La pelea por la Provincia suma candidatos y dudas sobre el calendario

La pelea por la Provincia suma candidatos y dudas sobre el calendario

Alberto Fernández, al avisar que buscará un nuevo mandato presidencial, no hizo más que alimentar el fenómeno.


Alberto Fernández, al avisar que buscará un nuevo mandato presidencial, no hizo más que alimentar el fenómeno. Mientras buena parte de la prensa se concentraban en la pelea nacional, otra disputa igual de potente, pero menos visible, se incubaba en el principal distrito del país: la provincia de Buenos Aires, con dos epicentros obvios: el Frente de Todos y Juntos por el Cambio.

La pelea en el Frente de Todos

En el oficialismo, tras lamerse las heridas por la virtual intervención que dispuso Cristina Kirchner sobre su distrito, el gobernador Axel Kicillof dejó en claro que buscará un bis. Lo hizo de modo no tan directo, pero claro: el economista habló de un período de seis años para que se vea el resultado de algunas reformas que ejecutó.

En el entorno de Kicillof esgrimen un argumento simple para justificar un nuevo intento: si el escenario político es relativamente favorable, la mejor opción sería el gobernador. Si la actividad se derrumba y la sociedad reclama un cambio, ningún oficialista tendría chances.

Lo curioso es que ese mismo speech se escucha en la Casa Rosada, lo que significa que sin explicitarlo, el gobernador y el presidente empiezan a jugar en tándem, con una idea fija: reelecciones para todos.

Pero no piensan lo mismo ni Máximo Kirchner ni Martín Insaurralde, el ex intendente de Lomas de Zamora que, en acuerdo con el jefe de La Cámpora y con el aval de Cristina, encabezó el desembarco en la administración bonaerense tras la derrota electoral.

Insaurralde, junto a quien se sumaron otros intendentes a la gestión provincial, como Leonardo Nardini, apuesta a que los Kirchner bendigan su sueño tardío de ir por la gobernación. En ese plan, para el intendente de licencia podría resultar positivo un adelantamiento en las elecciones, aunque en su entorno aseguran que no hay nada concreto.

Algo parecido opinaría el propio Máximo Kirchner, de quien no está claro hasta dónde mantiene (o dio por caída) una eventual candidatura a gobernador. Le juega a favor su filiación familiar y su rol como jefe del PJ bonaerense, aunque los números –a la postre, lo definitorio- le son esquivos. Muy esquivos.

La pelea en Juntos por el Cambio

También está muy activa la disputa en la principal coalición opositora, sobre todo a partir del triunfo en las últimas legislativas. Autoexcluida María Eugenia Vidal, la primera carta obvia es Diego Santilli, el ex vicejefe de Gobierno porteño, que se mudó de distrito y ganó en el debut. Pero no está solo.

Quien otra vez pide pista es el diputado Cristian Ritondo, que se quedó con los restos del vidalismo y cuenta con el apoyo de la ex gobernadora.

También hay un incipiente movimiento de intendentes del PRO, con Néstor Grindetti (Lanús) y Julio Garro (La Plata) a la cabeza. Repiten una fórmula: “Queremos que el próximo gobernador sea un intendente del PRO”. ¿Habrá que anotar allí también a Jorge Macri, de licencia en Vicente López y con cargo en el Gobierno de Horacio Rodríguez Larreta?

El primo del ex presidente, que siempre manifestó su deseo de ser gobernador, pide que no lo tachen de ningún lugar. Eso incluye a la Provincia, pero también a la Ciudad de Buenos Aires. ¿Otro Macri se lanza como jefe de Gobierno?

Las dudas se encadenan en una pelea incipiente, pero muy caliente. Aunque el 2023 todavía está muy lejos.

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