¿Lograrán conservar la unidad los actores claves del Frente de Todos?

¿Lograrán conservar la unidad los actores claves del Frente de Todos?

Armonizar tantas diferencias es su principal problema. De que esto ocurra depende su supervivencia en 2023.


La feroz interna en el Frente de Todos genera incertidumbre, en medio de una crisis económica y una escalada inflacionaria preocupantes. Pero además abre dudas, puertas adentro de la coalición de gobierno, con respecto a las expectativas electorales rumbo a 2023.

El frente ideado por Cristina Kirchner en 2019 para arrebatarle el sueño de la reelección a Mauricio Macri, cruje al calor de las diferencias, principalmente de gestión económica, con el presidente Alberto Fernández.

“Buscar la mayor amplitud posible” fue el objetivo principal de FdT, que se constituyó con una columna vertebral centrada en el peronismo, el kirchnerismo y el massismo, junto a un nutrido conjunto de diversas agrupaciones, desde los partidos de las organizaciones sociales hasta algunas fuerzas de izquierda y aún algunas de derecha.

Bajo el ala frentista se agrupan en el Congreso 118 diputados en la cámara Baja y 35 legisladores en el Senado de la Nación, quienes también exhibieron sus diferencias durante la última sesión en la que aprobó el acuerdo con el Fondo Monetario Internacional, cuando algunos votaron a favor y otros en contra.

La idea de «mantener la unidad» para ser competitivos en 2023, repetida por los principales referentes de la coalición, entra en duda cuando se repasa quiénes componen formalmente el Frente de Todos.

¿Cuántos son esos partidos/actores, que deberán ponerse de acuerdo para conservar una coalición electoral con el mismo volumen y fisonomía que en 2019?

El Partido Justicialista es el núcleo del Frente de Todos. Está presidido desde 2021 a nivel nacional por Alberto Fernández y, en la provincia de Buenos Aires, por Máximo Kirchner. El PJ es la fuerza con la mayor cantidad de afiliados en todo el país e incluye a los sectores peronistas clásicos, mezclados con el ala peronista K. A nivel nacional tiene una fuerte representación en las provincias, en las que gobiernan Jorge Capitanich (Chaco); Sergio Uñac (San Juan); Alberto Rodríguez Saá (San Luis); Sergio Ziliotto (La Pampa); Osvaldo Jaldo (Tucumán), que reemplaza por licencia al actual jefe de Gabinete de la Nación, Juan Manzur; Gildo Insfrán (Formosa); Gustavo Bordet (Entre Ríos); Omar Perotti (Santa Fe); Ricardo Quintela (La Rioja); Raúl Jalil (Catamarca); Alicia Kirchner (Santa Cruz), Oscar Herrera Ahuad (Misiones) y Axel Kicillof (Buenos Aires). También forman parte del Frente de Todos los radicales Gustavo Melella (Tierra del Fuego) y Gerardo Zamora (Santiago del Estero).

Una buena parte del PJ y La Cámpora, la agrupación ya no tan juvenil que conduce Máximo Kirchner, conforman el corazón del kirchnerismo, que hoy hace eje en la provincia de Buenos Aires.

Otras de las fuerzas con volumen y fuerza a nivel nacional es el Frente Renovador, que tiene como principal referente a Sergio Massa, titular de la cámara Baja y además uno de los potenciales candidatos a presidente para las elecciones del próximo año (¿con la venia de Cristina?). Massa también ubicó a Alexis Guerrera al frente del Ministerio de Transporte de la Nación y a Malena Galmarini en Aysa. En paralelo, los mandatarios de Chubut y de Salta, Mariano Arcioni y Gustavo Sáenz, responden al ex intendente de Tigre.

El “albertismo” tiene su principal respaldo político formal en dos espacios, que se sustentan con el peso específico que tienen en la calle algunos movimientos sociales. Uno de ellos es la agrupación Barrios de Pie, que nació de la ruptura del Movimiento Libres del Sur y derivó en la conformación del partido Somos, cuyos principales referentes son Daniel Menéndez, actual Subsecretario de Políticas de Integración y Formación en el Ministerio de Desarrollo Social y Victoria Donda, titular del Instituto Nacional contra la Discriminación, la Xenofobia y el Racismo (INADI).

