Los K ante el desafío de alinear posiciones

Los K ante el desafío de alinear posiciones

El Frente para la Victoria tiene la posibilidad de convertirse en la primera minoría en el entramado legislativo que se abre a partir del 10 de diciembre. Puede aspirar a una vicepresidencia segunda, desplazando de ese lugar a Proyecto Sur. Lo puede hacer, pero necesariamente tiene que agruparse. Está en Juan Cabandié contener a figuras con distintas posturas bajo la órbita del gobierno nacional.


Cuando el próximo 10 diciembre la Legislatura de la Ciudad renueve la mitad de sus integrantes, el kirchnerismo porteño deberá tener resuelto algo básico: la forma de organización interna y la estrategia para disputar los cargos de poder. En este punto, Juan Cabandié, que logró retener su banca, tiene la difícil misión de alinear tropa, a la propia y a los integrantes de las listas colectoras ?Nuevo Encuentro y el Frente Progresista y Popular, de Aníbal Ibarra-, y agruparlos bajo un denominador común y, así, aspirar a pelear la vicepresidencia segunda de la Legislatura.

Aunque a través de los medios, cada uno de los dirigentes K señaló que el objetivo ahora es acortar la diferencia en la segunda vuelta, de reojo piensan en el edificio de Perú 160. Con el resultado puesto de ayer, domingo, en la nueva Legislatura el espacio liderado por Cabandié contará con siete integrantes: Gabriela Alegre, Francisco ?Tito? Nenna, María José Lubertino, María Rachid, Juan Carlos Dante ?Canca? Gullo, y Alejandro Amor; el Frente Progresista y Popular, con tres: Aníbal Ibarra, María Elena Naddeo y Susana Rindaldi; y Nuevo Encuentro, también con dos: Gabriela Cerruti y Edgardo Adrián Form (aunque cuenta con el apoyo de Delia Bisutti, del bloque Solidaridad e Igualdad).

En total, se trata de 12 legisladores, con la posibilidad de sumar uno más. A este grupo hay que sumarle los dos representantes del peronismo ?Mateo Romeo y Claudio Palmeyro-, y el team K podría crecer a los 15 integrantes, y así convertirse en la primer minoría, por encima de Proyecto Sur.

Pero no todo es color de rosa. Puntos a tener en cuenta: resulta difícil imaginar a Ibarra bajo el mando de Cabandié, y fueron numerosas las oportunidades en las cuales no coincidieron posiciones con relación a leyes importantes (sólo por citar, el proyecto de salvataje del Club Comunicaciones).

Por otro lado, María Rachid se podría convertir en otro foco de conflicto. Después del escándalo público que protagonizó en el INADI junto a Claudio Morgado, es criticada por varios de sus compañeros (algunos, hasta pidieron que sea presionada y corrida de la lista). Un rumor que corrió fuerte en el bunker K (donde se la vio sola) fue que una vez asumida su banca en el Parlamento, podría correrse del FPV para trabajar en conjunto pero en un monobloque.

En la futura composición legislativa, Claudio Palmeyro se convertirá en una pieza clave a la hora de definir las votaciones importantes. Pero el legislador peronista podría hacer sentir su descontento con el armado de las listas nacionales por el ?ninguneo? que existió a los dirigentes de la CGT, y constituir su propio espacio (aunque funcionando de manera coordinada con el FPV). Palmeyro es presidente de la comisión de Tránsito y Transporte, viene del gremialismo, del Sindicato de Peones de Taxis, que conduce Omar Viviani que, a su vez, tiene llegada a la Confederación que lidera Hugo Moyano.

En la misma situación se podría encontrar Alejandro Amor, que ocupará una banca el 10 de diciembre gracias a su rol dentro de secretario General las 62 Organizaciones Peronistas y el Sindicato Único de Trabajadores del Estado de la Ciudad (SUTECBA). ?No es descabellado pensar en que los dos armen su propio bloque?, asegura a NU un asesor kirchnerista. El enojo de Julio Piumato, del sindicato de Judiciales, se podría encuadrar en esta lógica (ver nota aparte).

Te puede interesar

Qué se dice del tema...