OTAN-Rusia: cartas echadas, llegó la hora de pensar cómo sigue

OTAN-Rusia: cartas echadas, llegó la hora de pensar cómo sigue

Opinión.


Durante las últimas 72 horas, dos cables emitidos por agencias europeas, colonizaron la casi totalidad de los medios de comunicación españoles y también la gran mayoría del resto de los medios de Occidente proporcionando la “información” como si fuera una “cadena internacional obligatoria” para la prensa gráfica y televisiva de aquellos países que aportan armas y plata para combatir a la Federación de Rusia. Una vergüenza para el periodismo, de quiénes se llaman libres.

La explicación oficial: “El presidente de Ucrania, Volodimir Zelenski, ha celebrado la noche de este lunes la evacuación de 264 militares de la planta de Azovstal, en la ciudad de Mariúpol, tras el alto el fuego decretado por Moscú para llevar a cabo la evacuación de heridos. Gracias a la actuación de los militares ucranianos, las Fuerzas Armadas de Ucrania, los servicios de inteligencia, el equipo negociador, el Comité Internacional de la Cruz Roja y Naciones Unidas, por salvar la vida de nuestros chicos. Entre ellos se encuentran los heridos graves, a los que se les está proporcionando ayuda médica», ha subrayado el imaginativo mandatario.

La rendición incondicional de 1731 combatientes (en tres días) de la acería de Azovstal de Mariúpol, en la cual se refugiaban – algunos de los comandantes aún quedan adentro- soldados del Ejército ucraniano, de la Guardia Nacional y del Batallón Azov y mercenarios de distintos países -casualmente la mayoría de la OTAN-, fue celebrada por Zelenski como una política exitosa de su país a la que denominó “exitosa evacuación”. Una clara síntesis de las mentiras y las operaciones mediáticas del libreto que impone Washington para el comediante político más famoso del momento y sus repetidoras occidentales.

Los prisioneros de guerra que estaban heridos fueron trasladados en buses hacia los hospitales de la zona del Donbass dominada por Rusia mientras que los que salieron sanos fueron enviados a cuarteles penitenciarios rusos o prorusos de las Repúblicas de Donetsk donde están siendo interrogados, como todos vimos en decenas de videos. La estrategia de Vladimir Putin de no combatir en los túneles de la acería y bloquearlos al 100 % para forzar la rendición se ha demostrado como un gran acierto, ya que ha preservado las vidas de sus propios soldados en lo que hubiera sido una encarnizada batalla, a la vez que ha logrado una victoria contundente y estratégica sobre las tropas de élite que defendían el último bastión del importante y único puerto sobre el Mar de Azov que tenía Ucrania.

La ridícula definición de Zelenski, además de no condecirse con la realidad, debilita el relato de todas sus apariciones diarias actorales y operaciones especiales como los “asesinatos de Bucha”, un montaje realizado para dinamitar las negociaciones que avanzaban en Estambul. Ahora Rusia denuncia que según afirmaron los nacionalistas de Azovstal capturados, ante el avance ruso y la fatiga de las defensas de Kiev, los ucranianos con apoyo de inteligencia de la OTAN preparan algo similar en Konstantinovka procurando dar un golpe de efecto mundial y revertir la moral deteriorada de sus tropas ante la rendición de sus principales comandos refugiados en Azovstal.

Asimismo, este medio pudo confirmar de fuentes seguras en el terreno, que la parte ucraniana continúa apoderándose en todas las localidades y a gran escala, tal como hacen los grupos terroristas en los conflictos, de hospitales, edificios residenciales, iglesias, guarderías, escuelas y otras infraestructuras civiles “sensibles” para albergar allí las unidades de combate y desplegar su armamento. Las mismas fuentes indicaron también que la población civil es utilizada como «escudo humano» algo que ha sido denunciado en redes por la propia gente a la que le roban la comida y terminan destruyéndoles tanto sus casas como las instituciones ante los intercambios de artillería que allí se suceden para luego acusar por los medios a los rusos de “crímenes de guerra” mientras usan su armamento pesado desde allí.

Zelenski y buena parte de sus funcionarios en lugar de buscar la solución negociada para su país y salvar a su gente y sus riquezas, pasan la mayor parte del tiempo de manera irresponsable mendigando por Europa y en contacto con Washington para obtener ayuda de todo tipo (sobre todo plata y armas) que más temprano que tarde tendrán que pagar, algo que el mundo entero ya ve por demás imposible. No nos preguntemos la trazabilidad de esas armas a las que nadie controla, y que además muchas de ellas son destruidas por ataques rusos cuando circulan por territorio ucraniano.

Mientras la situación empeora para Kiev, al igual que para todos los países que la ayudan por la inflación, mayores erogaciones y desabastecimientos, algunos países europeos ya comienzan a pensar en el futuro de este conflicto, quizás en un final negociado por necesidades de las partes involucradas (del que participan) y del mundo en su conjunto, en especial el viejo continente que ya está en rojo con las “entregas financieras interminables” a ese agujero negro que no logra hacer pie para negociar (no tiene permiso de Washington) o aceptar en el corto plazo al menos un congelamiento de situación, que sería otro escenario posible del final bélico y político para parar la debacle.

