La Ciudad de Buenos Aires atraviesa un momento de negociaciones políticas complejas, según analizó Antonio Lizzano en el programa NU Radio, conducido por Fernando Riva Zucchelli en Radio Zónica. “Siempre está todo muy atado con alambre, por decirlo de alguna manera”, comentó Lizzano, al recordar que la sesión legislativa prevista para esta semana sufrió varias cancelaciones tras el último programa. Temas clave como la moratoria, asuntos mandatorios relacionados con abogados y el endeudamiento del Subte vieron caer sus reuniones, generando incertidumbre sobre el rumbo legislativo.
El analista destacó que, detrás de estos movimientos, comienza a gestarse un acuerdo entre el gobierno de Jorge Macri y el bloque de La Libertad Avanza (LLA), influido por un pedido de Mauricio Macri. “Nace un acuerdo, pero con condiciones”, explicó, detallando que la alianza política depende de proyectos que no afecten el tronco ideológico de cada fuerza. Un ejemplo de colaboración positiva es la creación del Servicio Penitenciario Porteño, donde funcionarios porteños trabajan junto a Rebeca Fleitas, legisladora de Libertad Avanza, y se espera una probable aprobación.
Sin embargo, no todos los proyectos cuentan con el mismo consenso. En el caso del endeudamiento del Subte, Libertad Avanza manifestó su rechazo a la propuesta tal como estaba planteada, coincidiendo parcialmente con la oposición del peronismo. Lizzano precisó: “La Libertad Avanza va a apoyar siempre y cuando sean proyectos que no afecten, por decirlo así, entre comillas, su tronco ideológico.” Esta postura refleja la delicada línea de negociación que atraviesa la ciudad antes de las sesiones parlamentarias previstas para la próxima semana.
Otro aspecto que influye en la dinámica política es el cambio de tono en las redes sociales. Pilar Ramírez, jefa del bloque de Libertad Avanza, había mantenido durante meses un enfrentamiento público con Jorge Macri, que ahora se ha suavizado. “Hay un acuerdo, el acuerdo existe, pero puede pasar cualquier cosa”, señaló un legislador del Pro, poniendo en evidencia la fragilidad de las alianzas en la legislatura porteña. La suma de los bloques Pro y La Libertad Avanza (LLA) no alcanza los 31 puntos, lo que obliga a considerar aliados adicionales, como el grupo de Ramiro Marra, en decisiones clave.
El acuerdo entre Pro y La Libertad Avanza (LLA) también tiene un trasfondo histórico y estratégico. Lizzano recordó que el primer cierre de alianzas, el 7 de agosto, dejó a Jorge Macri fuera del centro de la negociación, pero un segundo arreglo, el 17 de agosto, introdujo un “momento de bondad” de Mauricio Macri, quien pidió reducir los ataques de Libertad Avanza contra el gobierno porteño. Esta decisión desencadenó la instrucción de Karina Milei a Pilar Ramírez para alinear al bloque en apoyo a ciertos proyectos del gobierno de Jorge Macri.
Finalmente, Lizzano subrayó que, aunque hay signos de pragmatismo y cooperación, las relaciones políticas siguen siendo complejas y a veces incomprensibles. “De acá a octubre, no se estarán matando dos fuerzas que van aliadas políticamente, pero quizá vienen tan del fondo del mar en las relaciones que realmente me cuesta creerlo”, concluyó. La política porteña se muestra, así, como un entramado de acuerdos condicionados, negociaciones estratégicas y tensiones que marcarán la agenda legislativa en las próximas semanas.