En el contexto de recientes enfrentamientos en la zona del Congreso entre manifestantes y la policía, el periodista de C5N, Nicolás Munafó, sufrió heridas causadas por los agentes presentes mientras realizaba una transmisión en vivo desde la acera opuesta al cordón policial.
“Otro miércoles muy lamentable. Tengo la sensación de que no van a cesar hasta que haya un muerto; así lo percibo, que hasta que no ocurra una represión que cause una fatalidad, no se detendrán”, expresó el comunicador, quien recibió dos impactos similares a balas de goma, uno en el pie y otro en la espalda.
“Lo vimos a cámara abierta, en vivo, con el equipo estábamos retrocediendo, no nos estábamos metiendo por el camino de la Policía, estábamos en la vereda narrando lo que sucedía, y que venga un oficial y se sume a otro a apuntarnos directamente de la cintura para arriba y a tirarnos, a 10 centímetros como mucho”, relató sobre el momento de la agresión vivida mientras cubría los hechos.
En su relato, Munafó también indicó que había un uniformado “que se hacía el bueno” y amplió: “Me dijo ‘bueno, ya está’, me tira de al lado y me pega en el pie. La jugó de bueno y me termina pegando en la pantorrilla, y el otro me pega en la espalda. Es un arma nueva que usan que es como de paintball, tira la misma bolita y en vez de tener pintura tira gas lacrimógeno”.
“Lo que a mi me da bronca también, y en ese momento me sacó un poco la situación, es que ellos seguramente tengan la venia de arriba para atacar a las personas y al periodismo con brutalidad y con una cámara encendida, imagínense lo que sucede cuando no hay una cámara o un fotógrafo”, expresó.
“Después se excusan diciendo ‘el protocolo es bien, lo hacemos bien, tiramos para bajo, tiramos a distancia’, y la imagen acá es clara. Si los tiros de él iban un poco más arriba y me pegaban en el ojo o en la cara, hoy no estaría acá sentado”, remarcó el periodista.
Munafó también hizo referencia al caso de Pablo Grillo, agredido durante la marcha a favor de los jubilados del pasado 12 de marzo, y agregó: “Lo de Pablo Grillo no es casualidad, no fue porque sí, no fue porque un efectivo de Gendarmería se equivocó al tirar. Hay un plan instalado para que las fuerzas policiales actúen de esa manera y tienen una custodia de sus superiores, de la Justicia”.
“Por eso me da miedo, y reitero, hasta que no hay un muerto no van a parar. ¿Y cuando haya un muerto qué va a pasar? porque va a suceder en cualquier momento por exceso de algún policía, gendarme, prefecto”, advirtió.
El periodista también sostuvo que logró identificar al efectivo que lo agredió y afirmó que espera que se tomen medidas al respecto. “Está ahí, de apellido Centurión, las imágenes son elocuentes. Entiendo y espero que el Ministerio de Seguridad de la Ciudad de Buenos Aires actúe contra esos dos efectivos, porque actuaron muy mal”.
“No hay protocolo que permita disparar a 10 centímetros, de la cintura para arriba, al lado de uno. Unos centímetros más arriba y la historia es otra. No es joda lo que está pasando y cómo están avanzando y reprimiendo. Reitero, si hacen así con una cámara prendida, imagínense lo que hacen con una cámara apagada”, concluyó.