Kicillof y Cornejo se tiraron con todo en un encuentro de la UIA

Kicillof y Cornejo se tiraron con todo en un encuentro de la UIA

Los gobernadores de Buenos Aires y Mendoza tuvieron un contrapunto.


Los gobernadores electos Axel Kicillof (Buenos Aires) y Alfredo Cornejo (Mendoza) compartieron el jueves un panel en la conferencia anual de la Unión Industrial Argentina (UIA), en el que protagonizaron un contrapunto sobre la importancia del orden de la macroeconomía, el rol del Estado nacional con las cargas impositivas y la distribución de los recursos coparticipables.

En la 29°conferencia de la UIA, que bajo el título “Hay Industria, Hay Futuro” en el Centro de Convenciones de Buenos Aires, los gobernadores Kicillof y Cornejo expusieron su mirada sobre el futuro de la industria y mostraron diferencias sobre la importancia de tener índices macroeconómicos ordenados y fomentar políticas públicas a favor de la industria para lograr más puestos de trabajo e incrementar las exportaciones de productos con valor agregado.

Kicillof abrió el debate colocando al modelo económico del Gobierno nacional en el centro de la discusión, al aseverar que “lo que pasa en la industria depende mucho de las políticas públicas macroeconómicas que determina la Nación y también las provincias”.

“Para comparar modelos económicos, entre 2016 y 2019, el PBI bonaerense cayo 5.5, pero la industria cayó un 20 por ciento, una caída histórica”, explicó.

Aseguró que “fue un industricidio para la provincia de Buenos Aires, que es el corazón industrial de la Argentina” y manifestó que “tenemos en nuestro territorio el 50 por ciento del producto industrial del país. Para nosotros, la industria es la columna vertebral y por eso nuestra identidad es productiva”.

En defensa del modelo económico del peronismo, sostuvo que “del 2020 al 2022, estamos subiendo y recuperando la situación del trabajo y la producción. Veníamos de una desindustrialización y ahora estamos en una reindustrialización, con dificultades, pero en estos 4 años recuperamos lo perdido durante el macrismo y con una pandemia en el medio”.

El discurso de Kicillof fue rebatido por el gobernador radical mendocino al señalar que: “Hay empresas que sobreviven todavía a pesar de las malas políticas macroeconómicas del Gobierno nacional”.

Cornejo, sin embargo, coincidió con Kicillof en que “las reglas de juego más importantes las pone el Estado nacional”, pero puntualizó que “deben tener un orden y reglas de juego claras”, al criticar el modelo económico de la administración de Cristina Kirchner (2007-2015) y de Alberto Fernández.

El gobernador electo de Mendoza puso como ejemplo de la importancia de “tener equilibradas y ordenadas las cuentas macroeconómicas” el periodo de 2005, 2006 y 2007 del gobierno de Néstor Kirchner.

“A las provincias las favorece ese orden macroeconómico porque las empresas de varios sectores se ven favorecidas y empiezan a crecer como ya pasó en 2005, 2006 y 2007”, insistió Cornejo, quien remató: “Hoy, Mendoza da certidumbre con las reglas de juego claras, pero la Nación viene dando distorsiones muy claras”.

A su turno, el mandatario peronista le contestó a Cornejo con un ejemplo de la historia nacional conocida por los industriales: el menemismo.

“No alcanza con el orden macroeconómico y la estabilidad para tener un modelo favorable para la industria. Es importante el orden macroeconómico, pero no alcanza porque hay regímenes macroeconómicos que son favorables a la industria y otros que son desfavorables para el sector”, sentenció Kicillof.

En esa línea, el Gobernador manifestó que “uno de los ejemplos de eso fue la convertibilidad de los ’90, porque había estabilidad, pero también había apertura indiscriminada de importaciones y tasa de intereses y tarifas en dólares, lo que fue muy malo para la industria”.

Con el foco puesto en la importancia del rol del Estado nacional sobre el sector privado, Cornejo sostuvo que “algunas provincias vienen haciendo una reducción de Ingresos Brutos que es el principal impuesto de las provincias y también es el más distorsivo”, pero remarcó que “la mayor presión impositiva la lleva el Estado nacional”.

Para cambiar esto, el mandatario mendocino planteó que “se necesita un gran pacto de reducción de la presión impositiva y una optimización del gasto público. El sector privado debe mantener bien alto la bandera de bajar impuestos, pero también exigir a su dirigencia que gaste bien”.

Ante esa afirmación, Kicillof consideró que “entre varios mitos, la provincia de Buenos Aires es uno de los distritos que menos depende de los recursos nacionales. La provincia aporta casi un 40 por ciento y recibe solo el 22. Buenos Aires es la provincia más perjudicada en el reparto de la coparticipación; es la que menos gasta en empleo público, si se la mide por la cantidad de habitantes que tiene”.

Al cerrar el panel, Cornejo lanzó una chicana a Kicillof, que fue celebrada por los industriales presentes. “Axel no dice que en estos 4 años tuvo un dinero producto de recursos por afuera de la coparticipación”, dijo el mandatario radical, mientras que Kicillof respondió: “Los números del informe son del 2022 con todos los recursos recibidos. Lo aclaro para que no haya mentiras en el panel”, concluyó.

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