Publicado: 30/01/2026 UTC Nación Por: Redacción NU

Crisis del bolsillo: casi el 60% se endeuda para gastos básicos

Así lo reveló una encuesta nacional realizada por la agencia Pulso Research.
Crisis del bolsillo: casi el 60% se endeuda para gastos básicos
Redacción NU
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La presión sobre el bolsillo de los hogares argentinos volvió a intensificarse en el inicio de 2026 y se refleja con claridad en los hábitos de consumo, el aumento del endeudamiento y el deterioro del ahorro. Así lo indica una encuesta nacional realizada por la agencia Pulso Research durante los primeros días de enero, que traza un panorama de fragilidad financiera sostenida en gran parte de la población.

Según el relevamiento, el 57,10% de los argentinos se endeuda para afrontar gastos cotidianos, una señal del impacto que tuvo la pérdida de poder adquisitivo sobre la economía diaria. El informe advierte que el recurso al crédito dejó de ser excepcional y se convirtió en una herramienta habitual para cubrir consumos básicos, en un contexto de ingresos que no logran acompañar el costo de vida.

La encuesta también muestra una percepción extendida de insuficiencia salarial. Dos de cada tres personas consultadas afirmaron que el sueldo o el ingreso familiar no alcanza para llegar a fin de mes, mientras que el 75% de los argentinos asegura que su salario pierde frente a la inflación, consolidando una tendencia que se profundizó en los últimos meses.

En ese escenario, el endeudamiento aparece como una respuesta casi obligada. Casi seis de cada diez encuestados reconocieron haber incrementado su nivel de deuda para sostener la economía del hogar, un fenómeno que se viene acelerando desde 2024 y que expone la dificultad creciente para equilibrar ingresos y gastos mensuales.

La presión financiera no distingue perfiles. El aumento del endeudamiento atraviesa distintos rangos etarios, niveles socioeconómicos y regiones del país, lo que refuerza la idea de un problema estructural: los ingresos resultan insuficientes para cubrir gastos esenciales de manera sostenida.

El ajuste también se tradujo en cambios concretos en el consumo. El 63,3% de los consultados aseguró haber resignado algún gasto durante el último mes, principalmente en alimentos, bebidas y carne, lo que evidencia que la restricción ya no se limita a consumos secundarios, sino que impacta de lleno en necesidades básicas.

A la dificultad para llegar a fin de mes se suma una capacidad de ahorro cada vez más limitada. Solo el 33,5% de los hogares declaró poder guardar parte de sus ingresos, mientras que más del 60% admitió no ahorrar. Incluso entre quienes todavía lo logran, la mayoría destina menos del 10% de sus ingresos, dejando escaso margen para afrontar imprevistos.

Este contexto también condiciona las decisiones vinculadas al descanso y el ocio. Apenas el 11,5% de los encuestados viajó o planea viajar durante el verano, con predominio de destinos nacionales entre quienes pudieron hacerlo. El panorama general muestra un comienzo de 2026 marcado por hogares más endeudados, menor ahorro y un consumo cada vez más ajustado por la falta de ingresos suficientes.

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