La vigilia de García Cuerva
La víspera de la llegada de León XIV. Sábado a la noche en la basílica de San José de Flores, allí donde empezó todo para Jorge Mario Bergoglio. Mensaje del Arzobispo de Buenos Aires, Jorge García Cuerva para rezar por la paz. Noticias Urbanas pudo dialogar con él. “Lo primero que tenemos que hacer es preparar el corazón y preparar la mente para escucharlo”, dijo.
En ese lugar, en Rivadavia y Rivera Indarte, uno de los máximos representantes de la iglesia católica argentina pidió que “nos dejemos sorprender por su mensaje, que será seguramente un mensaje del evangelio. Abramos nuestros espíritus, sin prejuicios de ningún tipo, a escucharlo”
En sintonía con sus homilías de los últimos meses García Cuerva, considerado un opositor por el gobierno de Javier Milei, destacó “la predica por la Paz de León (XIV)” como también los contenidos de su encíclica en la que advierte sobre los riesgos de la ultra tecnología.
En otra parte rescató que seguramente habrá “menciones a los que más necesitan, a los discapacitados, con su visita al “Cottolengo Don Orione”, y al diálogo permanente con el legado de Francisco”.
La víspera en la iglesia del barrio de Flores estuvo acompañada por cientos de fieles que acompañaron una puesta en escena teatral con las figuras de León XIV y Francisco.
Francisco está presente fue algunas de las voces que se escucharon para recordar al eterno hincha de San Lorenzo de Almagro.
Por supuesto el párroco Martín Bourdieu siguió de cerca todos los detalles de la organización junto a los jóvenes voluntarios de esa sede eclesiástica.
Durante buena parte de la vigilia estuvo el Subsecretario de Inteligencia y ex Ministro de Seguridad de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, Diego Kravetz. El funcionario intercambiaba miradas y algunas palabras con García Cuerva. Seguramente secretos bien guardados.
En esa jornada del sábado también formaron parte de la espera al Santo Padre el Secretario de Relaciones Internacionales del gremio Asura (recicladores), Eduardo Bogado y el nominado al premio Nobel de la Paz, Alejandro D’allesandro, de la organización Acción de Paz.