Nuevos tiempos, nuevas palabras

Nuevos tiempos, nuevas palabras

El Covid trajo nuevas ceremonias sociales y, por lo tanto, nuevas palabras, como covidiota. Además, relanzó otras viejas.


Los tiempos anormales, en los que la vida se desorganiza, en los que la angustia invade los hogares, hacen que todo cambie. El lenguaje, el humor, las conductas sociales, las forma del amor y hasta la forma de hablar se tiñen de colores diferentes y la conciencia de que nada será igual obliga a las personas a buscar caminos diferentes para paliar la incertidumbre.

Hace apenas cuatro días, la Real Academia Española de la Lengua decidió hacerse eco de las nuevas formas del lenguaje y aceptó dos nuevas palabras: covidiota y covidiotez.

La primera define a la «persona que se niega a cumplir las normas sanitarias dictadas para evitar el contagio de la covid».

La etimología de la palabra está basada en el “calco estructural del inglés covidiot, voz atestiguada en esta lengua desde 2020 en la prensa y consignada ya en el Oxford Advanced Learner’s Dictionary (2020); y ésta, a su vez, de covid e idiot” aclaró la RAE en su página web.
La palabra derivada covidiotez fue definida como “la actitud o cualidad de una persona que se niega a cumplir las normas sanitarias dictadas para evitar el contagio de la covid”.

La RAE consideró también que puede ser utilizado como sinónimo es este último término el vocable “covidiotismo”.

Paralelamente, la RAE informó cuáles fueron las palabras más consultadas en su página web por los angustiados y a veces aburridos usuarios.

El Diccionario de la Lengua Española (DLE) recibe unas 84 millones de visitas al mes, lo que significa unas tres millones de consultas diarias.

Las palabras más buscadas fueron, como era de esperar, pandemia, cuarentena, confinar, resiliencia, epidemia, virus, triaje y cuidar.

Los lingüistas interpretaron que la gente busca las significaciones que definen su nueva realidad, a la vez buscan el consuelo ante la incertidumbre y la manera de sobreponerse a la adversidad o, al menos comprenderla.

Por esta razón, junto con otras palabras, como finado o morgue o moratoria, los usuarios querían saber otras significaciones, como médico, inocuo, remitir o remisión, solidaridad, esperanza, altruismo o resistir.

Significativamente –estamos hablando de un diccionario, claro- también fueron indagados en sus páginas muchos términos médicos, como asintomático, infestar,disnea, enfermedad, infectar, intubar, afectar, hipocondría, mascarillas y pangolín.

Hubo también palabras que no estaban en el diccionario, como sanitizar, coronavirus, ERTE, videollamada, nasobuco y cuarentenear. El ERTE designa en España al Expediente de Regulación Temporal de Empleo, el equivalente al IFE y la ATP argentinas, que también fueron muy consultadas, aunque estuvieran, como las anteriores, fuera del diccionario. La Justicia Social siempre está ausente de los diccionarios, como se sabe.

Entre las consultas que recibió la Academia de la Lengua en su red del pájaro azul, estuvieron la diferencia entre pandemia y epidemia; preguntas sobre si existía redundancia entre los vocablos “pandemia global” o “pandemia mundial” o si la cuarentena debía ser necesariamente de 40 días o la validez de la palabra sanitizar y si la palabra triaje se escribía con jota o con ge.

Ante el aluvión de consultas, la RAE implementó la iniciativa “Que las letras te acompañen”, en un intento por encontrar y compartir palabras reconfortantes, que mejoren la moral del público.

Que las letras te acompañen es un recorrido por el abecedario español completo, desde la A hasta la Z. Comienza con el término “apapachar”, que significa mimar, dar cariño y llega hasta la Z, con la palabra “zarpar”, que significa abandonar, irse. En el medio quedan algunas otras palabras como brezar, que equivale a acunar, mecer y esplendente, que significa resplandeciente, luminoso.

De todos modos, más allá de las consultas más frecuentes, la RAE consideró como los términos más significativos que fueron indagados a doce de ellos: asintomático, confinamiento, contagio, coronavirus, Covid-19, cuarentena, distanciamiento, incertidumbre, mascarilla, pandemia, teletrabajo y virtual.

