Gabino Tapia: “Hay que elegir entre cumplir la ley o la impunidad”
Tapia sostuvo que el propósito central es que los incumplimientos a las normas de convivencia tengan consecuencias efectivas. "Son acciones que venimos realizando en la Ciudad para que aquel que no cumpla la ley tenga consecuencias, para seguir ordenando la ciudad y, en definitiva, darle una mejor calidad de vida a los porteños", afirmó el funcionario. Además, planteó una cuestión de principios: "De qué lado querés estar, del que cumple la ley o del que no la cumple y no tiene consecuencias".
Uno de los cambios fundamentales de la reforma apunta a que las personas de entre 14 y 17 años puedan recibir sanciones por contravenciones bajo un régimen especial, ya que actualmente el Código establece los 18 años como edad mínima de responsabilidad para este tipo de infracciones. Sobre este punto, Tapia indicó: "Aquel que cometía una contravención y era menor de 18 años no podía ser sancionado. Eso lo bajamos a 14, lo adecuamos a la ley nacional".

La propuesta también contempla nuevas figuras penales relacionadas con la tecnología y la seguridad pública, incluyendo la suplantación de identidad de personas que se hacen pasar por agentes de tránsito o inspectores de control para cometer estafas. El ministro aludió al caso de divulgación de imágenes de estudiantes del Colegio Nacional de Buenos Aires Carlos Pellegrini para describir la problemática: "Es una realidad que hoy afecta a la sociedad y no hay herramientas para poder atacarla", sostuvo Tapia.
Respecto a las sanciones económicas y privativas de libertad, el tercer punto de la reforma contempla un aumento de las multas y de los días de arresto previstos para varias contravenciones. El ministro explicó que la sanción por conducir bajo los efectos del alcohol podría llegar a $7 millones si la iniciativa es aprobada. Además, se prevén sanciones frente a la portación de objetos que puedan alterar la seguridad pública durante una movilización, como bombas molotov o palos.
Finalmente, Tapia advirtió sobre las consecuencias de participar en manifestaciones con elementos considerados peligrosos. "Si vas a una marcha con una bomba molotov o con un palo, también vas a ser sancionado", dijo el ministro, y detalló que la conducta podría ser castigada de forma independiente de otras infracciones, como el corte de calles. La iniciativa dejará las posturas claras entre quienes defienden el orden público y quienes practican comportamientos disruptivos en espacios urbanos.