y el sur de la Ciudad.

–Siempre remarco mucho la diferencia porque es muy notable. Son dos ciudades totalmente distintas: una zona tiene niveles comparables a los de países del primer mundo, y la otra, todo lo contrario. En la zona sur todos los índices negativos se duplican con respecto a la zona norte. Aumentó la pobreza y la mortalidad infantil, faltan colegios, hay inseguridad y la salud está colapsada. ¿Cómo puede ser que de cada cuatro chicos que mueren en la Ciudad, tres son de zona sur? ¿O que el hospital de Villa Lugano haya sido inaugurado tres veces en diez años y que la Villa Olímpica se hizo en tiempo récord con una obra impresionante? Todo eso demuestra que hay una ausencia total del Estado y que las prioridades del Gobierno porteño pasan por otro lado.

–¿Cree que el macrismo muestra más de lo que hace?

–La política de ellos es una política de marketing. Hablan de cercanía con el vecino, pero eso no es hablar cara a cara, sino bajarse de un auto, sacarse un par de fotos y subirlas a las redes sociales. Si ellos hablasen con los vecinos sabrían cómo son las cosas reales. Y ya se acabó la excusa de echarle la culpa al Gobierno nacional, porque ahora manejan todo. Ellos tienen que ir a los clubes, a las sociedades de fomento, a los centros de jubilados. Ahí están los más castigados por las políticas nacional y porteña.

–Teniendo en cuenta lo que usted remarca, ¿cómo se explica la victoria oficialista en las elecciones?

–Yo creo que tuvo que ver no tanto con el voto a favor del Gobierno sino “en contra de” [el kirchnerismo]. Porque cuando uno caminaba la Ciudad durante la campaña palpaba una coincidencia sobre el diagnóstico. En los comercios y las pymes se notaba la falta de trabajo y de consumo. Vos charlabas y todos sabían que las políticas económicas iban, y van, a profundizar la brecha.

–¿No considera que sean necesarias las reformas del Gobierno?

–No hay una medida que hayan tomado que incentive la producción laboral y el consumo. Como no hay plata, la gente no consume, los comercios no venden y las fábricas no producen. Y todo indica que el futuro va a empeorar.

–¿Qué rol tiene que jugar el peronismo en el debate por las reformas?

–Yo entiendo que quienes hoy están ocupando la representación como diputados y senadores nacionales y los que estarán a partir del 10 de diciembre tienen que asumir el compromiso de pensar bien qué van a hacer sobre estas medidas que no benefician a la gente y que solo buscan la transferencia de recursos desde los sectores más bajos hacia los más altos.

–Usted asumirá en una Legislatura compleja para la oposición: por primera vez el oficialismo tendrá mayoría. ¿Cuál será la estrategia del PJ?

–Yo me voy sumar al Bloque Peronista junto a María Rosa Muiños, Claudio Heredia y Silvia Gottero, pero vamos a trabajar en conjunto con el Frente para la Victoria en un interbloque, algo que de hecho ya está sucediendo. Yo voy a continuar el trabajo que ellos ya vienen haciendo. Tenemos el desafío de representar a los vecinos que quieren una Ciudad más justa e inclusiva. Y para eso hay que estar mucho en la calle, escuchando a los vecinos en los ámbitos de participación y no en los lugares políticos. Hay que hablar cara a cara con los vecinos y empezar a construir una alternativa cierta para 2019 al lado de la gente.

–El peronismo no se siente cómodo en la oposición.

–Tenemos el gran desafío de volver. Las últimas elecciones fueron importantes porque nos instalaron como segunda fuerza en la Ciudad, muy por encima de Lousteau. El gran desafío que tenemos depende de nosotros: construir la unidad y estar abiertos a incluir a todos los sectores disconformes con la política nacional. Vamos encaminados a eso. La boleta de Unidad Porteña fue la única fuerza que hizo PASO, tuvo interna, fuimos unidos y salimos segundos. Si hubiésemos ido divididos hubiese sido un desastre. Entonces, el puntapié inicial ya lo hicimos, ahora tenemos que consolidar la unidad y sumar a los demás sectores progresistas.

–¿Acusaron el golpe de las elecciones?

–Exactamente. En las provincias donde el peronismo fue dividido, perdió. Entonces, ya no tenemos alternativa, no hay más márgenes. Por eso digo que hay que trabajar en una unidad que exceda incluso a las fuerzas peronistas. Porque ya sabemos cómo termina esto: cuando se ajusta, cuando hay timba financiera y cuando se abren las importaciones colapsa todo. El único fin del Gobierno es agudizar la transferencia de riqueza para los que más tienen, y nosotros tenemos que estar al lado de los más humildes.

En primer plano

Un plan de fin de semana. “En familia, en San Antonio de Areco.”

Una comida favorita. Asado.

Un grupo de música. Bersuit Vergarabat.

Un libro. La voluntad, de Anguita y Caparrós, y Operación Masacre, de Rodolfo Walsh. “Fueron dos libros que me volaron la cabeza.”

Una película o serie. Cinema Paradiso, de Giuseppe Tornatore.

Qué se dice del tema...