Sanz, Negri y Rodríguez reclaman una candidatura propia de la UCR
Un sector histórico de la Unión Cívica Radical busca volver a ocupar un lugar central en la política nacional y ya mira hacia las elecciones presidenciales de 2027. Ernesto Sanz, Mario Negri y Jesús Rodríguez encabezaron un encuentro partidario en el que reclamaron que la UCR vuelva a presentar un candidato propio y trabaje en la construcción de una alternativa capaz de competir tanto con La Libertad Avanza (LLA) como con el peronismo.
La reunión, realizada bajo el lema "Radicales, estamos a tiempo", reunió a dirigentes históricos del partido y tuvo como eje la necesidad de superar la actual fragmentación del radicalismo. Durante el encuentro, varios referentes coincidieron en que el partido atraviesa un momento de pérdida de protagonismo y reclamaron una estrategia que permita recuperar el vínculo con los votantes de cara a 2027.
"La UCR debe desacostumbrarse a no tener candidato presidencial", fue una de las definiciones que atravesó el debate. Los dirigentes sostienen que el radicalismo necesita volver a disputar el poder nacional y evitar quedar relegado frente a la polarización entre el gobierno de Javier Milei y el kirchnerismo.
Mario Negri planteó que el camino debería ser la construcción de una alianza más amplia, con sectores que compartan una mirada institucional y republicana. **"Convocar a la construcción de una coalición de centro democrático, republicana, con sentido de desarrollo social, productivo y federal", propuso el dirigente, quien consideró que dentro de ese espacio "el radicalismo debe tener candidato presidencial".**
El planteo parte de un diagnóstico crítico sobre la situación actual del partido. Los dirigentes que participaron del encuentro consideran que existe un sector del electorado que no se siente representado por las principales fuerzas políticas y que podría convertirse en el espacio de crecimiento de una UCR renovada. En ese sentido, hablaron de votantes "huérfanos" que buscan una opción ubicada entre el "populismo y la motosierra".
La discusión también incluyó la necesidad de definir un mecanismo para seleccionar al candidato presidencial. Los referentes radicales se mostraron favorables a las PASO como herramienta para ordenar la competencia interna y ampliar la participación de otros sectores. El desafío ahora será transformar el diagnóstico en una estrategia política concreta y lograr que el radicalismo llegue a 2027 con un candidato, una coalición y un proyecto capaces de recuperar el protagonismo que sus dirigentes históricos reclaman.