Sueño de una noche de vegano

Sueño de una noche de vegano


El penúltimo intento, desde Sobich a esta parte, de armar una alternativa peronista de derecha, con la consabida y trucha equidistancia de las ideologías, tuvo un ingrediente nove(ntoso)doso: se hizo con alguien con votos y en el lugar donde lo votan.

Sobisch, que era algo así, no pudo traspasar su pequeña provincia. Los Saá -marginados de manera idota en esta «foto» del tren fantasma- sabido y probado es que tampoco podían traspasar su pequeña provincia.

Córdoba no es pequeña. Y aunque De La Sota, eterno casi candidato a presidente, tiene dificultades para salirse de su provincia, Córdoba es «la capital del interior» (la frase no es mía sino un dicho popular).

El sistema de transportes, que es lo más regresivo que tiene el país, continuado y profundizado por este gobierno (¿hará algo Randazzo? Por ahora, las estaciones del tren metropolitana siguen siendo coto de caza de mafiosos, sin rastros de cambios: De Vido, en la tomada de pelo más grande de la hitoria, compró unos trenes que no entran en los andenes, quedó todo eso en la nada. Por ahora, recién están viendo si en una de esas por ahí quizás tal vez intervengan los entramados corruptos de De Vido y Pedraza) hace que de no menos de 8 provincias que no se pueden conectar entre sí, para ir o volver del puerto sojero de la ciudad de Buenos Aires tengan que parar en Córdoba.

El sistema universitario, donde Menem tuvo una política más progresista que el resto de los gobiernos hasta la llegada de Cristina, que atenuó un poco este sistema regresivo, como está, también, hace de Córdoba un centro vital de la cultura portuaria. Es el puente entre lo pampeano y lo extrapampeano. Es decir, va al núcleo del voto peronista.

Scioli es Pimpinella, un mamarracho. Que todavía no puede siquiera contabilizar los muertos en la inundación por su desidia.

Massa, un respetable intendente de un apéndice veraniego del puerto. La buena imagen que pueda tener -las encuestas las paga Montoto, el mismo mafioso que junto con Daniel Haddad venden las cámaras de seguridad- no se condice con el sector social que las expresa: no tienen buena imagen de la política. Con lo cual, esa eventual buena imagen es más negativa que positiva para la arena donde tiene que actuar.

Este nuevo intento, aburridísimo como una noche de vegano, por rearmar el menemismo con dosis duhaldistas, arranca bien. Con un liderazgo, de derecha populista, claro. Que es De La Sota. Haciéndole favores al kirchnerismo, al limar el contorno de Scioli y Macri, con una buena convocatoria, con despliegue en la ciudad de Buenos Aires a través de Macri, con Lavagna de candidato a Senador y en provincia de Buenos Aires, donde De Narváez es un buen candidato.

Ideológicamente es una mierda, desde ya.

Lo que lleva a que no tenga militancia. Que ralee lo que, en los buenos tiempos de Moyano, había juntado. Fundamentalmente su hijo escolarizado, Facundo, el Wachiturro que tuvo la suerte de tener un hermano mayor (el preferido) increíblemente idiota. Pablo, el matón familiar.

¿Qué posibilidades electorales tiene este duhaldismo al escabeche? Muchas. Arrasar electoralmente. En Calamuchita. Pero para 2019. Recién. Y si se mantienen unidos. Y se organizan.

Hay algo curioso: De La Sota los reúne AHORA.

A ver. La presencia de De Narváez, el narcoamigo de la gente, y de Lavagna, representan los contornos de un afuera del peronismo realmente existente. Ambos tienen electorados radicales, y lo entendieron, sin suerte (porque el radicalismo no tiene suerte en esta etapa) cuando el primero fue candidato a presidente radical y el segundo fue candidato a gobernador radical. Las posibilidades de De La Sota radican en que, tras el triunfo del peronismo en la mayoría de las provincias este año, conduzca esa nave hacia otro destino que no sea la reelección de Cristina, vía la reforma constitucional. Es decir, cuando Isfrán gane en Formosa, que esos diputados no respondan luego a Cristina en el 2015. De lo contrario, De La Sota se queda sin candidatos en Formosa (y 20 provincias).

La única explicación para esta jugada es que consideren que De Narváez y Lavagna van a ganar el puerto y la provincia de Buenos Aires. Apreciación casi indiscutible en el caso del puerto, donde Macri se resigna a llevar a un opositor diet, que siempre anda llamando al gobierno durante la mañana para ver si no hay alguna vacante. Y más difícil, por la sola existencia de las PASO, en la provincia de Buenos Aires. Donde la interna es obligatoria. O sea, Scioli y Massa deben arreglar con el gobierno nacional o resolverlo en las urnas, en las primarias.

La segunda explicación es que ven como probable el plan del kirchnerismo. Que podría resumirse así:

(Primero, una advertencia: lo que sigue no son datos e informaciones provenientes del gobierno. Donde ya no tengo más amigos, al que sigo adhieriendo, pero donde, como es sabido, no me quieren. Son especulaciones, pero creo que no hay que ser un genio para deducirlas)

El kirchnerismo estará en una boleta nacional, para consejeros. La novedad va a aumentar el peso político de esa boleta, disminuyendo, correlativamente, las candidaturas legislativas que arman los gobernadores. Por que las arman los gobiernadores, en consenso con el kirchnerismo. Que, a lo sumo, pone sus candidatos donde puede y son de La Cámpora, la única organización -que funciona como partido- de carácter nacional, junto con el radicalismo y hasta ahí nomás los radicales, que no son, como el peronismo, una federación de cacicazgos provinciales pero tampoco tienen la otrora vida interna del partido militar gayfriendly que son los radicales.

La constitución dice que la caja -unos 200 kilos- del Poder Tribunal la debe manejar el Consejo de la Magistratura. La reforma judicial inicial contemplaba ésto. Tras el canje con el Carancho que preside la Corte Suprema le dejaron manejar, como hasta ahora, los bolsitos del Poder Tribunal. De manera incostitucional. ¿Y cuando se haga la elección, donde habrá, también, minorías? Ahí está el poder político para cumplir la constitución. Y quien maneje los bolsos del Poder Tribunal maneja los senadores por la minoría, chichipíos. No es muy difícil de entender por qué.

Esa sería la coartada ideológica para reformar la constitución. Que viene con aires renovadores en el Poder Tribunal, criterios democratizadores y progresistas, así que, por si a alguien le interesa mi postura, yo apoyo. Y también un nuevo gobierno de Cristina. Y la reelección indefinida. Por éstas razones.

El duhaldismo al escabeche tiene un solo cerebro político serio para plantearse como alternativa en el país y es De La Sota. El resto, es decorado. Moyano que sirve de perro de caza, últimamente, más de cartel de Cuidado con el perro que de perro de caza. Lavagna no es más que el puente con Macri. Que histeriquea con que tiene otra novia en Córdoba. Y De Narváez es un candidato para arreglar con Scioli. Nada más.

Es como juntar a Obama (Moyano) con Putin ( De La Sota) Pablo Escobar (ja) y Minguito (Piumato) pero para ganar las elecciones en Francia. No va andar.

Pero ojo, me caen bien. Porque son Amigos de Alcohólicos Anónimos -Triple A- y ya se sabe mi aficción para inclinar el codo y disparar.

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