Crearán un Bioparque Metropolitano en el ex relleno sanitario de Villa Domínico

Crearán un Bioparque Metropolitano en el ex relleno sanitario de Villa Domínico

Es una iniciativa del CEAMSE, a partir de un concurso donde resultó electo el proyecto de los arquitectos Raúl Allegrotti, Roberto Colombo y Luciano Dimaio.


Este martes se conoció el plan que fue elegido como ganador del concurso de proyectos que organizaron la CEAMSE, la Sociedad Central de Arquitectos y el Colegio de Arquitectos bonaerense para crear un Bioparque Metropolitano en el ex relleno sanitario de Villa Domínico, cerrado en 2004.

La iniciativa ganadora fue la presentada por los arquitectos Raúl Allegrotti, Roberto Colombo y Luciano Dimaio. El segundo puesto fue para Ezequiel Martinez y Gisella Hidde, mientras que al podio lo completaron Roberto Frangella, Barbara Berson, Horacio Sardin y Valeria del Puerto.

El objetivo de la CEAMSE es convertir al ex relleno en un parque que mezcle espacios verdes con lugares destinados a la recreación y la educación ambiental. Usarán 343 de las 400 hectáreas que ocupa el predio, ubicado a 10 minutos de auto de la Ciudad, entre la autopista Buenos Aires-La Plata y el Río, y entre el canal Santo Domingo y la planta potabilizadora de AySA.

Según el plan que ganó el certamen, la idea principal es “devolverle al sector su impronta de esparcimiento generando al mismo tiempo conciencia ambiental”. Para ello, planean aprovechar las características del lugar, sobre todo los desniveles y lomas que se fueron formando a medida que se iba enterrando la basura.

El parque estará rodeado de un bosque de árboles nativos, que formará un anillo y funcionará también como entrada. Dentro de ese límite, habrá distintos sectores con senderos y paseos más miradores hacia el Río de la Plata y el canal.

En un sector montarán un “Mirador del Agua”, que tendrá tanques artificiales a los que llenarán de plantas acuáticas autóctonas. Para otro sector idearon un espacio con generadores de energía eólica y lugar para remontar barriletes. Además, habrá otro lugar dedicado a la energía solar, con paneles fotovoltaicos.

Junto a espacios de juegos infantiles, mobiliario urbano y sectores para hacer picnic, también habrá otros entretenimientos. Por ejemplo, una granja con animales propios de la región.

Pero una de las propuestas más llamativas es la construcción de un laberinto hecho con “gaviones de escombros y elementos reciclados”, que además de servir como entretenimiento permita generar conciencia sobre la necesidad de reciclar residuos.

Dentro del ex relleno, la CEAMSE tiene un vivero y un laboratorio para cultivar plantas autóctonas en riesgo de extinción.

El relleno sanitario de Villa Domínico abrió en 1979 y cerró en 2004 tras denuncias de contaminación. Recibía 6.500 toneladas diarias de basura, procedentes de la Capital Federal y ocho municipios del sur del Conurbano. Hoy esos residuos van al relleno Norte III, ubicado en José León Suárez.

De acuerdo a las normas internacionales, cuando se cierra un relleno sanitario durante los siguientes 30 años debe hacerse un monitoreo de control, por ejemplo para que no se contamine el agua de la napa subterránea.

Desde el cierre, el predio del sur bonaerense se fue reforestando. Hoy cuenta, por ejemplo, con más de 60 especies de aves, un paseo costero, un vivero que cultiva más de 50.000 plantas por año (que se donan a escuelas y municipios), y un laboratorio donde reproducen especies en peligro de extinción con cultivos in vitro.

Las obras se irán realizando por etapas, a partir del año que viene. A mediano plazo, la iniciativa plantea incluso construir “puentes verdes” sobre la autopista y los otros accesos para facilitar la conexión con los barrios linderos al futuro Bioparque. El presidente de la CEAMSE, Gustavo Coria, aseguró que el proyecto ganador “tiene el concepto primario de concientización ambiental y, por sobre todas las cosas, contiene la impronta de interfaz entre el espacio urbano y los vecinos para que puedan disfrutar del parque”.

No hay en el mundo muchos antecedentes de rellenos sanitarios que hayan sido reconvertidos para el uso público. En algunas ciudades de los Estados Unidos, por ejemplo, los transformaron en canchas de golf. En Copenhague, capital de Dinamarca, a un predio lo convirtieron en una planta de tratamiento de residuos que incluye una pista de esquí. Y en Barcelona, en un viejo depósito de escombros (no de basura orgánica) hoy funciona un jardín botánico.

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