A un mes de las elecciones, el Gobierno busca votos “cuerpo a cuerpo”

A un mes de las elecciones, el Gobierno busca votos “cuerpo a cuerpo”

El FdT profundizarán las recorridas casa por casa para recuperar votos.


A un mes de las elecciones, el Gobierno se aferra a la campaña “cuerpo a cuerpo” para recuperar votos. El Presidente, los gobernadores, los intendentes, los movimientos sociales y las agrupaciones políticas profundizarán las recorridas por el territorio, casa por casa, para persuadir a los votantes.

Según el Infobae, a diferencia de las PASO, los intendentes y los gobernadores tienen en claro donde tienen que ir a buscar los votos. Y en eso están. El cuadro de situación lo describió un importante ministro del Gabinete que está convencido de que el 14 de noviembre por la noche, cuando se abran las urnas, el Gobierno va a poder mostrar un mejor resultado electoral al que obtuvo en las Primarias.

En el borrador de campaña que tiene el peronismo hay tres ítems importantes que marcan la agenda: profundizar la campaña cara a cara con la gente; apoyarse en el mensaje positivo de la salida de la pandemia y el comienzo de una nueva etapa de gestión; y el orden en la comunicación y las actividades de Alberto Fernández.

Después de las elecciones primarias y la crisis política que se desató en la Casa Rosada, el Presidente empezó a transitar un camino en el que intentó dejar atrás los actos de campaña y el discurso crítico, en forma permanente, a la oposición, y se inclinó por recorrer el conurbano con micro actividades que tenían el objetivo de escuchar a la gente. Mostrarse abierto frente a los reclamos de quienes le dieron vuelta la cara en los comicios. Absorber el enojo y la desilusión.

Ese circuito de actividades, que se desarrolló en casas de familias, clubes e instituciones, se convirtió en una de las señales con las que el Gobierno buscó marcar el final de la pandemia. En el peronismo están convencidos de que la falta de acercamiento a la gente, como consecuencia de las medidas restrictivas, les jugó una mala pasada en las elecciones.

No pudieron hacer llegar bien el mensaje en los miles de barrios que tiene el conurbano bonaerense, donde se pelea la elección. Según los datos que relevaron, en la primera y la tercera sección electoral de la provincia, donde se concentra la mayor parte de la población, no fueron a votar cerca de 2 millones de personas. Ese es el universo al que hoy tratan de convencer.

De acuerdo a la información a la que accedió Infobae, el Presidente seguirá recorriendo las ciudades bonaerenses más grandes en las próximas tres semanas con la idea de “escuchar” para después “gestionar”. Una escucha activa. Quiere transmitir que recibió el mensaje de las urnas y que decidió actuar en consecuencia, poniendo la cara delante de los ciudadanos que le enumeraron los problemas que no puedo resolver. Se corrió del discurso ideologizado con el sello K y se inclinó por zambullirse en una agenda más terrenal.

Desde el Gobierno aseguran que para cada preocupación manifestada mostrarán alguna acción. El congelamiento de precios hasta fin de año de 1200 productos hasta fin de año, bajo la nueva gestión de Roberto Feletti, es una respuesta a la inflación.

En lo que resta del mes hasta las elecciones el Gobierno informará otras acciones vinculadas a los reclamos de la gente. Entendieron que una de las formas de recuperar la iniciativa e intentar mejorar la performance electoral era responder a los reclamos con múltiples medidas. Desconocen el efecto real que podrán tener en el momento de la votación.

Otro de los ítems que está en la agenda de campaña es el mensaje positivo que busca transmitir el Presidente respecto a la gestión. Una estrategia diseñada por el consultor catalán Antoni Gutiérrez Rubí, el nuevo guía que tiene el equipo de comunicación del Gobierno. El discurso de Fernández está cargado de lo que “SI” busca su gestión para darle a su discurso un contenido positivo y vinculado al futuro.

La llegada del catalán le sirvió a Fernández para ordenar el contenido de su discurso, disminuir sus apariciones públicas y comenzar a reconstruir su autoridad en base a apariciones públicas más esporádicas y una línea conceptual más clara. En definitiva, para moldear un nuevo Alberto Fernández en modo campaña.

El ordenamiento de la campaña que hizo el catalán suma, pero no alcanza. En el Gobierno creen que es de vital importancia rastrillar todos los barrios del conurbano y de los municipios más poblados de las provincias buscando los votos perdidos. O los de aquellos que no fueron a votar. Ese trabajo se lo endilgan a los intendentes y gobernadores. Territorio puro.

 

▶ ¿Alcanza para dar vuela la elección?
En el oficialismo, sostiene Infobae, creen que no. Pero servirá para achicar el margen con Juntos por el Cambio, salir mejor parados como coalición después de los comicios y fortalecer la gestión política del Gobierno. Hay que pensar más allá del 14 de noviembre.

En lo que queda de campaña electoral el oficialismo ocupará más tiempo a las recorridas y las actividades cara a cara, que en los actos políticos tradicionales. No suman y consumen horas del día. Y lo que necesitan los ministros, funcionarios, intendentes y gobernadores es tiempo para convencer a los ciudadanos de que deben votar al peronismo.

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