Frente de Todos: La metamorfosis

Frente de Todos: La metamorfosis

Opinión.


Es ya conocido que cada vez que la transversalidad o la conducción férrea del kirchnerismo sobre su base política electoral cruje, sus principales líderes, por ejemplo, los expresidentes del matrimonio Kirchner- Fernández y su primogénito, con mayor pragmatismo o –a veces- queriéndose cortar las venas, no les queda otro camino que refugiarse en algo que resulta mucho más seguro y sólido, recontra probado en la historia moderna argentina, visualizada por muchos analistas casi como la identidad política del pueblo argentino (por la positiva o por la negativa), y es ese movimiento algo vapuleado por el tiempo y los errores, llamado peronismo, PJ, la eterna Lista 2.

El peronismo federal y el de los intendentes, tanto a nivel nacional por supuesto como indispensables en la provincia de Buenos Aires, obviamente corren al gobierno desde la intelectualidad de sus decisiones que hoy no traccionan beneficios que ejercen los principales cuadros del kirchnerismo, a un esquema de territorialidad que se tornó indispensable hace muchos años ya como condición sine quanon para poder ejercer la conducción del peronismo, ya sea en formato puro, coalición o como se lo quiera presentar. Son los que ganan provincias (atención al Congreso) e intendencias.

Una de las contradicciones que explotó en las PASO es que al sufrimiento de la población a causa de la pandemia se le sumó la incoherencia operativa entre los principales socios, las distintas prioridades acerca de los caminos a seguir, hacia dónde vamos y los objetivos que se pretendían alcanzar y en qué plazos. Los mensajes eran confusos (qué hacer con las reservas), erráticos (Vicentín) y a veces contradictorios (Reforma Judicial, FMI), en los cuáles la comunicación no sólo no cubría las falencias, sino que las potenciaba.

En noviembre basándonos en los antecedentes de las cuatro PASO anteriores y en el análisis micro y la lógica del voto de setiembre, lo más probable es que en mayor o menor medida se repita el resultado de las primarias, quizás no exactamente igual, pero sin cambios relevantes en la tendencia.

El gobierno adoptó dos herramientas prácticas como estrategia. La primera es “la volcada de plata” en los sectores más vulnerables que, como política de Estado será difícil que impacte a tiempo (queda un mes y medio) sobre el voto y se quede mayormente en el anuncio. Además, nadie garantiza que con “15 lucas” más en la bolsa, la gente ahora sí concurra y si lo hace cambie su voto más allá del control del aparato. En lo que quizás sí puedan mejorar un poco es en la maquinaria puesta en marcha para aumentar la concurrencia -quizás en un 10 por ciento- en varios de los distritos que habitualmente le son muy favorables y en las PASO por razones múltiples no llegaron al 65 por ciento. Esa es la base de los 2 millones de votos a recuperar en Provincia de Buenos Aires, donde Cristina debe revalidar su capitanía acumulando más votos en su distrito adoptado. Otra derrota en este momento sería una complicación enorme para ella, para Máximo en su capacidad de armado y sería la fosa del proyecto presidencial de un golpeado e intervenido Axel Kiciloff que ella de quiso fabricar.

Jorge Manzur, Aníbal Fernández y Julián Domínguez, el trípode que oxigenó y peronizó el gabinete nacional tiene aristas positivas en cuanto a la densidad política de los ingresados y puntos oscuros sobre todo en algunas actitudes y conductas sobre todo de los dos primeros en el pasado y presente cercano. Son de piel dura, para momentos difíciles, pero de tantas batallas han sembrado enemigos y dudas en amplios sectores de la sociedad. El cacique norteño, el “menemcito” es como que tiene la vara un poco alta con ese apodo, pero habrá que verlo en la marcha, (al rengo hay que verlo caminar, decía el General) a ver si como dicen en el poder salta con precisión todas las cáscaras de banana que le soltarán desde distintas terminales propias y ajenas. Veremos.

Se están realizando esfuerzos para que Alberto y CFK vuelvan a compartir espacios comunes lo antes posible, tras el durísimo cruce que tuvieron hace pocos días. Alberto cambió su actitud frente a la campaña no pretendiendo capitalizar nada más, ya que con las primarias tuvo suficiente. La vice presidenta se llamó a uno de sus habituales silencios tras la explosiva misiva y Sergio Massa quedó desdibujado en una mediación que fracasó por completo en la primera semana y quizás tenga una nueva oportunidad ahora. Habrá que ver si la aprovecha, su misión es juntar la fórmula del 2019 y compartir escenario con ellos.

Todos miran (miramos) hacia el 2023. Los intendentes asaltaron furiosamente el campamento platense de Axel desnudando la fragilidad de su armado y resultados, que no contó ni siquiera con el visto bueno de Cristina. Fue corresponsable, junto a Alberto y ella del fracaso, pero mientras una es líder y el otro tiene la lapicera, él está a merced del Instituto Patria y con el gabinete copado por aquéllos a los que ignoró en la primera mitad de su mandato. Su falta de peronismo no le permitió accionar de manera más inteligente en la previa para no comerse tremendo vuelto que lo pone al borde del ridículo.

Nada volverá a ser como antes como ya no lo es ahora. Es más, tampoco estaba claro ni como era ni cómo será. Pero se vienen más cambios, eso seguro. No puede ser que a dos años la única idea que se les ocurre y que coinciden todos los socios, es que Macri dejó el tendal. Sí,claro que lo dejó ¿y ahora qué se hace?. Mmmmm. Luego de noviembre, si se confirma la derrota con parecidos guarismos, la metamorfosis que empezó con los parches antes enunciados en el gabinete, definirá si el Frente de Todos tiene continuidad como tal, se generará algo que intente ser superador de este modelo perdedor, cómo lo lograrían con menos poder tras ese nuevo cimbronazo, difícilmente el trío que lo comandó conserve sus cuotas de poder intactas e incluso su pertenencia, y los nuevos hegemonizadores (con poder, con rumbo, con plan y con políticas de Estrado) del Gobierno tratarán de dar un mensaje más claro de hacia dónde se dirige la coalición para quienes quieran subirse al tren sepan de una vez por todas en qué andén pararse y en que estación termina el recorrido.

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