La izquierda vuelve a encarar un dificultoso proceso de unidad

La izquierda vuelve a encarar un dificultoso proceso de unidad

Los cuatro partidos que conforman el FIT convocaron a Luis Zamora (AyL), Manuela Castañeira (Nuevo MAS) y a Marcelo Ramal (PO Tendencia), para ampliar el marco de alianzas.


Las noticias sobre la pandemia y la campaña de vacunación ceden en estos días poca atención para recordar que éste es un año electoral, pero los partidos políticos se encuentran abocados full-time a la preparación de sus estrategias y candidaturas.

Falta menos de un mes para el 14 de julio, que es la fecha límite para que los partidos presenten y oficialicen sus listas.

La izquierda argentina tiene tres semanas para lograr la unidad mínima indispensable que les permita conservar o ganar más bancas en el recinto del Congreso nacional.

Si bien la unión absoluta de la izquierda representa un reclamo colectivo longevo dentro de las fuerzas que la componen, en el 2019 se acercaron a ese objetivo: a las tres fuerzas que integran el Frente de Izquierda y de los Trabajadores (Partido Obrero, Partido Trabajadores por el Socialismo e Izquierda Socialista), se sumó el Movimiento Socialista por los Trabajadores (MST). Y ahora van por más: llamaron para sumarse a Luis Zamora (AyL), a Manuela Castañeira (Nuevo MAS) y a Marcelo Ramal (PO Tendencia).

“Queremos que se escuche la voz de las y los trabajadores, que se hagan los mayores esfuerzos para lograrlo, por eso planteamos que se tienen que utilizar todos los métodos democráticos que existan para que las candidaturas no entorpezcan la unidad y por eso proponemos que las PASO pueden ser uno de estos mecanismos para que todo el mundo pueda estar representado”, expuso Celeste Fierro, referente del MST, en diálogo con NU.

La entrevistada fue clara para explicar que las PASO serán clave para lograr una organización de los distintos sectores de la izquierda, de cara a conformar un solo frente electoral, por lo que “es necesario utilizar todos los métodos democráticos posibles” para lograrlo». «Hay que fortalecer esa ‘tercera voz’ que representa la izquierda, por eso planteamos una propuesta concreta: usar las PASO para que surjan los acuerdos y presentar una izquierda unida”, instó.

“Muchas veces se termina dificultando esta unidad porque hay sectarismos y se termina poniendo las diferencias por delante de los acuerdos, lo cual consideramos que es equivocado. Claramente, al ser distintas fuerzas tenemos distintas opiniones, pero creemos que es necesario debatir y priorizar los acuerdos y debatir las diferencias para lograr conformar un frente mucho más fuerte”, completó Fierro.

En estas elecciones en la Cámara de Diputados se renovarán 127 de sus 257 bancas y en el Senado, 24 de los 72 escaños que posee. La izquierda intenta armarse para ir en busca de algunas de ellas.

 

Voto útil

El concepto de “voto útil” es el karma de la izquierda argentina, porque le resta votos de simpatizantes en cada elección. La lógica de este precepto es que el electorado busca invertir su voto en los partidos políticos que lideren las encuestas nacionales.

Sin embargo, en las elecciones relativas al ámbito legislativo, cada voto cuenta para que las y los legisladores conserven sus bancas o consigan mayor cantidad de éstas.

En la actualidad, la izquierda cuenta con dos diputados en la Cámara baja y ninguno en la Cámara alta y busca ahora crecer en los parlamentos a partir de su unidad.

Fierro hizo hincapié en que la conformación del espacio FIT Unidad en el 2019 “fue un paso muy grande” para la unificación de la izquierda en todo el país: “En el 2019, cuando lo logramos planteamos y llamamos a más sectores, que quedaron por fuera de este frente, manteniendo una actitud que beneficiaba a lo propio, más sectaria, por eso para nosotros el llamado ahora es muy importante”.

La izquierda sabe que cuenta con este karma y que no tiene tiempo ni espacio para continuar dividida si quiere tener un mayor peso político en las próximas elecciones.

“Queremos que se escuche la voz de las y los trabajadores, que se hagan los mayores esfuerzos para lograrlo, por eso planteamos que se tienen que utilizar todos los métodos democráticos que existan para que las candidaturas no entorpezcan la unidad y por eso proponemos que las PASO pueden ser uno de estos mecanismos para que todo el mundo pueda estar representado”, expuso Celeste Fierro, referente del MST, en diálogo con NU.

