El PRO juega a bloquear la Comisión de Vivienda

El PRO juega a bloquear la Comisión de Vivienda


Con la creación de la Secretaría de Hábitat e Inclusión – englobando dentro del organigrama al Instituto de la Vivienda de la Ciudad y al Pro Sur Hábitat de la Corporación Buenos Aires Sur – en 2011 y la rotación en las autoridades en la Comisión de Vivienda de la Legislatura porteña, el partido de gobierno buscaba marcar un cambio de rumbo en materia de políticas de vivienda. En otra oportunidad, planteamos que esto quizás implicaba la emergencia de una política de vivienda, no quizás la más progresista en términos de una actualización al derecho a la vivienda, pero una política de vivienda en sí – ¿o mejor dicho al fin?

Nada parecía fuera de lo ordinario. La producción de la Comisión de Vivienda durante este año fue más que nada pedidos de informes y resoluciones. No obstante, los proyectos de ley guardan polvo en el despacho de la Presidencia de esa Comisión a manos del PRO. Entre esos, el proyecto 1614/2012 de “Urbanización del Barrio 31 Carlos Mugica” (Villa 31 de Retiro), trabajado de forma participativa durante catorce meses con los vecinos de ese barrio, luego de la sanción con los votos del PRO en 2010 de la Ley 3343/2010 que aprobaba sus líneas generales.

Luego de múltiples movilizaciones por parte de los vecinos del Barrio Carlos Mugica (Villa 31) pidiendo que se aprobara el dictamen con el proyecto definitivo de urbanización, la Legislatura decidió darle un tratamiento preferencial y agendaba para el lunes 22 de octubre para su tratamiento en la Comisión.

Entre gallos y medianoche – si bien salvaguardando todos los criterios que hace a las buenas prácticas legislativas se afirmaba desde la Dirección de la Comisión– cambiaron el propósito de la reunión. Los vecinos del Barrio Carlos Mugica se encontraban afuera de la Legislatura aguardando por el tratamiento de la ley que los compete. Pero ese tratamiento no llegó, porque la Presidencia de la Comisión cambió el orden del día de los proyectos a tratar.

La Dirección de la Comisión reprocha constantemente a la oposición por generar falsas expectativas. Sin embargo, ellos mismos la generaron cuando aprobaron la radicación de la villa de Retiro. Sabemos que hay formas y formas de ir en contra de un proyecto de ley. Se puede poner en juego las mayorías que el PRO tiene para marcar el disenso el dictamen de la urbanización del Barrio Carlos Mugica. Pero hay que pagar costos políticos. Saben que no pueden hacerlo de esa forma. No obstante, hay formas más subrepticias de ir en contra de un proyecto de ley: la dilación en la elaboración de las cuestiones a trabajar, los enroques en los temarios. Perder el tiempo. A fines de octubre la dilación es dilapidaría. El año legislativo cierra a la vuelta de la esquina y el proyecto pierde estado parlamentario. Se tiran catorce meses de trabajo a la basura.

Los vecinos del Barrio Carlos Múgica esperan con paciencia. Esperan por el cumplimiento del art. 31 de la Constitución de la Ciudad que otorga el derecho a la vivienda digna. Esperan por sus derechos, como lo han hecho durante toda su vida.

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