Periodistas militantes: hasta la victoria siempre

Periodistas militantes: hasta la victoria siempre


Toda la gente habla de los íconos del kirchnerismo en la pantalla televisiva. Los Brancatelli y los Navarro, por citar a dos «estrellas» del periodismo militante seguramente tendrán un recicle relativo desde su alto nivel de conocimiento, de la memoria de sus todavía amigos por los favores realizados en cámara, o quizás entren en el ninguneo que las vueltas de la vida a veces genera.

Pero los que están en problemas son aquéllos miles, si, miles de tipitos bancados con la billetera inagotable de la locura K, en radios, canales de TV, portales de todo tipo, blogs, diarios y revistas reales e inventadas, en grupos enteros horripilantes, casi todos jóvenes y pendeviejos de mucho o  poco nombre que abrazaron la causa pensando que la revolución se quedaba a vivir en Argentina.

Vaya toda nuestra solidaridad para los que están en plan de lucha, como el Grupo 23 y otros exponentes de quiénes hablamos. Una cosa no quita la otra. Es la inevitable peor noticia que podría generar la soberbia, el periodismo berreta para los ingenuos que se la creyeron y para todos aquellos que les sirvieron de giles a un puñado de vivos que se llenara los bolsillos con nuestra guita y buscarán ahora otro conchabo para seguir jugando en la nueva realidad. A los laburantes todo, a los jefes: chau queridos, hasta la victoria siempre.