El Covid-19 parece invencible y el invierno se acerca

El Covid-19 parece invencible y el invierno se acerca

Por Horacio Ríos

Los contagios por Covid-19 no cesan de entregar sobresaltos.


Una vez alcanzado el pico de 29.145 muertes el 20 de abril último, los casos comenzaron a disminuir lentamente, para volver a crecer en el último fin de semana. Por cierto, desde aquel día se acumulan las paradojas estadísticas y epidemiológicas. Ahora crece el número de contagios en el interior y se amesetan algo los casos en el distrito más poblado –por lo tanto, el más castigado- del AMBA, aunque las cifras no dejan de ser preocupantes, porque en el día en que esta crónica es redactada -17 de mayo- regresaron a niveles de desastre: 28.680 nuevos infectados por Covid-19.

Hasta el día de hoy, 3.335.965 personas fueron infectadas por el virus. De ellas, 71.027 fallecieron, ubicando a nuestro país en el 14° lugar del ránking mundial.

Hasta el 15 de abril último, la tasa de mortalidad por millón de habitantes era de 1.411. Como comparación, en Brasil la tasa era de 1.906; en Perú, de 1.853; en Colombia, de 1.455 y en Chile, de 1.380, en todos los casos por millón de habitantes. A la vez, las tasas de algunos países europeos trepaban en los mismos días a 2.284 en Hungría; a 2.736 en República Checa; a 2.086 en Bélgica y a 2.007 en Italia.

Hacia mediados de abril, el pico de los contagios promediaba los 15 mil casos positivos, pero en la última semana, descendieron a 11.332 casos en el AMBA, lo que totaliza un descenso del 24 por ciento. Esto empujó hacia abajo la influencia del Área Metropolitana, que antes sumaba el 65 por ciento de los casos nacionales y ahora bajó al 50 por ciento.

Por el contrario, en el interior de nuestro país el porcentaje alcanzó en estos días los 10.778 casos promedio, cuando en el pico del año pasado, en octubre de 2020, no llegaba a los 10 mil.

El 14 de abril último, el Gobierno anunció las restricciones que se implementarían en el AMBA y los casos empezaron a bajar diez días después. En esos días, CABA promediaba 2.728 contagios diarios y llegó a un pico de 3.074, aunque desde allí bajó un 16 por ciento al informar 2.445 casos el 17 de mayo.

El 15 de mayo, la Provincia de Buenos Aires tenía una media de 9.053 contagios, cuando venía de sufrir el 14 de abril una media de 11.329 contagios. El pico fue el 20 de abril, cuando alcanzó las 11.977 infecciones. En los últimos 30 días, el descenso fue del 20 por ciento.

De todos modos, la meseta, tan tranquilizadora para muchos, sigue siendo muy alta si se tiene en cuenta que en diciembre de 2020, en CABA se producían 302 casos diarios y en la Provincia había 1.343.

En las provincias del interior argentino, la mayoría no adhirió a las restricciones porque los gobernadores privilegian las encuestas antes que la salud. Y cerrar actividades acarrea costos políticos. Hacia el día en que los cierres fueron anunciados, el 14 de abril, promediaban 7.956 contagios diarios. El 24 de marzo, su media móvil era de nueve mil casos, que al 15 de mayo se elevó hasta los 10.779 casos diarios.

Ante esta nueva situación, el senador correntino Martín Barrionuevo expresó que “las provincias van a tener que tomar medidas en serio, como las que se tomaron en el AMBA, como hizo el Presidente”. El legislador puso en primer plano la situación en su propia provincia. “En mayo del año pasado no llegábamos a los 20 caso diarios, hoy la media está en 300”.

En los últimos días, la Argentina, aún en bajada, se convirtió en el cuarto país del mundo en cuanto a los contagios diarios, solamente detrás de India, Brasil y Estados Unidos.

Tiene que ver con esto la rápida propagación de la variante 501Y.V3, que es la cepa de Manaos, que trae como consecuencia un fuerte aumento de la transmisibilidad y un cambio en las características clínicas del virus, lo que disminuye la eficiencia del diagnóstico temprano y su tratamiento posterior. Al día de hoy (17 de mayo) se puede decir que el 50 por ciento de los infectados en el AMBA son portadores de esta cepa.

De todos modos, aunque las vacunas no evitan la posibilidad de que los inyectados contraigan el virus si se exponen a algún portador, los expertos diagnosticaron que sus consecuencias ya no serán tan graves para ellos en cuanto a las condiciones que imponen la hospitalización y en relación a su mortalidad.

El Ministerio de Salud de la Nación observó que hasta el 26 de marzo la tasa de infección de los vacunados en Argentina era menor al 0,5 por ciento, mientras que para los vacunados con Sputnik V, a los 14 días de recibida la primera dosis, ese porcentaje era del 0,27 por ciento.

La propagación del virus se está volviendo sumamente alarmante en los días que corren. En cuatro días se cumplirá el plazo de las restricciones que tomó el presidente. En el Senado se está discutiendo un proyecto de ley para fijar un criterio común antes las subas eventuales de casos que obligue a tomar medidas restrictivas de la circulación a los distritos.

A su vez, el propio jefe de Gobierno porteño –tan reacio a los cierres- analiza medidas restrictivas por si los casos siguen subiendo.

Por su parte, los expertos que asesoran al gobierno, aconsejan la implementación –el presidente la anunciaría el jueves o el viernes- de una cuarentena más estricta, de 15 días, para obligar a retroceder al reticente virus.

Nos va la vida en ello.

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