Ciudadanía italiana: cada vez más argentinos viajan a Italia a realizar el trámite

Ciudadanía italiana: cada vez más argentinos viajan a Italia a realizar el trámite

En Italia, el reconocimiento de la ciudadanía para descendientes argentinos dura un promedio de entre dos y cuatro meses.


Cada vez más personas viajan a Italia para realizar el reconocimiento de la Ciudadanía italiana iure sanguinis, es decir, por ser descendientes de ciudadanos italianos. Para ello, se debe demostrar con las partidas correspondientes la línea sanguínea desde el pariente italiano hasta quién desee hacer el reconocimiento, y demostrar que el llegado desde Italia a Argentina no ha renunciado a su ciudadanía italiana.

Sebastián Polliotto es un cordobés que desde hace años brinda información gratuita y asesoramiento a quienes se embarquen en la odisea de conseguir la ciudadanía italiana. En el camino, escribió un libro de descarga gratuita, brindó conferencias, escribe el blog 1000cosas interesantes y administra el grupo de Facebook homónimo con más de 16000 miembros.

En charla con Noticias Urbanas, Polliotto explica el surgimiento de todo: “Soy ingeniero en Sistemas, pero un día me cansé en Argentina, abandoné todo y dije ‘chau, me voy a Italia’. Saqué un pasaje, me vine con 600 euros y llegué a Parma, donde con esa plata no se puede vivir. No sabía hablar italiano, no conseguía trabajo y no sabía qué hacer con los papeles y se me empezó a complicar. Después tuve que hacer la residencia: una persona me recibió, le pedí quedarme 15 días y me quedé nueve meses, pero no podía hacer residencia ahí. Me contacté con Cáritas para trabajar como voluntario, empecé y veía que se tiraba comida, pregunté y me dejaron llevarme algo, y techo tenía porque me prestaban un lavadero con un catre en un último piso”.

“Empezó a pasar el tiempo y no avanzaba con los papeles, a la par una persona me lleva a probar al club Parma, donde quedé, y empecé a jugar al fútbol, pero no me pagaban. En ese momento me voy a Feltrinelli, una librería con internet gratis y googleaba ‘cómo ganar dinero’, hasta que encontré un libro que explicaba cómo hacerlo con un blog. Ahí creé el blog 1000cosas interesantes, dónde escribía lo que se me cantaba, como “La tortuga más vieja del mundo”, y empecé a estudiar fotografía con una cámara prestada”, continúa Polliotto.

Luego, logró sentar residencia en Cáritas, y continuar con el trámite de la ciudadanía. Una vez terminado el trámite, en enero de 2015, escribe el paso a paso del proceso para su blog, y en ese mismo mes logra multiplicar por 80 las visualizaciones. “Me empezó a escribir gente, empecé a responder, conocí personas, y a la par me ofrecen mudarme a Roma para trabajar en un bingo, y me vine a la capital, justo al año de haber llegado a Italia, ya siendo italiano. Con la gente que fui acompañando aprendí mucho, y todo lo volcaba al blog, que se transformó de un lugar para hablar de cualquier cosa, a un blog de cómo realizar la ciudadanía italiana en Italia”.

-¿Qué llegada tiene el blog en la actualidad?

-Hay una llegada mensual a 500.000 personas entre el blog, los videos y el grupo de Facebook. Seguí aprendiendo mucho, y el objetivo es el de colaborar e informar, de ayudarnos entre todos. En Facebook somos más de 16000 personas, y lo importante es la calidad de la gente y la ayuda que hay. En menos de cinco minutos cualquier pregunta tiene más de diez respuestas con experiencias. Y el alcance es en todo Latinoamérica, México, Colombia, Venezuela, Chile, Uruguay… para mí es como un sueño, cuando estaba en Parma quería armar esto para que todo el mundo tenga la información, porque había gente que cobraba mucho, y es mágico, que algo que uno pensaba podía ayudar, hoy está sucediendo.

-¿Por qué habiendo gente que cobra mucho, vos decidís escribir un libro de descarga gratuita, hacer videos, dar conferencias, armar un grupo de Facebook, todo gratis?

-Primero porque desde siempre me gustó ayudar. Me gusta escribir, hacer videos y encontré un camino paralelo, que es que puedo ayudar y la gente al ver el blog y los videos, hace que Google y YouTube me paguen por las visualizaciones. Hay algo que me gusta, que ayuda, informa, y para mi tiene un rédito. El libro surge porque había mucha información, y quise reunir todo en un libro que se pueda descargar gratis, con el paso a paso del proceso: desde juntar los papeles hasta tener la carta de identidad italiana.

