Macri-Larreta, una cumbre que inquieta a los «halcones»

Macri-Larreta, una cumbre que inquieta a los «halcones»

El expresidente y el jefe de Gobierno se reunieron en Villa La Angostura donde hablaron del 2023.


El expresidente, Mauricio Macri y el jefe de Gobierno, Horacio Rodríguez Larreta desayunaron en el country Cumelén, Villa La Angostura, provincia de Neuquén, donde están los dos de vacaciones.

En un encuentro que se basó en las cuestiones familiares y deportivas, mucho más que políticas, según pudo reconstruir el diario Perfil ante el hermetismo cerca de ambos. En rigor, desayunaron el sábado de manera informal. Es probable que vuelvan a encontrarse en las próximas horas. Sin intermediarios.

El jefe de Gobierno no quería fotos. Busca descansar alejado de los flashes. Tampoco se sacó una con el grupo de legisladores provinciales del Pro que visitó a Macri el jueves a la tarde y que, tras charlar con el expresidente durante una hora, fueron a encontrarse con él.

Larreta llegó el martes junto a su hija menor, Serena, y se quedará poco más de una semana en la casa de su amigo, Luis “Toto” Caputo, quien fuera titular del Banco Central con Cambiemos y primo de Nicolás Caputo, uno de los mejores amigos de la infancia de Macri.

Por su lado, Macri había llegado antes de fin de año a Cumelén con Juliana Awada, su hija Antonia y la hija de su mujer, Valentina, a uno de sus destinos predilectos hace varios años ya. El vínculo de ellos en los últimos meses generó una nueva sintonía.

Sucede que en 2021 Macri renegó del pase a la Ciudad de María Eugenia Vidal y, en un comienzo, también del desembarco de Diego Santilli en la Provincia. Tras varias charlas con Larreta y con el propio “colorado” aflojó con el flamante diputado. Pero también hubo discrepancias en las estrategias en varias provincias, como Córdoba. A eso se le suma la intención de Macri, desde marzo de 2020, de que se endurezca contra el oficialismo.

Luego de las elecciones, el jefe de Gobierno retomó el contacto más fluido con el exjefe de Estado: chats de whatsapp, llamados y ahora encuentros a solas en la intimidad de las vacaciones. Aunque, en rigor, jamás perdieron contacto, las diferencias políticas evidenciaron un tironeo que se fue aflojando progresivamente para noviembre, tras las elecciones.

En las últimas semanas, además, se combinaron varios factores de acercamiento más profundo entre ambos. Una de ellas fue el endurecimiento del discurso y la estrategia de Larreta.

Una señal fue ausentarse a las dos convocatorias que realizó la Casa Rosada: una por el Consenso Fiscal 2022, que permite a los gobernadores aumentar impuestos, y otro por el FMI. En este segundo caso el jefe de Gobierno fue muy enfático en su negativa, lo que provocó un cortocircuito con el gobernador de Jujuy y titular de la UCR, Gerardo Morales.

Para el jefe comunal la relación con Macri es estratégica. En el armado de listas tuvo en cuenta muchos de sus pedidos –Hernán Lombardi en la boleta de Santilli y Darío Nieto en la de legisladores porteños– y sigue destacando que es importante su rol. Y, en diciembre, la incorporación clave de Jorge Macri como ministro de Gobierno porteño.

Por su parte, Macri no descarta nada para su futuro. Dejó flotando la idea de un “segundo tiempo” –tras publicar su libro–, pero desliza ante sus íntimos que solo sería candidato si los números mostraran que tiene reales posibilidades de regresar a la Casa Rosada.

En tanto, por ahora, sigue con dos ideas en su cabeza: sostener la unidad de Juntos por el Cambio y continuar siendo un mentor de los nuevos liderazgos. Si no le toca ser candidato, seguir siendo una influyente figura para cualquier armado del frente opositor.

Aunque comenzó dando señales de que Patricia Bullrich era su candidata a presidenta, en 2021 abrió el abanico. “Mauricio no está comprometido electoralmente con nadie, pero con Horacio está muy bien”, destacó una de las personas más cercanas a Macri ante el diario Perfil. Y agrega que sonrió en estas semanas con números de opinión pública que lo mostraron levemente mejor.

En conversaciones con sus más cercanos, dice Perfil,  el exjefe de Estado habría deslizado: “No quiero que Horacio cometa los mismos errores que cometí yo”. En particular a lo que refiere a varios jugadores del entorno larretista.

Justamente, el jefe de Gobierno, como contrapartida, está cerrando un armado de cuatro patas clave para su futuro: Santilli, Jorge Macri, Cristian Ritondo y Emilio Monzó.

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