El locro de Alberto con Massa, el Evita y el pedido de unidad contra la derecha

El locro de Alberto con Massa, el Evita y el pedido de unidad contra la derecha

"Tenemos un deber central como sociedad que somos, el deber de estar unidos, más unidos que nunca", dijo el Presidente.


En la mesa principal, acompañando al presidente Alberto Fernández, estuvieron Sergio Massa, los ministros los ministros de Obras Públicas y Desarrollo Social, Gabriel Katopodis y Juan Zabaleta, respectivamente; el secretario de Relaciones Parlamentarias, Fernando “Chino” Navarro y el secretario de la Economía Social, Emilio Pérsico -ambos referentes del Movimiento Evita-; el intendente anfitrión, Andrés Watson, el diputado y exintendente del distrito, Julio Pereyra, y los intendentes Juan José Mussi (Berazategui) y Mariel Fernández (Moreno).

El Presidente también tuvo tiempo para tocar la guitarra y cantar.

Fernández compartió este miércoles al mediodía un locro con trabajadores de la economía popular en el partido bonaerense de Florencio Varela en el marco del 212° aniversario de la Revolución de Mayo de 1810, donde pidió que «estemos unidos para que esa derecha maldita nunca más vuelva a la Argentina».

«Tenemos un deber central como sociedad que somos, el deber de estar unidos, más unidos que nunca, hay que unirse aunque pensemos distinto, respetando que el otro piense distinto», dijo el jefe de Estado en el Club Nahuel, ubicado en Avenida de Mayo 2544 de Florencio Varela, donde llegó pasadas las 14 en helicóptero tras participar del tradicional Tedeum en la Catedral Metropolitana.

En el almuerzo, organizado por el Movimiento Evita, cuyo referente nacional, el secretario de Economía Social, Emilio Pérsico, ofició de anfitrión, el Presidente sostuvo que «los primeros que tenemos esa obligación de unirnos en la diversidad somos los que decimos ser parte de un movimiento nacional y popular».

«Porque el riesgo que corremos, el primer riesgo, es que nos peleemos entre nosotros porque no queremos escuchar que el otro piensa distinto a mí; ese es el primer riesgo que corremos», advirtió desde el escenario ante los trabajadores de la economía popular.

En esa línea, manifestó que «lo que nosotros necesitamos antes que nada es respetarnos en la diversidad, no tenemos por qué ser todos iguales, pensar todos del mismo modo y obedecer a una misma lógica» y afirmó que «podemos tener una lógica diferente y podemos estar unidos».

«Esa unidad es primordial, porque enfrente tenemos la amenaza de siempre, la amenaza de los que gobernaron cuatro años e hicieron caer el salario real 20 puntos, la amenaza de los que condenaron a la pobreza a millones de argentinos, la amenaza de los que piensan que el trabajo es un costo y hay que abaratarlo, de los que dicen que los que trabajan no tienen derecho a ser indemnizados si los despiden», remarcó Fernández en su discurso.

Así, señaló que «esa es la verdadera amenaza que tenemos, la amenaza no es que entre nosotros tengamos alguna diferencia, bienvenidas las diferencias, nada peor que el discurso único» y advirtió que «nada peor que imponer mandatos, bienvenidas las diferencias, de las diferencias nacen posiciones enriquecedoras».

«Nosotros vivimos en un mundo que vio caer el empleo, los sueldos, que tuvo que soportar la pandemia y que ahora tiene que soportar una guerra cruenta que hubiéramos querido que nunca ocurra, una guerra donde empezamos a pelearnos por alimentos y por eso los alimentos suben y suben sus precios, porque empiezan a faltar», expresó.

En declaraciones realizadas después a la prensa, cuando se retiraba del almuerzo a las 15.30, el Presidente dijo que «tenemos un problema muy serio con la inflación que se está dando en todo el mundo» y señaló que «fue parte de mi charla con (el canciller federal alemán, Olaf) Scholz y (el presidente de Francia, Emmanuel) Macron».

«Le he pedido a Europa que tome nota de los efectos negativos de la guerra porque están empobreciendo al hemisferio sur, que no tiene lugar para pasar más hambre», sostuvo.

 

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