Soberanía alimentaria: movilización contra empresas formadoras de precios

Soberanía alimentaria: movilización contra empresas formadoras de precios

El Movimiento Popular La Dignidad realizó una caravana en algunas de las empresas que “ganan y fugan a costa del hambre y la pobreza de las y los argentinos”.


En el 2022, la inflación nacional alcanzó casi el 95% pero los alimentos de la canasta básica aumentaron, en promedio, un 160%, de acuerdo con las mediciones que llevaron a cabo diversas organizaciones sociales en grandes cadenas de supermercados, para constatar el cumplimiento del programa Precios Justos.

Algunos productos hasta llegaron a aumentar un 200% en ese mismo año. “Ganan y fugan a costa del hambre y la pobreza de las y los argentinos”, expresaron en un comunicado del Movimiento Popular La Dignidad.

Es por esto que en la mañana del martes 13 de junio, la organización social realizó una “caravana” para “desandar el camino de la concentración”, que pasó por las sedes de grandes empresas productoras de alimentos, como Molinos Cañuelas (posee el 35% del total de la molienda de harina y junto a Molinos Río de la Plata y Morixe controlan casi el 90% del total); Ledesma (posee el 46% de la producción de azúcar y junto a Tabacal y Valpafe controlan el 90% del total); Bimbo (posee el 70% del total de ventas de pan de mesa); Corrientes; Aceitera General Deheza, y, finalmente, la Asociación Empresaria Argentina, adonde se llevó a cabo una conferencia de prensa al mediodía.

El lugar de cierre no es casual, ya que La Dignidad considera que “luego de la crisis del 2001, el Consejo Empresario Argentino (CEA), pasaría a ser lo que hoy conocemos como Asociación Empresaria Argentina (AEA). Desde su formación se escudan en estas siglas quienes desde las sombras ejercen el poder real en nuestras tierras, atentan contra la democracia y destruyen cualquier posibilidad de desarrollo nacional”.

La caravana pasó y se detuvo en las oficinas centrales de algunas de las empresas responsables del proceso de concentración que vive el país. “Desde el campo nacional y popular, tenemos el deber y la responsabilidad de ponerle cara a los jefes del saqueo, a los responsables de la miseria y de la fuga sistemática, para comenzar a desandar el camino de la concentración”.

Esas empresas, concentradas en 40 cuadras de la Ciudad de Buenos Aires, son el “camino de la concentración”, y son quienes le ponen el precio al azúcar, la leche, el aceite y la harina que consumen las y los argentinos.

“Hay que desandar el camino de la concentración. Otra forma de organizar la producción y comercialización de alimentos es necesaria y posible”, expresaron.

Por su parte, Rafael Klejzer, referente del Movimiento Popular La Dignidad, comentó a Noticias Urbanas que “como todos sabemos, 20 empresas multinacionales son las que concentran y forman los precios de los alimentos en la Argentina, frente a un Estado que no puede, no quiere o al que no le interesa el control real de los precios de los alimentos”.

Estas empresas asisten a las mesas de negociaciones con el Gobierno pero mantienen su autonomía sin consecuencias a la hora de aumentar sin límite el costo de los alimentos básicos.

“Una vez más venimos a denunciar que hay más alternativas, más allá de estas formadoras de precios. Queremos soberanía sobre alimentos para generar seguridad alimentaria”, expresó el dirigente, al tiempo que indicó que aún duermen en el Congreso nacional tres proyectos de ley para lograr la democratización en el acceso y producción de alimentos.

Éstos tienen que ver con la creación de 400 mercados para “descentralizar la especulación del mercado central en la Ciudad”, el ProCreAr rural para que “los verdaderos trabajadores de la tierra, que ponen los alimentos en nuestra mesa, puedan acceder a su propia tierra” y la creación de una Empresa Nacional de Alimentos que dé lugar a una Argentina productiva y sustentable, que vincule ciencia, tecnología y sociedad para garantizar el acceso a alimentos de calidad a todos los argentinos y argentinas.

