Publicado: 07/08/2026 UTC Provincia Por: Redacción NU

Kicillof congela el desdoblamiento hasta que se definan las PASO

Argumentos a favor y en contra para desenganchar la elección bonaerense de la nacional.
Kicillof congela el desdoblamiento hasta que se definan las PASO
Redacción NU
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axel kicillof

El gobernador de la provincia de Buenos Aires, Axel Kicillof, ha definido una postura clara frente al escenario electoral de 2027: no habrá desdoblamiento de los comicios provinciales si el gobierno nacional no logra eliminar las Primarias Abiertas Simultáneas y Obligatorias (PASO). En La Plata consideran que "si hay Primarias, no hay chances de desdoblar", debido a la complejidad logística que implicaría someter a la ciudadanía a tres votaciones distintas en un mismo año, sumado a que los tiempos legales para separar las fechas serían extremadamente ajustados.

La gestión de Javier Milei impulsa una reforma política para erradicar las PASO, argumentando un ahorro de 150 millones de dólares. Sin embargo, detrás de la justificación presupuestaria reside un objetivo estratégico: evitar que las primarias funcionen como una "gran encuesta" que condicione la elección general. Ante este panorama, Kicillof observa con sigilo los movimientos de la Casa Rosada, consciente de que la vigencia del sistema de primarias le permitiría validar su propio armado político, el Movimiento Derecho al Futuro (MDF), y evitaría tener que resolver candidaturas mediante acuerdos de cúpula con otros sectores del peronismo.

Desde el punto de vista normativo, el gobernador bonaerense posee la potestad legal para convocar a elecciones generales en una fecha distinta a la nacional, amparado por la Constitución provincial y la Ley Electoral de Buenos Aires. No obstante, el régimen de simultaneidad establece que, si el Ejecutivo Nacional convoca a primarias, las provinciales deben realizarse en la misma fecha. Esta restricción legal es el principal argumento de quienes, en el entorno de Kicillof, sostienen que un desenganche solo sería viable en un escenario donde las PASO hayan sido eliminadas por el Congreso Nacional.

En la mesa de análisis de La Plata conviven dos posiciones estratégicas. Los defensores del desdoblamiento sostienen que una victoria anticipada del peronismo en la provincia —que concentra el 37% del padrón electoral— podría allanar el camino para un triunfo nacional, tal como ocurrió en las legislativas del año pasado donde Kicillof obtuvo una ventaja de 14 puntos. Por otro lado, quienes prefieren la unificación argumentan que una campaña conjunta (municipal, provincial y nacional) garantizaría el involucramiento pleno de los intendentes, especialmente si se avanza con la habilitación de reelecciones indefinidas para los jefes comunales.

La figura de Kicillof como eventual candidato presidencial también pesa en la balanza. Su equipo interpreta que la contienda electoral del próximo año se polarizará entre el modelo de Milei y el del gobernador bonaerense. En este sentido, las PASO son vistas como una herramienta de legitimación interna necesaria para llegar a la elección general con un liderazgo consolidado. Kicillof prefiere competir en una interna para fortalecer sus credenciales, lo que refuerza su decisión de mantener el calendario unificado mientras el sistema electoral actual permanezca inalterado.

Finalmente, la estrategia de Kicillof busca equilibrar la gestión provincial con la proyección nacional, evitando dar pasos en falso que puedan desgastar su imagen ante una sociedad agobiada por la situación económica. Al atar el desdoblamiento a la suerte de las PASO, el gobernador traslada la presión al gobierno nacional y gana tiempo para ordenar la interna del peronismo bonaerense. Mientras tanto, la "Liga de Intendentes" presiona por definiciones que aseguren su propio territorio, en una pulseada política donde cada movimiento en el tablero electoral de Buenos Aires tiene repercusiones directas en el futuro político de todo el país.

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