El repudio a las agresiones a Sergio Massa unificó las aguas

El repudio a las agresiones a Sergio Massa unificó las aguas

Las amenazas de muerte recibidas por el Presidente de la Cámara de Diputados logró solidaridad unánime.


El Congreso de la Nación es un hervidero de internas políticas que vienen manifestándose en las últimas sesiones y reuniones parlamentarias, sin embargo las agresiones recibidas por Sergio Massa el pasado martes tras la sesión donde se votó el proyecto para dar auxilio a la industria turística en la Cámara de Diputados mostró una unidad casi histórica. Un hecho lamentable que borró «la grieta» por completo.

El presidente Alberto Fernández: el ministro del Interior, Eduardo «Wado» De Pedro; el ministro de Transporte, Mario Meoni; el ministro de Relaciones Exteriores, Felipe Solá; el jefe de Gobierno porteño, Horacio Rodríguez Larreta; autoridades de la CGT;  Cristina Álvarez Rodríguez (FDT), y los diputados nacionales Cristian Ritondo (Pro) y Mario Negri (UCR) se solidarizaron con el presidente de la Cámara de Diputados, ante las amenazas de muerte que sufrió luego de que se divulgara su número de durante la última sesión.

En su cuenta de Twitter, Alberto Fernández expresó:

«Las amenazas de muerte contra Sergio Massa y Malena Massa son inaceptables desde cualquier punto de vista e impropias de la convivencia democrática. Convoco a quienes agitan discursos de odio a reflexionar, porque sus acciones repercuten en forma negativa en toda la sociedad».

Por su parte, Larreta manifestó su solidaridad e indicó que «el diálogo y el respeto deben ser los pilares de la democracia».

Y la Confederación General del Trabajo (CGT) trasladó su solidaridad a través de una carta firmada por los secretarios generales Héctor Daer y Carlos Acuña, en la que se expresa que «cuando el debate político se transforma en intolerancia y violencia, la política se degrada hasta desaparecer»:

La Confederación General del Trabajo de la República Argentina repudia la violencia política y las amenazas vertidas contra la vida del presidente de la Cámara de Diputados de la Nación.
Cuando el debate político se transforma en intolerancia y violencia, la política se degrada hasta  desaparecer.

No debemos pasar por alto el cobarde ataque a las instituciones democráticas y en ese sentido el movimiento obrero se solidariza con el Compañero Sergio Massa y su familia.

El debate político y la confrontación de ideas, aunque se practique fuera de los ámbitos naturales, siempre debe guardar el límite que marcan la ley y la democracia. Basta de violencia y amenazas, la oposición debe asumir su responsabilidad y pacificar el accionar de sus militantes.

 

La agresión a Massa

En plena sesión del martes en Diputados, Sergio Massa anunció que iba a “tener que cambiar su celular, porque se ve que lo repartieron algunos de los que se fueron del recinto y están mandando mensajes”.

“La verdad, qué nivel bajo de algunos dirigentes”, agregó el titular de la Cámara, que minutos después retomó el tema y precisó: «Me llegaron más de 460 mensajes de remitentes desconocidos; no me voy a victimizar, pero voy a hacer la denuncia para que la justicia investigue».

Este miércoles, realizó la denuncia en la Fiscalía de Rincón, en Tigre, aportando el material tecnológico para que se inicie la investigación.

Te puede interesar

Qué se dice del tema...