El otro es el Movimiento Evita, cuyo principal dirigente es Emilio Pérsico, secretario de Economía Social en el ministerio que dirige Juan Zabaleta. Otro funcionario y dirigente del Evita es Fernando “Chino” Navarro, secretario de Relaciones Parlamentarias, Institucionales y con la Sociedad Civil de la Jefatura de Gabinete. Además, cuenta con una banca en la Cámara de Diputados de la Nación, la de Leonardo Groso por la provincia de Buenos Aires.

Proyecto Sur, fundado por Pino Solanas tras la crisis de 2001, tiene una extensa trayectoria en integrar diversos frentes como la Coalición Sur, junto a la Coalición Cívica de Elisa Carrió, que dio paso al nacimiento del Frente Amplio UNEN con la UCR y el Partido Socialista, entre otros, que tras su disolución derivó en la alianza Cambiemos en la Capital Federal. En 2019, Proyecto Sur se sumó al Frente de Todos y, tras el triunfo electoral, Solanas fue designado para desempeñarse como embajador en la UNESCO, cargo que desempeñó hasta fallecer por Coronavirus en noviembre de 2020.

El radicalismo también tiene una pata dentro de la coalición de gobierno, representado por dos fuerzas políticas: una es el Movimiento Nacional Alfonsinista, que lideran los diputados nacionales Leopoldo Moreau y Leandro Santoro. La otra lleva el nombre de Partido de la Concertación FORJA, que liderado por Gustavo López, quien se desempeña como vicepresidente del Enacom. El gobernador de Tierra del Fuego, Gustavo Melella, forma parte también de esta agrupación.

Además, tres partidos de origen comunista integran el frente; uno de ellos es el Partido Comunista, que se incorporó al FdT con “la convicción del carácter estratégico de la unidad del campo popular para defender los intereses de la clase trabajadora y el pueblo y para terminar con el neoliberalismo”, tal como caracterizaban a Mauricio Macri. Los otros dos surgieron de otras fracturas que sufrió el PC a lo largo de su historia política. Uno es el PC Congreso Extraordinario y el otro es el Partido del Trabajo y del Pueblo, nacido en 1968, que tiene una banca en la cámara Baja, representada en la figura del presidente del partido, Juan Carlos Alderete, que también es líder de la Corriente Clasista y Combativa (CCC), un movimiento social que tiene raigambre en los barrios populares de la ciudad y del conurbano.

También integran la coalición oficialista la Unidad Socialista para la Victoria, liderada por Jorge Rivas, actual director de Estrategias Inclusivas del Ministerio de Transporte; el Partido Solidario del diputado nacional Carlos Heller y Nuevo Encuentro, de Martín Sabbatella, quien actualmente es el titular de la Autoridad de Cuenca Matanza Riachuelo (ACuMaR).

Además, existen una serie de agrupaciones menores que son parte del frente, que incluyen a Compromiso Federal, que preside Alberto Rodríguez Saá; el Frente Grande, cuya titular es Adriana Puiggrós; Kolina, el partido de Alicia Kirchner; el Partido de la Victoria, que preside la exdiputada Diana Conti; el Partido Intransigente, hoy presidido por Enrique Cardesa; la Unidad Popular, de Víctor De Gennaro; el Frente Patria Grande, de Itaí Hagman; el Partido del Trabajo y la Equidad, cuyo titular es el legislador porteño Claudio Ferreño; el Partido Fe, de Pablo Ansaloni; el Partido de la Cultura, la Educación y el Trabajo que preside Hugo Moyano y el Partido Humanista, de Alberto Liforena.

Esta heterogénea coalición obliga, por su propia amplitud, a generar constantes acuerdos que faciliten su dificultoso funcionamiento. Allí reside el problema a resolver y, dependiendo de que esto ocurra finalmente, su permanencia como coalición gubernamental. Aún no existe un ámbito de resolución de los conflictos internos, por lo que será una ímproba tarea armonizar tanta disparidad.

Te puede interesar

Qué se dice del tema...