-También brindan otros servicios, pagos, desde 1000cosas interesantes…

-En el camino me crucé con dos personas, Pilar, que es traductora, y Gonzalo que es abogado. Compartimos la misma filosofía de vida y dijimos ¿por qué no armar un equipo para brindar una solución integral? porque hay gente que precisa traducciones, que si hay un juicio en el caso de que haya mujeres en la cadena de descendencia cuyo hijo haya nacido antes de 1948, y son cosas que cuestan dinero. Entonces nos juntamos y pensamos en ofrecer más servicios. Informamos gratis, asesoramos gratis, pero hay trabajos que deben cobrarse. Sumamos a Luis también, un colaborador en Argentina que busca actas y arma carpetas con todos los papeles.

-¿Cuál es el primer consejo a alguien que quiere empezar con el trámite?

-Lo primero y principal es saber dónde y cuándo nació el avo, el italiano. Ese es el punto de partida, y se puede buscar por páginas de internet, que están en el libro, para saber de dónde vino el apellido, o hay otras pagas que buscan directamente el acta. Una vez que está eso, toda la descendencia se va conociendo, por lo general son tatarabuelos o bisabuelos los italianos, y de los abuelos y padres, ya se tienen datos.

-En tu opinión, ¿por qué cada vez más gente decide hacer el trámite en Italia?

-Por una cuestión de tiempo. En Argentina y otros países está un poco difícil la situación y mucha gente quiere salir a probar suerte y aventurarse, y como turistas en Italia o Europa tenemos 90 días, sin posibilidad de trabajar. Y en el caso particular de Argentina, hacer el trámite demora entre tres y cuatro años para encontrar un turno, y una vez llegado el turno, tres o cuatro años más para que termine el trámite. Y la gente quiere irse ya. En Italia, si están todos los papeles, en un plazo de entre dos y cuatro meses ya se obtiene la ciudadanía y se puede comenzar con la aventura.

-¿Cuánto dista la visión que uno tiene desde Argentina de lo que es hacer el trámite en Italia y lo que al final es?

-Dista muchísimo y me incluyo. Lo que intento hacer es transmitir lo que en verdad se vive, lo que pasa y cómo son las cosas, hay que vivirlo para entenderlo. Se piensa que es venir, presentar papeles, tener la ciudadanía, trabajar, viajar mucho… y no es así. La primera traba es el idioma, que es parecido, pero es distinto y cuesta: para preguntar dónde es el Coliseo es fácil, pero para hablarlo de corrido y entender qué te piden al hacer un trámite, es más complicado. El otro aspecto es adaptarse al ritmo de vida.

-¿Llevan estadísticas de cuántas ciudadanías se lograron por ayuda de la información y servicios que brindan?

-Hemos acompañado a más de 150 personas, pero no sabemos si en total son 300 o 500. Pero el dato importante es que el cien por ciento de las personas que iniciaron el trámite la obtuvieron. Es un derecho, que se obtiene si o si. Hay que ser paciente, tener todo lo que se necesita, y se obtiene.

-Una vez obtenida la ciudadanía, ¿cómo es la experiencia de quedarse a probar suerte?

-Hay dos cosas importantes, una el idioma, como ya dije. La otra: la situación acá no es la misma que en Latinoamérica, pero no sobra el trabajo tampoco. Hay trabajo, se puede hacer un poco de todo, pero no es tan fácil encontrar, y hay que saber que no es fácil llegar y trabajar de lo que uno quiere, por ahí hay que empezar en otra cosa, para aprender la cultura, el idioma, y saber que ellos hablan distinto, con el cejo fruncido, y adaptarse. Las claves son paciencia y constancia.

En la charla con Noticias Urbanas, que se extendió por más de una hora, Polliotto cuenta que a diferencia de unos años atrás, ahora hay mucha información disponible acerca de cómo obtener la ciudadanía. “Pero hay gente desesperada también, que vende todo y se quiere venir, y entonces hay gente que se aprovecha y pasan cosas que no son lindas”, cuenta, y recomienda “hay que estar atentos, saber que se pueden informar mucho, está todo explicado, costos, tiempos, contratiempos, experiencias, lugares. Se debe investigar mucho para no ser estafado, para no perder plata ni tiempo. Hay que asesorase, leer, preguntar una dos o tres veces todo, en distintos lados”.

-¿La idea es seguir sumando servicios a futuro?

-El objetivo es que la gente que venga a hacer la ciudadanía no tenga que pensar en nada y gaste la menor cantidad de plata posible. Hoy ya armamos la carpeta, hacemos las traducciones, vistos consulares, conseguimos alojamientos donde sentar residencia, los acompañamos en todas las etapas hasta la carta de identidad, sumamos vuelos ahora… el objetivo es simplificar todo. Estamos armando un sistema para que la gente pueda seguir todo el proceso, investigar quien es el avo y pueda hacer todo desde ahí, las traducciones, buscar vuelos, solicitar acompañamiento para etapas puntuales, ver los alojamientos, cursos de italiano, y sumar esparcimiento y entretenimiento para las esperas. La idea es ir sumando cada vez más servicios para que la gente no se preocupe por nada, con el objetivo de que eso no sea un costo grandísimo, que tiene un precio, pero que sea lo mínimo posible.

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