La industria se prepara para un invierno de cierres y desempleo
La industria argentina llega al tramo final de 2026 con señales de fragilidad y sin expectativas claras de recuperación. La caída del consumo interno, la reducción del empleo y el cierre de empresas configuran un panorama complejo para los próximos meses, según los datos oficiales y las proyecciones de consultoras y empresarios.
En agosto, la producción industrial creció 1,9% respecto del mes anterior, pero el avance no compensó el retroceso de 5,1% registrado en julio. En la comparación interanual, la actividad cayó 3,2%; en los primeros ocho meses del año acumuló una baja de 2,7% y se ubicó 17,2% por debajo del máximo de noviembre de 2017, de acuerdo con el Indec.
El deterioro también se refleja en el mercado laboral y en la cantidad de firmas. La consultora Industria y Desarrollo (I+D) contabilizó 2.561 puestos formales menos en junio y una pérdida de 51.810 empleos industriales en doce meses. En el primer semestre, el sector registró más de 1.600 empresas menos; para el conjunto del año, I+D estima una reducción cercana a las 3.000 compañías y una caída de unos 50.000 empleos directos.

Las expectativas empresariales para octubre y noviembre apuntan, en general, a una actividad sin cambios, aunque con un saldo inclinado a la baja. En la encuesta del Indec, el 19,7% de las empresas anticipó una disminución de la producción y el 15,4% previó un aumento. La demanda interna aparece como el principal freno: el 53,6% de las compañías señaló que la insuficiencia de pedidos limita su capacidad para producir más.
La perspectiva laboral tampoco muestra un repunte próximo: el 79,8% de las empresas espera mantener su dotación, el 16,5% prevé reducirla y apenas el 3,7% anticipa incorporaciones. A la debilidad de las ventas se suman las dificultades de financiamiento -el 31,4% describió el acceso al crédito como difícil- y una inversión que cayó 11% interanual en el segundo trimestre, según I+D.
Los economistas consultados describieron un escenario desigual entre sectores y advirtieron que la actividad ligada al mercado interno continúa sin un motor de crecimiento. Tomás Amerio, de la Fundación Libertad y Progreso, habló de una “Argentina a dos velocidades”, mientras Santiago Casas, de EcoAnalytics, sostuvo que “el problema sigue siendo la debilidad de la demanda doméstica”.