El agua es imprescindible. Es un bien vital. Y para que podamos consumirla como corresponde y sin contaminación existen organismos que se encargan de que la misma llegue a nuestras casas como corresponde. El ERAS es unos de ellos, pero en el último tiempo parece que viene sufriendo un debilitamiento en su funcionamiento, según denunció la representante porteña en dicho organismo.
El Ente Regulador de Agua y Saneamiento (ERAS) es un organismo autárquico e interjurisdiccional que fue creado por el Convenio Tripartito suscripto el 12 de octubre de 2006 entre el Ministerio de Planificación Federal, la Provincia de Buenos Aires y el Gobierno de la Ciudad, con el objetivo de que se controle la prestación de provisión de agua potable y desagües cloacales en terreno porteño y 17 municipios bonaerenses donde la empresa AySA brinda su servicio.
Desde su fundación a partir de la disolución del Ente Tripartito de Obras y Servicios Sanitarios (ETOSS), el ERAS viene realizando su trabajo con la representación de la Nación y la Ciudad pero no de la Provincia. El Gobierno de Daniel Scioli dejó vacante su lugar en el directorio, que integran las tres jurisdicciones cada una con un único representante, dejando a un lado el control del servicio de agua y cloacas, y limitando el funcionamiento del Ente.
En contacto con Noticias Urbanas, la vicepresidente del organismo y representante porteña, Mariana García Torres, llamó a que las tres jurisdicciones ?dialoguen y trabajen conjuntamente para atender los reclamos?.
Sumado a que la Provincia de Buenos Aires no participa, existe desde hace un tiempo una situación de incertidumbre respecto a quien presidirá el ERAS que está dificultando su funcionamiento.
Al actual presidente Carlos María Vilas, representante nacional, se le venció hace ocho meses el mandato, aún no recibió la renovación y trabaja de ?hecho? con un permiso que le brindó el síndico General de la Nación, Daniel Reposo.
Esta situación motivó que la relación entre Vilas y García Torres, únicos dos directores que mantienen el funcionamiento del ERAS, se vea debilitada, y llevó a que la representante de la Ciudad vote en las últimas sesiones en disidencia. Según García Torres, existe un ?debilitamiento institucional?.
EL TRABAJO DEL ERAS
El ERAS recibe denuncias por mala prestación del servicio de AySA, falta de agua o de cloacas de vecinos de la Ciudad y de 17 municipios del conurbano bonaerense. En lo que respecta al terreno porteño, los principales problemas que se presentan están relacionados con la falta de presión en algunas zonas como consecuencia del boom inmobiliario, rotura de caños por la falta de mantenimiento, como también la ausencia de cloacas en pocas zonas porteñas, en especial las villas.
Los reclamos que recibe el ERAS desde la Ciudad son menores en relación con los de la Provincia. El conurbano tiene más necesidades y la falta de cloacas se hace sentir mucho más. Si bien AySA está desarrollando un plan de respuesta de las demandas, García Torres reconoció que todavía quedan ?millones de personas sin cloacas?.