El amor en los tiempos de ira

El amor en los tiempos de ira

El inesperado romance que unió por unos días a Brenda Uliarte con Eduardo Prestofelippo fue la síntesis de la pistola y la iracundia.


En el oscuro inframundo en el que proliferan extraños lúmpenes de variado pelaje y especies humanas que buscan un destino luminoso e inalcanzable, también existen remansos en los que acecha el amor. Aún los olvidados encuentran allí un espacio para que el cariño acaricie sus heridas.

Los investigadores del intento de magnicidio contra la vicepresidenta de la Nación hallaron perdidos en algún recoveco del teléfono de Brenda Uliarte, tres mensajes amorosos que ésta había intercambiado con otro personaje célebre del submundo en el que se movía, llamado Eduardo Miguel Prestofelippo, que trabaja en las redes sociales con el original apodo de “El Presto”.

El ídolo de las damas de Barrio Norte, del Barrio del Cerro de las Rosas cordobés y de algunos cenáculos con aspiraciones de alta sociedad sostuvo con Brenda un breve romance, que según los detectives duró unos tres meses, entre mayo y los últimos días de julio.

Los mensajes que se pudieron escuchar fueron sólo tres, pero reveladores. En uno de ellos, la muchacha se asombra de que el despiadado influencer no la haya maltratado. “Sí, que ibas a ser un poco malito. Que no ibas a ser así de dulce y de tierno. No sé, no te tenía así. Estoy conociendo otra faceta del ‘Presto’ y me agrada, me agrada mucho», le dijo ella, en tono meloso, seguramente después de haber intercambiado deleites.

Luego, tiempo después, el protagonista involuntario de esta telenovela del submundo criminal, le anunciaba a la frustrada asesina que “yo estoy en Capital hasta el martes al mediodía. Podríamos vernos mañana a la tarde un rato o el domingo por la noche”. Se lo podía notar sediento allí al excandidato a legislador libertario.

Finalmente, también en tono de impostada dulzura, El Presto se agrandaba: «Me gustó mucho la noche que pasamos. ¿Vos la pasaste lindo?», preguntaba, anhelando una respuesta positiva, que ya no sabremos si existió, aunque todo pareciera indicar que sí.

Para muestra basta un botón, aunque hay varios

De todos modos, El Presto no se destaca por su respeto a la condición femenina. Por de pronto, en la misma noche del 1° de septiembre, cuando aún no se habían acallado los ecos del atentado contra Cristina, subió un video a Instagram en el que intentaba sembrar dudas sobre la veracidad del hecho. “Felicidades al INCAA (Instituto Nacional del Cine y las Artes Audiovisuales) y a toda la militancia kirchnerista, que hizo una puesta en escena fantástica, obviamente, con esa primera gran actriz frustrada que tenemos, que es Cristina Fernández de Kirchner», decía, muy pagado de sí mismo.

A esa altura, el especialista en nada entrerriano afincado en Córdoba aún no sabía que su ¿ex? estaba implicada en el frustrado asesinato. O, si lo sabía, formaba parte de su estrategia la denegación posterior.

Antes en febrero de 2022, el polémico posteador había sido condenado a guardar un mes de encierro en su hogar –se salvó “por motivos de salud”-, tras haber publicado varios videos en los que increpaba al presidente y a su esposa, Fabiola Yáñez. En el primero, le dijo: «de última, flaco, bancate la mina con la que te acostás, hay que tener pelotas. No te buscaste una mina de su casa, te buscaste una mina que en los grandes canales de televisión no la conocen precisamente por ser primera dama. La conocen por otros prontuarios. Dejate de joder Alberto, dejate de joder», en un tono admonitorio, como si alguien le hubiera solicitado su excelsa opinión.

La siguiente publicación por la que fue condenado Prestofelippo, bajo el título: “¿Prostitución VIP?”, trataba a la primera dama de “michifus” y de “parásito”, la realizó en agosto de 2020. Al día siguiente, volvió a la carga en los mismos términos descalificatorios.

Ante el tenor de estas publicaciones, quizás Uliarte debería haber tenido previamente en cuenta el alto concepto de las mujeres que suele blandir como un arma blanca Prestofelippo. No se sabe lo que piensa de ella Prestofelippo. Lo mismo, su relación duró poco tiempo.

Para muestra, basta otro botón

El ocho de febrero de 2021, Ursula Bahillo, una joven que vivía en Rojas (Provincia de Buenos Aires), de 18 años, fue asesinada por su exnovio policía, de un balazo.

Inexplicablemente, El Presto decidió opinar al respecto. “Seguro que si Úrsula le hablaba con ‘E’ a su asesino, se salvaba. Ah no. Esperá un cachito. Úrsula le tendría que haber cantado una canción anticapitalista a su asesino. Eso seguro la salvaba”, posteó, como si el mundo estuviera esperando su teoría. Por esta razón la red del pájaro azul le suspendió la cuenta por un tiempo.

Tampoco Cristina Fernández de Kirchner escapó a sus cuestionables posteos. «Vos no vas a salir viva de este estallido social. Vas a ser la primera -junto con tus crías políticas- en pagar todo el daño que causaron. Te queda poco tiempo», le espetó, en tono de majadero barrial.

Esta historia ya es historia, según parece, pero demuestra que aún en los áridos páramos del delito existe espacio para amar. ¿Quién lo hubiera dicho?

El coronel Susvín sonríe satisfecho desde su tumba.

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