 

El separatismo de la izquierda

La referente del MST consultada indicó que para lograr el objetivo expresado es preciso que se termine con la “actitud sectaria” de algunas ramas de la izquierda. Lo que pueden aportar los sectores que hoy no están en el FIT Unidad es «fortalecer este espacio unitario para que cada uno pueda dar sus opiniones y levantar su perfil. Hay que evitar poner excusas que beneficien a la división en vez de la unidad».

“Nosotros vemos como muy importante estar presentes en todos los procesos de lucha, pero también participar de las elecciones para que se pueda reflejar en todos los espacios donde se toman decisiones, para ser la voz de las y los trabajadores”, expuso al respecto. Y añadió: “Somos una voz muy distinta a Juntos por el Cambio y el Frente de Todos, por eso esta unidad no sólo tiene que ser para conquistar mayor cantidad de bancas, tanto en el Congreso nacional como en las legislaturas, sino también para representar las luchas que se llevan a cabo en las calles”.

A este aspecto se refirió el analista Andrés Serbin, presidente de la Coordinadora Regional de Investigaciones Económicas y Sociales (Cries), que planteó que “los movimientos sociales y quienes se movilizan como ciudadanos autónomos en los banderazos operan por lados distintos, son muy heterogéneos. Sus reclamos no están combinados de tal manera de derivar en un estallido social y el desencanto aún es canalizado por los espacios oficializados”.

Según publicó La Nación, Serbin reconoce que en el cuadro político actual existe un crecimiento “llamativo” de espacios de izquierda tradicional no peronista, nucleados por una marcada disconformidad con el Gobierno, pero aduce que aún no tienen “capacidad” de competir con el peronismo.

No sólo Fierro señala que esa “capacidad” debe ser construida dejando de lado las actitudes separatistas, sino también Christian Castillo (PTS), que planteó que “vista la situación de Latinoamérica y el desgaste que está teniendo el Gobierno, lo que proponemos es que se integren las fuerzas de izquierda para golpear juntos en el proceso electoral, con el Frente de Izquierda-Unidad”.

A esta premisa se sumaron los exdiputados Nicolás Del Caño y Myriam Bregman, quienes indicaron a través de un comunicado: “Hacemos un llamado a las fuerzas que ya integran el Frente de Izquierda y de Trabajadores–Unidad y a las demás organizaciones de izquierda, Autodeterminación y Libertad, Nuevo MAS y Política Obrera. Si bien el FIT-U obtuvo el 80% de los votos de la izquierda en las últimas elecciones, consideramos que debemos unir a la totalidad de las fuerzas que luchamos por una salida propia de las y los trabajadores e impedir que tanto el oficialismo como la oposición de derecha exploten un inexplicable divisionismo en la izquierda”.

 

Ni FdT ni JxeC

Ni con el Frente de Todos ni con Juntos por el Cambio la izquierda piensa transar, eligiendo mantenerse como una oposición homogénea, que representa “la voz de las y los trabajadores, mujeres y juventudes” sin distinguir ante qué otro color político se enfrente.

Tenemos diferencias muy grandes con los dos polos de esta grieta que nos intentan imponer. La única grieta que existe es entre los ricos, los poderosos y las y los trabajadores, los sectores populares. La diferencia principal está con Juntos por el Cambio, que son la derecha retrógrada de nuestro país, antiderechos, que han hecho un desastre en Argentina en los años que gobernaron”, detalló la entrevistada. Y, en contraparte, agregó que “también somos una oposición coherente al Frente de Todos, porque están aplicando un ajuste, siguen de la mano del FMI y terminan tomando medidas muy tibias porque no se animan a enfrentar a los grandes poderes”.

Fierro adujo que sólo desde la izquierda cuentan con “propuestas alternativas a esos sectores”: “Nos planteamos romper con el FMI, dejar de pagar esa deuda ilegítima y destinar esa plata para salud y educación. También creemos que hay que poner un fuerte impuesto a las grandes fortunas y no hacer esa pantomima del aporte solidario que aparte se niegan a pagar estos ricos de nuestro país. No hay que pedirles ningún tipo de solidaridad a quienes nunca han sido solidarios con las mayorías populares”.

A continuación hizo foco en que “hay que poner un impuesto permanente a las grandes fortunas, en la expropiación de los laboratorios donde se hacen las vacunas para así tener vacunas para todos, además de aumentar los salarios y jubilaciones de manera urgente”.

Las y los desencantados con los grandes frentes políticos han demostrado en encuestas y elecciones que esperan una “tercera vía” por fuera de los partidos políticos tradicionales. Ahora le resta a la izquierda unirse y formar un frente que logre mostrar homogeneidad, firmeza y terminar de ensamblarse como esa “tercera voz” materializada en una nueva “tercera vía”.

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