Bonfatti rompe con Lifschitz y no va con Lavagna

Bonfatti rompe con Lifschitz y no va con Lavagna

Hubo un quiebre en la provincia de Santa Fe, por el no apoyo al economista. En tanto, Lifschitz padece el síndrome del "pato rengo".


El síndrome del pato rengo es como se conoce a los últimos días de un gobernante, cuyas órdenes en este período ya no son obedecidas como antes. Es que un pato que está “en las últimas”, es un fantasma en retirada. No camina, ni nada. Y si puede llegar a volar se cae al piso. Algo similar a lo que ocurre con Miguel Lifschitz, a meses de concluir su gobernación en la provincia de Santa Fe.

En medio de la interna en el socialismo que protagonizan el exgobernador Antonio Bonfatti y Miguel Lifschitz, el primero reafirma su liderazgo desmintiendo al segundo. El exgobernador toma una posición diferente y lleva al Partido Socialista hacia el lugar que quiere él y no su antecesor. La disputa se traduce en el no apoyo al precandidato a presidente por Consenso Federal, Roberto Lavagna y Juan Manuel Urtubey, como vice. Además, cabe destacar que los socialistas, después de 12 años, pierden la gobernación con el peronismo, tras el triunfo de Omar Perotti, que asumirá en diciembre.

En ese momento, el senador y gobernador electo de Santa Fe, prometió “poner de pie a la provincia” después de adjudicarse la victoria electoral sobre el socialista. Lo dijo una vez cerrados los comicios desde la ciudad de Rafaela, donde fue tres veces intendente a lo largo de su carrera política.

Lifschitz designó al concejal de Rosario e hijo del fundador del Partido Socialista Auténtico, Enrique Estévez como primer candidato a diputado nacional en Santa Fe. Esto provocó el enojo de la gente ligada a Bonfatti, ya que Estévez es quien tenía relación con el economista.

Para la ideología socialista, el gobernador de Santa Fe fue el principal promotor de Lavagna presidente, pero que fracasó en su accionar una vez que el extitular de la cartera de Economía eligió al salteño como compañero de fórmula. Esto no le cae nada bien al entorno socialista, en especial de Rosario, ya que no quieren saber nada con la idea de avalar a Urtubey, por ser considerado “un conservador de derecha”.

Desde el entorno del excandidato a gobernador del Frente Progresista se refirió al tema y dijo que “es un desastre lo que hizo Lifschitz, fue una caravana de desaciertos, nosotros no vamos a mover un dedo, no participamos ni queremos avalar esa fórmula presidencial”.

Qué se dice del tema...