Asumió Mario Poli, sucesor de Bergoglio

Asumió Mario Poli, sucesor de Bergoglio

El flamante arzobispo encabezó un acto en la Catedral y estuvo acompañado por funcionarios de primera línea del Gobierno nacional y el porteño.


Este sábado, Mario Poli asumió como arzobispo de Buenos Aires y se convirtió entonces en el sucesor del papa en la sede primada en el marco de una misa en la Catedral metropolitana, con notoria presencia de funcionarios nacionales y porteños.

La presidenta Cristina Fernández, ausente por estar en Venezuela, ordenó al vicepresidente Amado Boudou encabezar la comitiva gubernamental, en otro gesto para acercar a la Iglesia tras la elección de Francisco. Mauricio Macri y María Eugenia Vidal, jefe y vicejefa de Gobierno fueron de los funcionarios locales más destacados.

En su discurso, el primado hizo un llamado para que pastores y pueblo fiel hagan «juntos el camino de la evangelización» y, tras destacar el «renovado gozo» de muchos argentinos de pertenecer a la Iglesia a raíz de la elección del sumo pontífice, invitó a «ofrecer la riqueza del Evangelio a los que viven, trabajan y pastor nuestra Ciudad, de tal manera que conozcan a Dios Padre y sus dones de justicia, amor y paz».

«Que no me falte en este servicio el amor a los pobres, sufrientes y excluidos, que inspiró a nuestro patrono, el obispo San Martín de Tours, quien supo remover de su corazón toda indiferencia», sostuvo en una misa concelebrada por decena de obispos que llegaron desde Pilar en micros tras el plenario episcopal y cientos de sacerdotes.

Las parroquias porteñas, que suspendieron sus actividades, recibieron este mediodía al nuevo pastor porteño con el repicar de las campanas y cuatro horas después se realizó la ceremonia en la que Poli tomó posesión de la cátedra episcopal e inicio de su gobierno pastoral como duodécimo arzobispo de Buenos Aires.

La ceremonia comentó en el interior de la catedral, donde el prelado fue recibido por los obispos, sacerdotes, diáconos y seminaristas. Al ingreso, el vicario general, monseñor Joaquín Sucunza, le presentó el crucifijo, al que Poli besó.

Seguidamente, se le entregó la llave de la catedral, de la cual es su primer titular, y tras visitar al Santísimo Sacramento, comenzó la procesión hasta el frente de la catedral, donde se hizo la celebración eucarística.

El nuncio apostólico, monseñor Emil Paul Tscherrig, inició la ceremonia con un mensaje en el que le pide a Poli que «enseñe y cuide al pueblo de Dios mostrándose como ejemplo de caridad del sumo y eterno pastor de nuestras almas».

El momento culminante fue cuando Poli se sentó -en medio del repique de campanas- en la «cátedra arzobispal», el sillón donde preside las celebraciones el arzobispo, que por única vez se trasladó desde el interior del templo mayor hasta el altar levantado frente a la Plaza de mayo.

Del lado del Gobierno nacional también estuvieron presentes el jefe de Gabinete, Juan Manuel Abal Medina; el ministro del Interior, Florencio Randazzo; la ministra de Desarrollo Social, Alicia Kirchner; el secretario de Culto, Guillermo Oliveri; y el titular de la Cámara de Diputados, Julián Domínguez, un católico práctico con aceitados vínculos eclesiásticos.

De parte de Ciudad, acompañaron funcionarios y legisladores.

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