Para Washington mientras tanto, el problema central ya no tiene epicentro en Ucrania a pesar de la catástrofe humanitaria y económica que allí provocó, sumada a la presión sobre Europa para que pague la guerra e incorpore a la OTAN a todos los países que pueda lo más rápido posible, en especial los Bálticos. Los Estados Unidos en realidad lo que miran con preocupación es la mejora en la confianza que se está gestando en la zona de Asia Pacífico entre los dos gigantes de la zona, la India y China que, con el abastecimiento energético barato de Rusia, ponen en peligro todo el sistema comercial mundial y sobre todo del grupo de países complotados en la guerra con Moscú.

En una abierta crítica a la posición norteamericana y sus socios, y en las vísperas del viaje de Joe Biden a Japón justamente por este tema, el líder de la República Popular China, Xi Jinping expresó ayer que «en el mundo actual, el futuro de todos los países está estrechamente vinculado. Buscar bloques exclusivos solo llevará al mundo a la división y a la confrontación», remarcó.

«Debemos defender el verdadero multilateralismo, adoptar una visión de gobernanza global que incluya amplias consultas, contribuciones conjuntas y beneficios compartidos, y movilizar recursos de todo el mundo para enfrentar los desafíos globales y promover el desarrollo global», subrayó Xi en abierta contradicción con lo que sucede con la OTAN y los aliados extra organización.

Rusia sigue cumpliendo objetivos y ya está preparada, y lo estuvo desde hace rato, para negociar los objetivos que se propuso desde un principio de esta operación especial. Zelenski suma problemas, deudas, dudas, muertos y heridos, sobre el futuro que se le avecina y conscientes de ellos a veces sus funcionarios se desbocan contra sus pares europeos en los que no confían y tratan de presionarlos por más ayuda ahora que el tema es «inminente y humanitario”, siempre empujando por  la ayuda de Estados Unidos.

Quieren más plata, de cualquier modo y como si fueran el centro del mundo, ahora piden que los demás países le roben a Rusia los depósitos en el mundo para dárselos a ellos para la reconstrucción de un país arruinado (a propósito, algunos mecanismos se deberán acordar, si no el mundo se quedará sin reglas para ello y valdrá todo), quieren más armas cada vez más complejas y potentes, que ya a esta altura no cambiarán la ecuación de lo que pase en el campo de batalla ni las van a pagar jamás,  y quieren que la OTAN se involucre, aunque sea por error así mantienen alguna chance de estirar la agonía, aunque esto no sucederá, empiezan a entender que el momento de gloria se va apagando a medida que el realismo global le gana a la ficción. La “gloriosa” resistencia ucraniana de hoy fue un relato creado y entrenado en 2014 por la OTAN, pero en estas ligas complicadas, el cuentito del campeón es de dudoso final. Todo lo que se haya hablado en estos casi cuatro meses de conflicto en todos los foros tendrá que ser luego sostenido y ratificado a futuro en un escenario global muy distinto. Algunas medidas se ratificarán, otras se suavizarán y otras se eliminarán. Todos cantarán “Victoria” cuando este tema se termine al menos en los términos que va ahora, aunque los países centrales en el mundo seguirán siendo centrales (USA y Reino Unido, China, Rusia, India, Alemania) y los medianos o pequeños, aunque se subieron al tren de Washington y Londres, difícilmente cambien de categoría, quizás algunos la pasen peor que antes. La Unión Europea retomará algún día con Rusia cierto grado de relación y Eurasia (con India y China a la cabeza) ya se perfilan como los grandes ganadores de esta guerra. Ucrania, tal como dijimos el primer día se quedará con todos los problemas juntos, mendigando ayuda para la reconstrucción, regalando la misma a empresas que le vendieron armas o préstamos que luego tendrá que pagar, y con menos territorio del que tenía antes de febrero. Lógico. Pero Zelenski no pensó en Ucrania.

Por varias razones que antes hemos enumerado, uno percibe que el enfrentamiento no tendrá estos niveles de intensidad por mucho tiempo más. La Fuerza Aeroespacial rusa está demoliendo por estos días sus últimos objetivos en todo Ucrania mientras ajusta detalles por tierra en los territorios que vino a defender.

Dentro de la UE y de la OTAN, Turquía, Serbia, Hungría, Eslovaquia, Croacia, seguramente también Alemania cuando esto termine o cambie de fase, mostrarán un juego menos glamoroso hacia la estudiantina generada en esta etapa. Llegará el tiempo de los objetivos concretos, defender a sus pueblos, sus prioridades e intereses y no gastar más plata en causas perdidas y ajenas.

Será difícil competir comercialmente con China y con India, mas ahora que tienen la energía un 35 por ciento más barata, además del 40 por ciento de la población mundial, y las armas nucleares de Rusia, además de las propias. Y siguen las firmas en Asia y África, por no hablar de nuestra Latinoamérica siempre pisoteada y descuidada por los Estados Unidos. La prueba está que entre los actuales socios yankis, no hay ni un país de la región, solo existen Reino Unido, Canadá, Japón, Corea del Sur y Australia. Ese es su equipo para pelear el futuro. El resto –incluida la UE y su representación en la OTAN- lo siguen hoy con una venda en los ojos, sin liderazgos y de manera emocional, negando su realidad y cuando llegue el balance será a pura pérdida. Pero siempre fue así, en política como en la guerra, el que se equivoca, pierde. Ya falta menos.

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