El Gobierno cumple su advertencia y activa la vía judicial internacional por Malvinas
El Gobierno argentino concretará la semana próxima su amenaza de solicitar medidas cautelares contra el Reino Unido ante el Tribunal Internacional del Derecho del Mar, un organismo que se rige por la Convención de las Naciones Unidas sobre el Derecho del Mar (CONVEMAR). El objetivo central del pedido es exigir al país europeo el cese de las actividades hidrocarburíferas en las aguas de las Islas Malvinas, cuya soberanía Argentina reclama desde 1833. De tratarse de una decisión favorable al país sudamericano, el cumplimiento del fallo sería de carácter obligatorio para ambas partes.
El lunes se vence el plazo fijado en aquel requerimiento diplomático. Ante la ausencia de respuesta británica satisfactoria, el Gobierno argentino activará la siguiente etapa del proceso: la solicitud de medidas provisionales ante el tribunal internacional para preservar los derechos soberanos sobre la plataforma continental, tal como había advertido el propio comunicado oficial emitido semanas atrás.

El canciller Pablo Quirno, quien encabeza esta estrategia jurídica internacional, destacó la relevancia histórica del movimiento: "Es el inicio del proceso arbitral, que está dado bajo la Convención de las Naciones Unidas sobre el Derecho del Mar, un organismo independiente de las Naciones Unidas... Es la primera vez en la historia que se somete a un tribunal internacional la disputa sobre los hechos unilaterales que realiza el Reino Unido con la explotación ilegal", declaró el funcionario.
La noticia del pedido de medidas cautelares reviste alta importancia internacional, aunque el Gobierno no respondió a las consultas formuladas por este diario sobre los detalles de la presentación. No obstante, fuentes consultadas en ambas capitales confirman que la estrategia continúa el camino trazado en septiembre, cuando Quirno notificó formalmente al Reino Unido el inicio del arbitraje, en un contexto donde la cuestión Malvinas ha vuelto a ocupar un lugar protagónico en la agenda exterior argentina.
El escenario que se abre ahora es inédito: por primera vez, la disputa por la explotación de recursos hidrocarburíferos en la zona en conflicto será sometida a la consideración de un tribunal internacional independiente de las Naciones Unidas. Mientras Argentina avanza con su ofensiva jurídica, el Reino Unido mantiene su posición histórica sobre las islas, y la comunidad internacional espera el desarrollo de un proceso que podría sentar un precedente fundamental en uno de los reclamos soberanos más longstanding de América Latina.