La Ley de talles recibió media sanción en el Senado

La Ley de talles recibió media sanción en el Senado

El 70% de las personas dice no conseguir ropa de su talle, además tiene grave consecuencias psicológicas. De qué se trata el estudio que medirá el cuerpo de les argentinos.


El miércoles, con 51 votos afirmativos, quedó aprobado por unanimidad el proyecto de Ley de talles nacional, que impulsa un estudio antropométrico para saber cuáles deberían ser las tallas de ropa adecuadas para el tipo físico local, y así unificar la medida de los cuerpos de los y las argentinos.

De esta manera, el Senado votó el Sistema Único Normalizado de Identificación de Talles, para conocer las medidas del cuerpo del argentino y argentina y poder, a partir de allí, obtener las medidas corporales que permitan salir de la escala de talles únicos o estándar (S-M-L) que no contemplan los cuerpos reales.

¿Por qué conseguimos la misma medida para el calzado y no para vestirnos?

Según la encuesta publicada por la ONG AnyBody Argentina –la principal en la lucha por la ley de talles-  el 70% de los y las argentinos tiene dificultades para encontrar ropa de su talle. De esa proporción, el porcentaje llega a 95 por ciento cuando se trata de prendas femeninas.

Las marcas deberían ofrecer al menos ocho talles de ropa, pero rara vez tienen hasta el talle 40. Según señaló una encuesta, el cuerpo del argentino promedia el talle “large”, aunque se vende como “medium”.

Asimismo, se basa en la mercantilización de los estándares de belleza que elijen vender modelos de personas antes que productos. En el país existen, actualmente, 14 leyes de talles entre regionales y provinciales. Sin embargo, su implementación depende de cada proveedor, lo cual no solo confunde al consumidor, sino que hace aún más insostenible el fundamento en los cuales estos proveedores se basan al momento de definir los talles de sus prendas.

La Ley de Talles expone, de esta manera, una gran deuda del Estado y su ausencia frente al capital privado.

La idea más fácil para comprender la importancia de una ley de talles nacional es cuestionar por qué siempre se tiene el mismo talle de calzado, sea la marca que sea, y no de ropa. El problema es internalizar que “dependiendo el lugar” tu talle cambia, cuando deberías ser “M” en Buenos Aires o en Jujuy.

“No, no tengo tu talle”

Las estadísticas muestran que cuando una persona busca ropa y no encuentra su talle se frustra, se siente mal con su cuerpo y pierde la autoestima. 

Otra encuesta de AnyBody indica que apenas el 28% de los argentinos considera que su talle ideal y su talle real coinciden. Es decir que sólo tres de cada diez argentinos se sienten a gusto con su cuerpo, mientras que casi el 80% considera que tiene que hacer dieta.

No tener con qué vestirse también es violencia de Estado, que debe garantizar que los derechos humanos sean para todos y todas sin importar las formas de cuerpo, de dónde venimos o a quién elegimos amar.

AnyBody Argentina es parte de un movimiento internacional que genera conciencia y lucha contra la epidemia del odio corporal y los estereotipos de género.

El estudio

Las 14 leyes que existen  son distintas lo que hace su cumplimiento a nivel nacional casi imposible. Con la aprobación del Sistema Único Normalizado de Identificación de Talles, se realizará un estudio llevado adelante por el Instituto Nacional de Tecnología Industrial (INTI), que, en realidad, ya se viene realizando en distintas regiones del país pero aún no está finalizado.

El gran problema de la ley de talles es que todas las leyes se basan en las medidas corporales normalizadas en las Normas IRAM de la serie 75300. Dichas normas son universales y no se adaptan exactamente al cuerpo de los argentinos.

Para buscar las medidas más reales posibles, el Instituto Nacional de Tecnología Industrial (INTI), junto con el INADI, está llevando adelante el primer censo corporal del país desde el 2015. Se realiza por medio de un escáner 3D, que toma hasta 400 medidas por persona. Los primeros resultados del estudio demostraron que el biotipo del cuerpo de los argentinos es el talle “large”, es decir, tenemos cuerpos grandes, que para las mujeres de entre 20 y 24 años se traduce en 1,60 metros de altura y más de 60 kilos de peso y para los hombres de esa misma edad en 1,74 metros y 74,4 kilos.

La lógica indica que si la media del argentino es el talle “large” entonces debería llamarse “medium”. Pero la idea de las marcas de vender paradigmas de belleza antes que indumentaria es aún más fuerte, en especial en el rubro de indumentaria femenina.

Los dos proyectos que se presentaron

El proyecto de AnyBody es el que presentó la diputada Victoria Donda (Somos) que brega por que los talles dejen de regirse por las normas Iram que poco tienen que ver con la realidad.

Dicho proyecto garantiza un amplio rango de talles ofrecido al consumidor y logrará tener un sistema coherente de talles normalizados; es decir, un mismo talle en cualquier lugar de Argentina

Por otra parte, existe el proyecto firmado por la diputada Lucía Lehmann (Cambiemos), propone además que no todos los locales tengan todos los talles, sino que garanticen al menos un modelo de las prendas que comercialicen en al menos todos los talles. Los rangos irían al menos tres o cuatro por encima de los estándares, para arriba y para abajo.

 

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