Sí a la Construcción

Sí a la Construcción

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En el día de hoy, el Ministro de Planeamiento ha dicho que la suspensión se reducirá en algunos lugares si no hay riesgo de colapso de infraestructura y también que se ampliará en otras zonas, pero en este caso no invoca el motivo de la escasez de infraestructura, sino que está pensando en
prorrogar la suspensión para que el tratamiento de las leyes de modificación del Código de Planeamiento en algunos barrios se realice en vigencia de esta prohibición de disponer de los bienes para construir conforme a la ley.

De mantenerse este procedimiento, cualquiera de los efectos restrictivos de una futura modificación de la ley urbana para determinado barrio se estaría aplicando a partir de ahora con la suspensión decretada, inhibiendo el derecho de opinión y de información previa, derechos inalienables para proceder a una restricción al dominio de tal calibre y para una modificación de la forma de la ciudad tan importante.

En la reunión que ayer mantuvimos con el Jefe de Gobierno y sus ministros no se dijo que la suspensión decretada se podría extender mas allá de 100 días. Se dijo que la duración dependía del problema de infraestructura y se mostraron muy inflexibles en la posibilidad de levantar aún parcialmente
esta veda incoherente que afecta zonas sin ningún problema ni reclamo, generando enorme retracción e incertidumbre en vecinos y trabajadores.

Nosotros pensamos que un acuerdo sobre cada barrio de la ciudad es posible, pero entre todos, y con la valentía de presentar proyectos a ser discutidos y la valentía a hacerse cargo de los costos políticos que toda negociación sobre los derechos urbanos requiere, en el marco de la ley y no con el peso agobiante de un decreto que impide a la gente dejar de lado sus intereses personales.

Los arquitectos no estamos ni a favor de las torres ni en contra de las casas, pero tampoco lo contrario, si no que apoyamos la convivencia armónica de las diferentes formas de habitar que se ha perdido en nuestra ciudad y que urge recuperar, seguramente con el sacrificio parcial de las
expectativas y deseos de muchos, pero en beneficio de todos.

Es necesario el apoyo y el compromiso de los profesionales arquitectos, urbanistas e ingenieros, que aportemos ideas y proyectos concretos y factibles, para que a partir de esas imágenes y planos podamos entre todos imaginar mejores espacios, calles y manzanas y edificios para nuestros
barrios, sometiéndolos a consideración de todos los vecinos, y escuchando sus opiniones antes de que los legisladores los transformen en leyes.

Una buena ciudad no es solamente buenos edificios, ni excelentes espacios públicos, ni hermosos monumentos, ni suficiente infraestructura, ni amplios parques, ni anchas avenidas, ni ciudadanos conformes. Es todo eso junto.

¿Cómo van a plantear proyectos de modificación de normas urbanísticas, con las audiencias públicas correspondientes, para decidir la ciudad que queremos en cada barrio mientras rige una veda, una veda (que como un estado de sitio) impide que los legítimos propietarios opinen con la plena
libertad de disponer de sus bienes, que es como arrancar una confesión falsa a punta de pistola, es extorsión a los vecinos?.

Una ley que modifica la forma de la ciudad debe discutirse en un plano de igualdad. ¿Qué va a opinar un vecino al que le han cercenado el derecho de disponer de su propiedad o le han impedido construir?

Dentro de la ley, todo. Fuera de la ley, nada.

Arq. Francisco Prati
Presidente – CPAU

Arq. Daniel Silberfaden
Presidente – SCA

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