Guerra interna en el Senado: LLA pidió echar a un hombre clave de Villarruel
El bloque de senadores de La Libertad Avanza (LLA) ha formalizado un pedido de remoción contra Mario “Pato” Russo, director general del cuerpo de asesores de la Cámara alta y hombre de máxima confianza de la vicepresidenta Victoria Villarruel. La solicitud, fundamentada en presuntas “actitudes violentas”, fue presentada este jueves en el inicio de una sesión clave para el oficialismo. Este movimiento no solo apunta contra un funcionario de alto rango, sino que profundiza la fractura expuesta entre el entorno directo del presidente Javier Milei y la titular del Senado.
La senadora María Emilia Orozco fue la encargada de encabezar la denuncia, solicitando la aplicación del artículo 140 del reglamento para apartar a Russo de su cargo. Según la legisladora, el funcionario mantuvo conductas de “agresión, violencia y patoterismo” incompatibles con el ámbito laboral del Senado. El punto más crítico de la acusación refiere a una presunta amenaza enviada por mensaje de texto al prosecretario parlamentario, Cristian Larsen, en la que Russo habría escrito: “En la semana nos cruzamos. Me vas a encontrar, y te voy a tirar por la ventana”.
Además de los incidentes recientes, Orozco reflotó antecedentes que pesan sobre el asesor, incluyendo una denuncia de 2022 por agresiones físicas y verbales contra una actual diputada de La Libertad Avanza (LLA) los liberales como su “enemigo” e incluso afirmado que “mataría a un liberal”. “Qué bien secretario, mano derecha de Victoria Villarruel”, ironizó Orozco durante su intervención, marcando la clara intencionalidad política del reclamo hacia la Vicepresidenta.
Desde el entorno de Russo desestimaron categóricamente las acusaciones, inscribiéndolas en la guerra interna que atraviesa la cúpula del poder. Fuentes de la Cámara alta señalaron que la denuncia de 2022 citada por Orozco -realizada originalmente por Lilia Lemoine- fue desestimada por la Justicia hace más de cuatro años. Respecto a las entrevistas, aclararon que las frases fueron pronunciadas en un contexto de “charla descontracturada” con amigos, mientras que la conversación con Larsen habría sido presentada de manera “desordenada” para forzar una interpretación violenta.
Este conflicto en el Senado es apenas la punta del iceberg de un quiebre que parece irreversible. En las últimas horas, el canciller Pablo Quirno se sumó al pedido de renuncia de Victoria Villarruel que ya había iniciado el jefe de Gabinete, Diego Santilli. Quirno instó a la Vicepresidenta a “dar un paso al costado” si no está de acuerdo con la conducción del país, calificando sus recientes cuestionamientos sobre la salud mental del Presidente como comentarios “pseudo golpistas” que atentan contra la estabilidad de la fórmula de gobierno.
La crisis escaló luego de que Villarruel expresara públicamente su “genuina preocupación” por el estado de Milei, atribuyéndole “persecuciones imaginarias” tanto en el plano nacional como internacional. Estas declaraciones, vertidas durante un cruce con la diputada Lemoine, dinamitaron los puentes restantes con la Casa Rosada. Con el pedido de remoción de su mano derecha derivado a la Comisión de Asuntos Constitucionales, la Vicepresidenta enfrenta ahora un cerco político que busca desplazar a su equipo directo y forzar su propio apartamiento del Ejecutivo.