Estas no se encontraron todas entre las más buscadas –incluso, algunas no figuran aún en el diccionario-, pero sí las que están incluidas en el glosario fueron más consultadas que nunca.

Por medio del lenguaje nombramos a las cosas que podemos ver, aunque el Coronavirus sea invisible. Esta contradicción nos ha llevado a cambiar y esto se ve hasta en el idioma. ¿Existe un sinónimo creíble para la palabra desazón? Según el Diccionario Estrada de sinónimos, parónimos, antónimos y homónimos, equivale a “desasosiego, inquietud, disgusto, pesadumbre, desabrimiento e insipidez». Resume, en gran parte, lo que nos ocurre en estos días de enfermedad y aislamiento.

Los neologismos de la pandemia

Investigadoras de la Universidad de General Sarmiento glosaron los nuevos términos que se popularizaron durante los tiempos de la enfermedad.

“Ante una situación extraordinaria, de fuerte cambio y de shock social, se requiere no sólo de nuevas denominaciones para los fenómenos nuevos, como distanciamiento social, infodemia o el propio nombre del virus COVID-19, sino también de neologismos emotivos, de autor o lúdicos que permitan expresar las sensaciones de los hablantes ante lo extraordinario, entre ellos, coronacrisis, macrivirus y aplausazo”, puntualizó la lingüista Andreína Adelstein, investigadora del Conicet, coordinadora del Nodo Argentino de la Red Antenas Neológicas e investigadora docente del Instituto del Desarrollo Humano de la Universidad Nacional de General Sarmiento (UNGS), en el que coordina el Programa de Estudios del Léxico.

Adelstein, secundada por Virginia Carrasco y Bibiana Castillo Benítez, becarias de la UNGS, utilizaron como fuentes a los diarios La Nación, Clarín y Página 12 y otros diarios digitales provinciales y las redes sociales, en especial la del pájaro azul.

Los neologismos son las nuevas palabras, que designan nuevas realidades, como biodiesel (combustible de origen vegetal) o Covid-19, que nombra al Coronavirus.

Otro recurso que utiliza el Pueblo en tiempos excepcionales es la resignificación de palabras que ya existían (virus, corralito, cuarentena. Virus, por ejemplo, es una exportación del lenguaje médico a la informática, donde se utiliza en relación a la rápida y repentina difusión de los contenidos, similar al de una enfermedad.

Otras palabras provienen del pillaje literario de otros idiomas, como es el caso de coronacrisis o coronabebé, que fueron tomados del inglés.

Otro término en boga en estos días, explican las investigadoras, es el término aislamiento social. “Se forma por el proceso de composición sintagmática, que implica una secuencia de dos o más palabras que se comportan como forma fija con un concepto unitario. En este caso, el neologismo está formado por el sustantivo aislamiento y el adjetivo social. Además suele estar acompañado por adjetivos como preventivo y obligatorio”, afirmó Castillo Benítez.

El martes 28 de marzo pasado, el diario La Nación tituló: “Nacieron los primeros coronials”, en alusión a los bebes que fueron concebidos durante la cuarentena. “Ambos neologismos son calcos del inglés y se formaron por acronimia, es decir, al unir coronavirus y millennial, en el primer caso, y por quarantine y millenial, en el segundo”, explicó Carrasco.

¿Cambió todo?

En los tiempos en que se vive el peligro, todo suele cambiar. Nadie sale indemne ante la proliferación del miedo. Por esta razón, no sólo cambian las costumbres, las formas de relación social y hasta la manera de reunirse en familia. El barbijo pareciera que formará parte de nuestras vidas por mucho tiempo. Hay muchas personas que no ven, o no abrazan, o no se relacionan cara a cara con padres, hijos, amigos y hasta con novios/as.

Por medio del lenguaje nombramos a las cosas que podemos ver, aunque el Coronavirus sea invisible. Esta contradicción nos ha llevado a cambiar y esto se ve hasta en el idioma.

¿Existe un sinónimo creíble para la palabra desazón? Según el Diccionario Estrada de sinónimos, parónimos, antónimos y homónimos, equivale a “desasosiego, inquietud, disgusto, pesadumbre, desabrimiento e insipidez. Resume, en gran parte, lo que nos ocurre en estos días de enfermedad y aislamiento.

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