“Ante el aumento desmedido de precios y a la sospecha de que las grandes cadenas de supermercados y las empresas productoras no están cumpliendo el acuerdo, los movimientos populares estaremos en cada góndola haciendo valer el derecho de todo un pueblo al acceso de alimentos a precios justos”, explicaron desde la organización en un comunicado.

Precios ¿Justos?

Desde mediados de enero de este año, el Movimiento Popular La Dignidad forma parte del relevamiento del programa “Precios Justos”, que llevan a cabo diferentes organizaciones sociales, chequeando y controlando que en las grandes cadenas de supermercados los precios de los alimentos no estén por encima de lo pactado con el Gobierno nacional.

En este contexto, Klejzer, manifestó que “están logrado que los trabajadores asalariados estén por debajo de la línea de la pobreza, pero las ganancias en dólares de estas empresas siguen siendo exorbitantes. Son los responsables que los precios de los alimentos se estén volviendo inalcanzables mes a mes, generando más y más pobreza”.

Según el último informe de relevamiento de precios, al que pudo acceder NU, realizado en junio en base al mes concluido de mayo en más de 200 supermercados del AMBA, resultó que el incumplimiento por parte de las empresas respecto al programa fue del 53,95%.

El incumplimiento fue en enero del 40,33%, en febrero del 58,95%, en marzo del 41,62% y en abril del 42,39%.

Las formas de incumplimiento fueron en un 42% por falta de stock, por el precio en un ocho por ciento y por no cumplir con la cartelería, en un cuatro por ciento.

En el ranking de las empresas más incumplidoras se encuentran: Adecoagro 74,03%; Molinos Río de la Plata 70,93%; Unilever 59,88%; Molinos Cañuelas 50,58%; Morixe 47,67%; Arcor 44,09%; Coca Cola 40,31%; Danone/La Serenísima 38,66% y La Cachuera 26,97%.

Respecto al incumplimiento según el producto, el informe reza: aceite 87,5%, rollo de cocina 77,9%, arroz 76,8%, jabón en polvo 69,3%, fideos 66,0%, detergente 65,6%, gaseosa cola 54,9%, desodorante 51,6%, galletitas 50,2%, derivados de tomate 47,7%, yerba 47,1%, dulce de leche 45,5%, pan rallado 41,0%, harina 39,6%, agua 38,9%, yogur 38,9% y leche 19,7%.

Dictadura alimentaria

En la conferencia de prensa de cierre de la jornada de protesta, los organizadores leyeron un documento en las puertas de la Asociación Empresaria Argentina, sita en Eduardo Madero 1220, donde denunció los orígenes de esta asimetría de poder. “La génesis de la concentración del mercado, del modelo productivo y de desarrollo de nuestro país se remonta 60 años hacia atrás. Las últimas dictaduras militares, en consonancia y complicidad con las grandes empresas nacionales, tuvieron como objetivo poner en pie un sistema de organización social al servicio de una minoría y en desmedro de las mayorías populares”.

“Para ello, se dieron la tarea de desorganizar un proceso socializante y estatizante de la economía, que tenía su base en social en los y las trabajadoras asalariadas, para poner de pie una economía de libre mercado. Esto ató los destinos económicos de la Patria al de las multinacionales, generando procesos circulares y reiterativos de endeudamiento, fuga y refinanciamientos, que benefician siempre a los mismos sectores”, continuó.

“En 1966, para acompañar las políticas llevadas adelante por Onganía y Krieger Vasena, se comienza a desarmar la asociación de empresas por ramas y comienzan a asociarse las empresas por su tamaño; nace así el Consejo Empresario Argentino (CEA) que, luego de la crisis del 2001, pasaría a ser lo que hoy conocemos como Asociación Empresaria Argentina (AEA). Desde su formación hasta hoy, se escudan en estas siglas quienes desde las sombras ejercen el poder real en nuestras tierras, atentando contra la democracia y destruyendo cualquier posibilidad de desarrollo nacional”, culminó.

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