"Sentí el apoyo de la ministra", dijo Lorena Martins a la prensa en la puerta del Ministerio de Seguridad en el barrio porteño de Recoleta, tras la reunión con la titular, Nilda Garré. Martins llegó al edificio de la calle Gelly y Obes 2200 a las 14.30, y partió del mismo tras una hora y media, en la que, según dijo, la funcionaria se interiorizó sobre la denuncia en la que también están involucrados funcionarios del Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires.
Lorena Martins sostuvo que su padre sobornó a funcionarios de la administración macrista para que hagan la vista gorda con sus locales, en los que presuntamente se desarrolla la prostitución. Raúl Martins negó todas las acusaciones, mientras que voceros del jefe de Gobierno Mauricio Macri, afirmaron que el líder del Pro no conoce al denunciado.
"Temo por mi vida. He recibido amenazas de muerte por parte de mi papá. Eso es de lo que hablé con la ministra", dijo Lorena en la puerta del ministerio. Lorena Martins también pidió que el juez federal, Norberto Oyarbide, no sea parte de la causa, "porque es amigo" de su padre. "Oyarbide estuvo en mi casamiento y en el de mi hermano. Es amigo de mi padre. No puede ser que a él le caiga la causa", sostuvo la denunciante ante la prensa.