El titular de la Secretaría de Desregulación del Ministerio de Desregulación y Transformación del Estado, Martín Rossi, presentó su renuncia tras casi un año de gestión. La noticia fue confirmada por el propio ministro Federico Sturzenegger, quien se refirió a él como un “extraordinario colega” y valoró su aporte en uno de los ejes centrales del gobierno de Javier Milei.
Sturzenegger destacó que, bajo la conducción de Rossi, la Secretaría pasó de contabilizar unas 2.500 medidas de desregulación a superar las 8.000, lo que describió como un hito en el proceso de transformación del Estado. “Su tarea fue fundamental para demostrar que el mandato de la gente podía cumplirse”, subrayó el ministro.
La renuncia de Rossi responde a su decisión de regresar al ámbito académico. Antes de su paso por la función pública, se desempeñaba como vicerrector en la Universidad de San Andrés, institución a la que volverá una vez concluido su ciclo en el gobierno. Desde su entorno, remarcan que la salida se produce “en buenos términos” y que había sido evaluada desde hace meses.
El alejamiento, sin embargo, no deja de representar un golpe para el equipo de Sturzenegger, que pierde a uno de sus cuadros más técnicos en medio de una etapa en la que el Gobierno busca acelerar la agenda de reformas y sostener la narrativa de un Estado más chico y ágil. La Secretaría de Desregulación fue pensada como una herramienta clave para ese objetivo.
Esta semana despedimos a @_martin_rossi, extraordinario colega, de la Secretaría de Desregulación. Martín dejó su puesto de Vicerector de @UdeSA para acompañarnos este primer año. Cuando llegó acumulábamos 2.500 desregulaciones, hoy, gracias a su aporte, superamos las 8.000! Sus… pic.twitter.com/O2xlkFLIhW
— Fede Sturzenegger (@fedesturze) August 28, 2025
En su despedida pública, Rossi agradeció la oportunidad y resaltó que “el trabajo realizado permitió dejar bases sólidas para continuar con la modernización del Estado”. Además, puso en valor el trabajo de los equipos técnicos que lo acompañaron y que, según Sturzenegger, quedarán a cargo de la continuidad de los proyectos en marcha.
La renuncia también reaviva interrogantes sobre la capacidad del Gobierno para retener a sus cuadros técnicos más relevantes. En los últimos meses, varias salidas en distintas áreas despertaron inquietud respecto de la estabilidad interna en un momento en el que Milei necesita mostrar cohesión para enfrentar las elecciones legislativas de octubre.
Pese a ello, Sturzenegger buscó transmitir tranquilidad. Aseguró que la Secretaría seguirá funcionando con normalidad y que los avances logrados “son irreversibles”. Sin embargo, la salida de Rossi marca una nueva baja sensible en un gabinete ya atravesado por tensiones y desafíos de gestión.