Vallejos y Ritondo se cruzaron por el precio de los alimentos y la pobreza

Vallejos y Ritondo se cruzaron por el precio de los alimentos y la pobreza

La diputada del Frente de Todos y el diputado del Pro se cruzaron fuerte.


En una entrevista radial, la diputada nacional del Frente de Todos (FdT), Fernanda Vallejos advirtió que «es imperioso desacoplar precios internacionales y domésticos, sin perjudicar las exportaciones». El jefe del bloque de Diputados del Pro, Cristian Ritondo salió a criticarla. «Para la diputada Vallejos tener uno de los complejos agroindustriales del mundo es una maldición», interpretó el legislador nacional

La diputada nacional del Frente de Todos, Fernanda Vallejos y el presidente del bloque del Pro en la Cámara Baja, Cristian Ritondo se trenzaron por Twitter en un fuerte debate que desnudó los dos modelos de país contrapuestos que conviven en la Argentina.

Durante un reportaje radial, la legisladora oficialista y presidenta de la Comisión de Finanzas de Diputados, dijo que «tenemos la maldición de exportar alimentos, de modo que los precios internos son tensionados por la dinámica internacional, ya que los domésticos deben regirse por la capacidad de compra (en pesos) de los argentinos».

Treinta minutos después que las definiciones de Vallejos se difundieron en distintos medios de comunicación, Ritondo le respondió.

«Para la diputada Vallejos tener uno de los complejos agroindustriales del mundo es una maldición. ¿Así vamos a reconstruir la Argentina? Sólo nos puede traer pobreza», interpretó el legislador opositor.

El economista Sergio Chouza terció en la discusión al afirmar que «se puede estar de acuerdo o no con la teoría económica subyacente a lo que dijo Fernanda Vallejos. Lo que no se puede es mentir. Problematizar la dinámica de un solo sector es muy distinto a decir que ‘es una maldición exportar».

El debate, lejos de aplacarse, fue in crescendo. «Los países más importantes del mundo buscan exportar alimentos porque la demanda global de estos va a crecer casi un 40% en los próximos 10 año, tenemos enormes posibilidades de participar de ese crecimiento”, disparó Ritondo e intentó nacionalizar el debate al señalar que «22 de las 24 provincias tienen actividad agroindustrial y generan producción de alimentos en distintos niveles, una maldición es seguir sin entender esto». Vallejos , por su parte, retrucó y le respondió a Ritondo por su alusión a la pobreza.

«Estoy convencida (y no hay un único instrumento para lograrlo) que hay que desacoplar precios internacionales de los alimentos de los domésticos. En cuanto a la pobreza ustedes demostraron saber cómo subirla poniéndole ‘trabas’ al salario de los que crean riqueza», precisó la legisladora.

De esta manera, Vallejos atacó tres cuestiones de la gestión presidencial de Mauricio Macri: el aumento de la pobreza y el desempleo, en un contexto caracterizado por primarización de la economía.

De acuerdo a datos oficiales del INDEC, en el segundo semestre del 2019 la pobreza trepó al 35,5% mientras que en el mismo periodo de 2016 rondaba el 30.3%, para los 31 aglomerados en los que el ente estadístico divide al país. Es decir, que en 2019, el presidente Macri dejó a la Argentina con un total de 16 millones de personas en la pobreza. La política de Cambiemos-Juntos por el Cambio generó 2,7 millones de nuevos pobres entre 2016 y 2019.

En tanto, de acuerdo a las estadísticas del mismo INDEC, en el tercer trimestre de 2015 (no hay datos del cuarto trimestre por el apagón estadístico del difunto Jorge Todesca), la tasa de desocupación era del 5.9%, equivalente a unas 709.000 personas, mientras que en el último trimestre del 2019, subió al 8,9 por ciento, lo que sumó 487.000 desempleados, un 70% más que en el comienzo de la administración Macri.

En lo concerniente a la primarización de la economía, durante la era de Cambiemos-Juntos por el Cambio, mejoró la participación del sector agrícola primario en la economía, en detrimento de la industria. De acuerdo a los datos de Cuentas Nacionales del INDEC, correspondientes al PBI y al valor agregado por actividad económica, entre diciembre 2015 y diciembre 2019, el sector industrial perdió el 10% de su participación en la economía argentina.

Al respecto, el diputado opositor por el Pro, Luciano Laspina también se sumó a las críticas contra la postura de Vallejos. Para responderle, la legisladora refirió a un texto de Pablo Gerchunoff en el que el economista advierte sobre la misma problemática en similares términos. «Y esa inconsistencia se traducía en un conflicto más virulento por una maldición argentina: la superposición, probablemente única en el mundo, entre la canasta de consumo popular y la canasta de exportaciones», puntualiza el experto en el escrito. Luego de esta cita, Vallejos acometió contra Laspina: _»Me sorprende, Luciano, que no lo hayas leído nunca”.

En el libro «Réquiem para el stop & go», Gerchunoff agrega «…otra maldición argentina: el cobre chileno o el petróleo mexicano son estatales, pero la pampa húmeda es privada y por lo tanto también es privado el superávit comercial que el gobierno tiene que transferir a sus arcas».

El punto neurálgico del debate que plantea Vallejos gira en torno del impacto de los precios internos de los alimentos, que durante la gestión Macri, de acuerdo a las estadísticas oficiales del GCBA, aumentaron entre diciembre 2015 y diciembre del 2019 un 281 por ciento, mientras que como contrapartida los salarios públicos y privados en los cuatro años mencionados contabilizaron una suba del 215 por ciento.

En los primeros 11 meses del 2020 (los datos de diciembre se conocerán hoy), los precios de los alimentos medidos por el INDEC subieron un 35%, un incremento superior en 5 puntos porcentuales al Índice General de Precios al consumidor (IPC), que registró una incremento del 30% en el período mencionado.

En declaraciones formuladas este jueves al programa radial, Hola Chiche! (Samuel Gelblung en Radio Colonia) Vallejos sintetizó su postura: «Cuando los precios internacionales de los productos que forman parte de la canasta exportadora argentina crecen mucho, necesitamos internamente instrumentar herramientas que permitan desacoplar esos precios internacionales de los domésticos. Y por una cuestión muy sencilla: el plato de comida tiene que estar garantizado en la mesa de todos los argentinos y argentinas al mismo tiempo que tenemos que garantizar las mayores exportaciones, que son, a diferencia del endeudamiento que usan otros gobiernos, la fuente genuina de divisas en la que nosotros creemos”.

Por último, la diputada le respondió implicítamente a Ritondo al señalar que «con este falso debate lo que se ha buscado generar es correr el arco de lo que hace a la cuestión de fondo de lo que tenemos que discutir en la Argentina: la canasta de alimentos y cómo garantizamos que nuestro pueblo pueda acceder a esos bienes tan indispensables”.

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