Encuesta nacional: rechazo a Milei y vacío de conducción del PJ
A más de un año de las elecciones presidenciales de 2027, la campaña ya comenzó a ordenar el escenario político argentino. Las encuestas muestran una paradoja: el desgaste de Javier Milei amplió la demanda de un cambio, pero ese malestar todavía no se traduce en el crecimiento de un candidato opositor capaz de concentrarlo. Un estudio reciente ubicó la desaprobación presidencial en el 65% y señaló que el 61,9% votaría por una alternativa, mientras otros relevamientos registraron un rechazo del 59% a Milei y del 51% a Patricia Bullrich.
La comparación entre los trabajos de DC Consultores, Alaska y TresPuntoZero, CB Global Data y Trends no puede hacerse de manera lineal porque las muestras y las metodologías son diferentes. Sin embargo, en conjunto permiten identificar una tendencia: el rumbo del Gobierno empieza a pesar tanto o más que los nombres propios.
En CB Global Data, el 54,5% prefiere un cambio de Gobierno en 2027 y el 33,4% quiere la continuidad, aunque Milei lidera la primera vuelta con el 32,4%, seguido por Cristina Kirchner, con el 15,2%, y Axel Kicillof, con el 14,7%. En Trends, la evaluación negativa de la gestión llega al 60% y el 59% cree que el país avanza en la dirección incorrecta, pero La Libertad Avanza conserva el 32% de intención de voto frente al 30% del espacio integrado por Cristina y Kicillof.
El deterioro oficialista también aparece en la medición de Alaska y TresPuntoZero: el 64,8% evalúa negativamente la gestión y el 62,9% no confía en que el Gobierno pueda revertir la situación económica. Aun así, Milei encabeza el ranking de dirigentes que generan confianza, con el 26,4%, por encima de Cristina, que alcanza el 18,7%, y Kicillof, el 17,8%; el 23,2% no elige a ninguno.
El estudio de DC Consultores agrega un matiz relevante: el 50,6% quiere que Milei continúe cuatro años más para completar su programa, mientras el 12,8% pretende que siga el mismo rumbo, pero sin reelegirlo, y el 11,2% todavía no tomó una decisión.
Del lado opositor, la dificultad es inversa: existe una mayoría que expresa voluntad de cambio, pero no una figura capaz de reunirla. En CB Global Data, el 22,7% no se siente cercano a ningún espacio político, por encima del 21,6% que se identifica con La Libertad Avanza (LLA) y del 19,4% que se acerca al peronismo; el kirchnerismo, separado del resto, reúne el 9,7%. A pesar de esa dispersión, Trends ubica al peronismo en el 30% de intención de voto, apenas dos puntos detrás del oficialismo. La principal tarea opositora será transformar esa base en un liderazgo con identidad partidaria, capacidad de expansión y una propuesta que exceda a su núcleo tradicional.
Dentro del peronismo, Cristina Kirchner mantiene una ventaja clara: en un escenario hipotético de competencia interna, obtiene el 46,8% de apoyo frente al 39% de Kicillof y el 2% de Sergio Uñac. Sin embargo, su centralidad partidaria convive con límites electorales: el 60% está completamente en desacuerdo con que pueda ser candidata en 2027, mientras el 27,4% respalda esa posibilidad de manera plena y el 10,1% lo hace parcialmente. En un eventual balotaje, Milei supera a Cristina por 44,8% contra 39%, pero frente a Kicillof la diferencia se reduce a 43% contra 41,6%. Trends, a su vez, señala que el gobernador bonaerense es considerado el principal líder opositor por el 35%, mientras Cristina queda en el 19%.
La falta de consolidación también aparece en los indicadores de imagen: Kicillof registra un 40% de valoración positiva y un 56% negativa, mientras Cristina alcanza el 38% positivo y el 59% negativo. En un balotaje medido por Trends, Milei obtiene el 41% y Kicillof el 40%, una diferencia mínima que confirma la competitividad del peronismo, aunque no resuelve su interna.
DC Consultores identifica dos razones para explicar esa dificultad: el 38,5% cree que la situación de Kicillof demuestra que el kirchnerismo no tiene candidato y el 28,6% considera que al gobernador le faltan volumen propio, carisma y liderazgo. Por ahora, las encuestas no muestran un oficialismo invulnerable ni una oposición sin votos: reflejan una competencia asimétrica, con Milei todavía como principal representante del rumbo y un peronismo que conserva una base electoral, pero aún no encuentra quién pueda convertir el rechazo al Gobierno en una alternativa presidencial.