Elección reñida: en el oficialismo hay optimismo y moderación

Elección reñida: en el oficialismo hay optimismo y moderación

En UP tienen la convicción de un triunfo de Massa, pero no bajan la guardia.


En Unión por la Patria (UP) conviven con la incertidumbre del resultado del domingo y la convicción de que Sergio Massa ganará la elección. Claro que no es solo una cuestión de fe. La dirigencia política oficialista advierte que en el sprint final de la campaña el ministro de Economía sacó una luz de ventaja por la claridad del mensaje, el desempeño en el debate y los errores no forzados de Javier Milei.

El optimismo moderado del oficialismo tiene que ver con una línea de trabajo que bajó Sergio Massa y con los números de la mayoría de las encuestas, que marcan un batalla final muy pareja, donde la diferencia es, en muchos casos, menor a la del margen de error de los trabajos de consultoría.

Para la dirigencia peronista en el debate presidencial Massa logró dejar expuesto, ante millones de personas, que Milei no está capacitado para gobernar y que no tiene conocimiento alguno de cómo funciona el Estado. Creen que eso servirá para persuadir a una porción de los indecisos que vieron en el libertario a una persona que no está preparada para ser presidente.

Una de las particularidades que tiene la elección del domingo es que no se elegirán cargos distritales. Sin elección a gobernador ni a intendente, la tracción de votos puede verse limitada. Sin embargo, los jefes comunales creen que el funcionamiento de la maquinaria electoral no se verá afectada.

En el peronismo bonaerense hacen cuentas y advierten que es determinante hacer una elección que supere los 50 puntos para poder emparejar la amplitud con la que Massa va a perder en Córdoba y Mendoza. En las elecciones generales Axel Kicillof sacó el 45% de los votos con la oposición dividida. El objetivo no parece estar tan lejos, sobre todo si se tiene en cuenta que Milei no pudo aumentar considerablemente la cantidad de votantes entre las PASO y las generales.

Además, tienen en claro que los indecisos son determinantes para ganar una elección que, a priori, es muy peleada. Por eso deben mantener ordenada la campaña hasta las 8 de la mañana del viernes, cuando comience la veda electoral. Hay un margen que no se puede medir en las encuestas ni palpar en la calle. Hay un porcentaje de electores que definen su voto entre el sábado y el domingo, y en un balotaje tan peleado pueden mover el amperímetro.

Otro tema que no pueden medir con exactitud en el peronismo es la influencia real que tendrá en la elección del domingo Mauricio Macri, más allá de los fiscales del Pro que pueda aportar. En el entorno de Massa perciben que el expresidente absorbió la propuesta diferente que exponía Milei y que lo dejó atada la casta que tanto criticó. Es decir, que su influencia es negativa.

Sin embargo, hay dirigentes oficialistas que advierten que, de cara a la sociedad, Macri puede transformarse en la garantía de que hay una estructura detrás del libertario para poder llevar adelante la gestión.

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