El edificio de La Prensa se convierte en un centro cultural de vanguardia

El edificio de La Prensa se convierte en un centro cultural de vanguardia

Reabrirá sus puertas con salas para actividades de vanguardia y un nuevo corredor abierto al público.


“El cuatro de septiembre se inauguran los trabajos de recuperación en el edificio emblemático”, anunció la ministra de Cultura, Gabriela Recardes, en una charla con vecinos, anticipando la reapertura de las instalaciones, ubicadas en la Avenida de Mayo 575.

El lugar, en la actualidad, alberga a la Casa de la Cultura y está situado en un sitio neurálgico de la Ciudad de Buenos Aires, por donde transitan a diarios miles de personas, muchas de las cuales son turistas que buscan conocer las distintas piezas de la historia porteña y argentina. Muy cerca están la Plaza de Mayo, el Cabildo, la Legislatura y la sede del Palacio Municipal.

Los trabajos de recuperación apuntaron a recuperar un ícono porteño y el esplendor que, confiaron sus impulsores, registraba signos de deterioro y abandono, sobre todo, en los subsuelos, que estaban inundados. Intervinieron en las obras expertos en arqueología, debido a que es un edificio que cuenta con el estatus de Monumento Histórico Nacional.

Según detallaron desde la cartera cultural, la intervención abarcó más de la mitad de los 12.522 metros cuadrados del inmueble e incluyó la restauración del patio central, la impermeabilización de los dos subsuelos y la reparación del Pasaje Ana Díaz.
También se trabajó en la instalación de sistemas contra incendios, en la puesta en valor de la fachada y en el histórico techo vidriado del Lucernario, donde se reemplazaron y acondicionaron 1.463 piezas de vidrio, junto con la estructura metálica que las sostiene. En este sector, se respetaron los materiales y los colores originales.

En el caso de la Casa de la Cultura, la restauración permitió la rehabilitación del Paseo de los Carruajes, un corredor que conectará los ingresos por Avenida de Mayo y por Rivadavia. Allí se ofrecerán visitas guiadas, actividades culturales en los subsuelos y la posibilidad de disfrutar del bar del edificio, que será nombrado “El Periódico”.

Patrimonio único en Buenos Aires

El inmueble, declarado Museo Histórico Nacional, fue construido entre 1895 y 1898 y representa uno de los ejemplos más refinados de la Escuela de Bellas Artes de París en el continente. Tanto el cálculo como la construcción de su estructura se realizaron en Francia, al igual que los ascensores, los tapices y el mobiliario.

Las fachadas sobre Avenida de Mayo y Rivadavia constituyen las únicas en Argentina que se corresponden con el “estilo Beaux Arts”, impuesto por el arquitecto Charles Garnier, que diseñó la Ópera de París y el Casino de Montecarlo. Entre sus rasgos más distintivos se encuentran el balcón unificado, el reloj central coronado por un águila —símbolo del periodismo que “todo lo ve”— y la escultura de Palas Atenea, situada en la azotea.

El espacio interior se estructura en torno a un patio central, que une las dos alas del edificio. Y cuenta con dos subsuelos, planta baja y seis pisos. El Salón Dorado, ubicado en el primer piso, tiene una decoración inspirada en los salones del Palacio de Versalles y abunda en tallas doradas, espejos y grandes tapices, que también fueron traídos de Francia, igual que el parquet.

El diario La Prensa, fundado por José Clemente Paz, cuenta con seis pisos y dos subsuelos, donde se encontraban las rotativas. Allí también está la sirena que durante muchos años advirtió a los porteños cuando se conocían las noticias que conmoverían al país y al mundo.

Ésta se escuchó por primera vez el 29 de julio de 1900, con motivo de la muerte del rey Humberto I de Italia. Los trabajos de recuperación contemplaron también a la sirena, aunque ésta aún está en período de prueba.

Otro símbolo de la época en que fue sede del diario se observa en las cañerías, instaladas a la vista y presentes en la mayoría de los espacios del edificio, que servían a la central de correspondencia del primer piso. También, por ellas se despachaban las comunicaciones, las notas para ser publicadas y sus respectivas correcciones.

Para una segunda etapa, explicaron los voceros oficiales, queda pendiente la refacción de la azotea del edificio, donde se encuentra la estatua de bronce de cinco metros de Palas Atenea. La figura de la mujer que simboliza a la libertad, de pie junto a un globo terráqueo, con un farol en su mano derecha y un papel en la izquierda, que lleva el nombre del diario “La Prensa”. También, la puesta en valor de la fachada sobre la Avenida de Mayo será ejecutada en el futuro.

Un centro cultural con foco en la vanguardia

El nuevo espacio cultural contará con actividades y expresiones artísticas de avanzada, para las que hoy no existen salas a disposición, según detallaron las autoridades de la Secretaría de Cultura. A su vez, alojará funciones teatrales que formaban parte de la agenda del Centro Cultural San Martín, que actualmente está en obras.

“Queremos que haya mucha participación de la gente y convertirlo en un centro cultural con actividad cotidiana”, resaltaron desde el Ministerio de Cultura. Destacaron además que la ubicación sobre la tradicional Avenida de Mayo colabora con la idea de que sea visitado por turistas argentinos y extranjeros.

Una de las mayores atracciones, que estará a la vista de los peatones, será el nuevo corredor que quedará, desde el próximo cuatro de septiembre, abierto al paso del público en general, para ir desde el acceso principal sobre Avenida de Mayo hasta Rivadavia. Del otro lado, complementará al Pasaje Roverano, ubicado justo enfrente.

Además, habrá una biblioteca dedicada al diario “La Prensa”, en la que habrá evocaciones a los escritores que comenzaron su profesión en ese lugar, así como a las más relevantes ediciones del legendario periódico.

Con la reapertura, la Ciudad buscará devolverle al emblemático edificio, no sólo su valor arquitectónico, sino también su rol como epicentro de la vida cultural de Buenos Aires.

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